* Transportistas y comerciantes de Guatemala advierten que la exigencia de un seguro de hasta 2 mil dólares para ingresar a México ha reducido hasta en 60 % los viajes comerciales hacia Tapachula.
Tapachula, Chiapas 9 de Marzo del 2026.– Comerciantes y transportistas guatemaltecos que durante años han impulsado el turismo comercial hacia Tapachula alertaron que las nuevas restricciones para el ingreso de autobuses provenientes de Guatemala están provocando una caída significativa en la afluencia de compradores, lo que podría impactar negativamente la economía fronteriza.
Yesenia Valdez, quien se dedica a organizar viajes de compradores guatemaltecos hacia la ciudad, explicó que recientemente las autoridades comenzaron a exigir el cumplimiento de una normativa que establece que los autobuses deben contar con un seguro de pasajeros para poder ingresar a territorio mexicano.
Aunque reconoció que se trata de una disposición legal existente desde hace décadas, señaló que su aplicación repentina ha generado complicaciones, ya que el costo del seguro es elevado y encarece los viajes para quienes se dedican al transporte de compradores.
“Nosotros traemos personas a Tapachula para que hagan sus compras, pero ahora muchos buses ya no pueden entrar. Algunos adquirieron el seguro, pero es muy caro y eso incrementa los costos para todos”, explicó.
Ante esta situación, muchos comerciantes han tenido que cruzar la frontera por otros medios, utilizando balsas, taxis o transporte local para trasladar su mercancía, lo que implica mayores gastos, más tiempo y también mayores riesgos, especialmente para personas de la tercera edad que suelen participar en estas excursiones comerciales.
Valdez señaló que cada visitante que llega a Tapachula gasta en promedio al menos 20 mil pesos en compras, recursos que se distribuyen en supermercados, tiendas mayoristas, negocios locales, hoteles y restaurantes.
Por su parte, Abner Quiñones, operador de autobús guatemalteco, indicó que el seguro requerido puede costar alrededor de 2 mil dólares por unidad, con una vigencia aproximada de seis meses, lo que representa un gasto difícil de cubrir para muchos transportistas.
“Antes veníamos una vez por semana, ahora apenas hacemos uno o dos viajes al mes. Ha bajado hasta un 60 por ciento el ingreso de buses”, afirmó.
Los entrevistados destacaron que Tapachula es uno de los principales destinos comerciales para los compradores guatemaltecos, quienes generan una importante derrama económica en la región.
Por ello hicieron un llamado a las autoridades federales para revisar la aplicación de esta normativa o buscar alternativas, como la creación de un seguro internacional o permisos especiales, que permitan mantener el flujo comercial entre ambos países sin afectar a quienes dependen de esta actividad económica. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros.





