* En Lugar de Realizar Transferencias, Optaron por Trasladar el Recurso Físicamente.
*- Delincuentes Despojaron de la Nómina a Personal del Ayuntamiento de Cacahoatán de Manera Sospechosa
*- Nadie Explica Por qué se Expuso a Funcionarios a Trasladar Fuertes Cantidades de Dinero en Lugar de Usar la Banca en Línea
*- Población Exige una Exhaustiva Investigaciones Para Deslindar Responsabilidades
Cacahoatán, Chiapas 1º de Julio del 2026.- El violento asalto registrado el pasado martes contra el dinero presuntamente destinado al pago de la nómina del Ayuntamiento de Cacahoatán, encabezado por el Edil, Víctor Pérez Saldaña continúa generando interrogantes y sospecha; tanto por la forma en que fue ejecutado el manejo de los recursos públicos, como la forma en que ocurrió el atraco.
De acuerdo con información extraoficial, un grupo de hombres armados interceptó a los responsables del traslado del efectivo en las inmediaciones del parque central. Durante el atraco realizaron disparos contra un elemento de la Policía Municipal, quien resultó ileso, aunque los impactos dañaron la estructura de cristal de un cajero automático y provocaron momentos de pánico entre decenas de personas que se encontraban en la plaza.
Las primeras líneas de investigación apuntan a la posibilidad de que los delincuentes conocieran con anticipación el traslado del dinero, lo que ha dado pie a versiones sobre una posible filtración de información desde el interior del Ayuntamiento. Sin embargo, esta hipótesis no ha sido confirmada oficialmente.
El caso también abre un debate sobre los protocolos de seguridad utilizados para el pago de la nómina. En la actualidad, la mayoría de las instituciones bancarias ofrecen mecanismos electrónicos para la dispersión de salarios mediante transferencias directas a cuentas bancarias, reduciendo significativamente el manejo de grandes cantidades de efectivo y los riesgos de robos.
Por ello, surge la pregunta de por qué se optó por trasladar físicamente recursos públicos, exponiendo tanto al personal como a la ciudadanía que se encontraba en el centro de la ciudad.
A esta situación se suma la vulnerabilidad de la Policía Municipal, cuyos elementos han denunciado en diversas ocasiones que carecen de armamento y equipo suficiente para enfrentar a grupos delictivos, limitándose en muchos casos al uso de gas pimienta, toletes y radios de comunicación.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Cacahoatán no ha informado el monto de lo robado ni ha explicado las razones por las que el pago se realizaría en efectivo, lo que mantiene abiertas las dudas sobre este hecho que volvió a exhibir las debilidades en materia de seguridad y administración pública. EL ORBE/ Roberto Corado Mosqueda.






