De la Estación Hacia el Texcuyuapan
Leopoldo Constantino García*
Teófilo Acebo fue un próspero agricultor originario de Tonalá, Chiapas que logró, gracias a su trabajo, hacerse de un buen patrimonio, entre los cuales estaban las fincas cafetaleras Muxbal y Paso del Norte.
Casado con la señora Carmen Marroquín, al fallecer, don Teófilo, en su testamento del 14 de febrero de 1914, le deja una parte de sus bienes a ella y otro porcentaje para la construcción de dos hospitales: el primero en Tonalá, y otro en Tapachula que llevaría el nombre de su esposa: Carmen de Acebo.
También estipuló que parte de su legado se destinase a la creación de una escuela preparatoria, y el 19 de abril de 1919 inicia funciones la Escuela Preparatoria del Soconusco, que se ubicó en la Avenida Central Poniente de Tapachula.
En una gira de trabajo, el Presidente Miguel Alemán inaugura dichas instalaciones, las cuales también albergaron algunos años a la Escuela Normal de Profesores.
Las novatadas hacia los alumnos de reciente ingreso eran cosa común de dicha escuela en los años setenta, para inicios de la década de los años ochenta se impone el uso de un código de vestimenta así como altos estándares de desempeño que le devolvieron a la escuela el merecido prestigio que hasta hoy día goza.
Tan es así que gran parte de los tapachultecos con hijos próximos a egresar de la secundaria, desean que sus vástagos ocupen un asiento en la “Prepa Uno”.
Actualmente, en dicho inmueble operan dos escuelas en turnos matutino y vespertino, aunque ya no existe la fábrica de “manzanitas” del señor Rodríguez ni la tortería “La cascada”, donde la chaviza acudía, la algarabía estudiantil de la preparatoria le impregna un sello peculiar al barrio.





