ALFIL NEGRO

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Visita Presidencial
Oscar D. Ballinas Lezama

Hoy está programada la visita del presidente Enrique Peña Nieto, al feudo de los ‘parachicos’ en Chiapa de Corzo; es muy posible que el inquilino de Los Pinos esté interesado en que el Gobierno Federal, promueva la preservación de edificios coloniales y las tradiciones que conforman la cultura de ese municipio, así como de apuntalar el turismo que llega atraído por el cañón del sumidero.
La visita del primer mandatario a Chiapa de Corzo tiene un especial significativo, porque 33 días antes de las elecciones pasadas para nombrar Presidente de la República y Gobernador de esta entidad, fue en el municipio chiapacorceño donde Peña Nieto ratificó su espaldarazo a la alianza PRI-Verde, que abanderaba en ese entonces el ‘Güero Velasco’.
Ahí, Peña Nieto mencionó en su discurso, que era y sería respetuoso de todas las voces, tanto de las que estaban a su favor como de las que estaban en su contra, “vamos a construir a partir de las coincidencias, ya no queremos seguir viviendo en un país marcado por la pobreza”, diría en aquel entonces.
A casi cinco años de aquel enjundioso discurso en Chiapa de Corzo, el ahora Tlatoani nacional llega otra vez, al parecer para ‘medirle el agua a los camotes’ en la víspera electoral, no hay que olvidar que aparte de ser presidente de México, Peña ha remarcado que es el primer priista del país, y quien enarbole esa bandera, seguramente podría contar con la generosidad del Gobierno Federal.
En aquel tiempo, cuando Peña Nieto pidió al pueblo chiapacorceño el voto para él y Manuel Velasco, había un gran entusiasmo entre los chiapanecos para apuntalar la candidatura del ‘Güero, quien desde entonces ya gozaba de una gran popularidad, por lo que el candidato a la Presidencia de la República no tuvo problemas por conseguir los sufragios del pueblo, que le apostó todo al hombre que finalmente llevó a la gubernatura chiapaneca y de paso, por el “efecto dominó” también lograron que Peña se posesionara mejor y finalmente ganara las elecciones.
Es claro que después de varios años de gobernar, ambos mandatarios han fraguado su propia imagen en la historia de un pueblo, que reconoce o condena el actuar de cada representante popular; ’por sus hechos les conoceréis’, dice la Biblia.
Manuel Velasco Coello ha hecho camino al andar y aunque algunos cuantos no quieren reconocerlo, ha sido hasta ahora, el mejor gobernador que ha tenido Chiapas; el sol no se puede tapar con un dedo, tampoco se puede afirmar que sea un gobernante modelo de perfecciones, tiene sus pecados porque nadie es perfecto y hay de pecados a pecados, de ahí que no todos pueden ser medidos con la misma vara.
Velasco Coello es un joven gobernante que trabaja en forma incansable, lo mismo está hoy en Tapachula que mañana en Tuxtla, Comitán, Tonalá, Pijijiapan, la Selva Lacandona, Las Margaritas o Chiapa de Corzo y comprobado está que casi nunca, por no decir nunca, llega con las manos vacías ante sus mandantes que conforman el pueblo chiapaneco.
Lo que se ve no se juzga, nos guste o no tenemos que reconocer el esfuerzo, la pasión y el espíritu de servicio que tiene cada representante popular o servidor público, y en el caso del ‘Güero Velasco’ los hechos hablan por sí mismo, por lo que nada tenemos que inventarle a un mandatario que hace su chamba y lo hace con toda la buena voluntad del mundo, lo dicen una gran mayoría de chiapanecos, entre los que nosotros nos contamos.
En cuanto al presidente Enrique Peña Nieto, como alguien dijera al comparar las elecciones efectuadas recientemente en el Estado de México, con las que se piensa realizar en esta entidad fronteriza, hay cosas que se cuecen aparte; es el pueblo quien juzga y la historia quien lo guarda para siempre.
Al parecer al presidente Peña Nieto, no le salieron las cosas como lo predijo, lo esperaba o soñaba y en el pecado está llevando la penitencia, aunque justo es reconocer que es fácil criticar y linchar a quien falla, sin embargo, no debemos pasar por alto que ‘no es lo mismo torear, que ver el toro desde la barrera’.
Con ello no se trata de justificar al Presidente, que dicho sea de paso dejó de ser ‘santo de mi devoción’, desde que sus decisiones y actos de gobierno empezaron a mostrar los ‘Pípilas’ mexicanos, que será muy difícil que se quiten la vieja y pesada losa de la pobreza, la violencia, corrupción e impunidad que traen sobre sus cansadas espaldas.
En otras cosas, los aspirantes a la Gubernatura chiapaneca deberán estar hoy muy atentos a cualquier señal que mande el Tlatoani; no hay que pasar por alto que Roberto Albores Gleason, con todo y los errores políticos que pudo haber cometido y pueda seguir cometiendo, se le considera el primero en la lista de los que han palomeado en el PRI nacional y en Los Pinos; si no, al tiempo.
Comentando otras cosas, este fin de semana estuvo en Tapachula el exrector Jorge Ordóñez, considerado en la terna de Morena que buscará una Senaduría; y aunque el intelectual unachense se cuidó de hablar sobre este tema, se comprobó que en la reciente asamblea nacional que celebró Morena en Tuxtla Gutiérrez, acordaron que también los legisladores serían electos por encuestas. Aunque para las alcaldías, sacaron una lista marcando a qué municipios enviarán mujeres a la guerra.
Tapachula podría convertirse en ‘la joya de la corona’ en las próximas elecciones, ya que el Gobierno en sus tres niveles apuntalará la construcción de la Zona Económica Especial en Puerto Chiapas, lo que pone en una posición bastante privilegiada a este municipio costeño; que ahora más que nunca necesitará un Alcalde honesto, trabajador, con experiencia en gestoría y administrativa.
¿A quién le corresponde colocar reductores de velocidad en la entrada de Tapachula, antes de la ‘crayola’, frente al fraccionamiento Bonanza?, lo está pidiendo a gritos la población antes de que ocurra una desgracia, ¿o van esperar a que se ahogue el niño para tapar el pozo?; la petición pública ahí está, vamos a ver quién es el responsable de esa omisión.