Polígrafo Político

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Darinel Zacarías

La Operación Cascarón en Chiapas

“Hombres de paja que usan la colonia y el honor para ocultar oscuras intenciones: tienen doble vida, son sicarios del mal (…) probablemente en su pueblo se les recordará como a cachorros de buenas personas, rodeados de protocolo, comitiva y seguridad, viajan de incógnitos a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz, juegan con cosas que no tienen repuesto y la culpa es del otro si algo les sale mal”.
Joaquín Sabina

Llegó la hora de la despedida. Eduardo Ramírez convocó a su tropa. Agradeció a quienes acudieron al llamado. Aclaró paradas. La primera, la amistad sincera, honesta, leal y franca con el mandatario Manuel Velasco.
Entregó las llaves del PVEM. Asamblea Estatal por la Dignidad, fue llamada la concentración de su caballada, en la capital de Tuxtla Gutiérrez.
En ese escenario, el Jaguar Negro desertó de las filas del PVEM, fue la prueba anunciada. Se esfumó el instituto cunca, el de las mayorías en Chiapas. El bastión. El PRI se queda con la mancomunidad, sí, pero meramente, el membrete.
Lalo Ramírez agradeció todo el apoyo y el respaldo recibido durante su trabajo en el partido del Tucán. Se fue, por la imposición, por la coacción y el arrebato. Prevaleció la coerción y el capricho. Roberto Albores gana entre el grupúsculo del poder centralista, su pase a la siguiente ronda. Le quedan las siglas. Nada más.
Sigue haciendo de las suyas el «Junior Reformador». Sí, ese mesiánico enemigo del magisterio Aurelio Nuño, volvió a imponer su monomanía. En Chiapas, y en varios Estados, éste chacal de la nueva horda del tricolor, debe recibir ya, una preñada del ejército más poderoso que tiene México: el magisterio.
Una operación cascarón inició ya en Chiapas. A río revuelto ganancia de pescadores, reza el adagio. La especulación y los “sueltos” empezaron a cobrar vida desde las primeras horas de este domingo. La disociación entre PRI y PVEM, no es en teoría, es en operatividad.
El pandero lo movieron. El ajedrez agarró otro juego. Hubo madruguete en el plan A. Sin embargo, no olvidemos que en Chiapas tenemos al alquimista electoral. Al estratega en estos menesteres, mismo que de inmediato activó el plan B.
El Jaguar Negro, sigue de frente. Es cuestión de horas para conocer de manera abierta y oficial su destino. Algo queda muy claro, en Chiapas no se hace ni se mueve nada, sin la anuencia de ya saben quién.
Dijo textual en su perorata “me integro a la sociedad civil, a las filas donde las necesidades no respetan color, militancia o religión. A partir de hoy dijo -mí partido, se llama Chiapas-.
Expresó que desde ya, buscará caminos y espacios más dinámicos. Para buscar lo que se le negó desde el centralismo. Reiteró que siempre propuso ir separados. Pero sojuzgó la contumacia, la cerrazón y la tiranía.
Tras la terquedad de Aurelio Nuño y Enrique Ochoa Reza en el encono y el golpe bajo asestado al PVEM en Chiapas. El mandatario federal instruyó a Luis Enrique Miranda Nava, ex de SEDESOL, mediar la ambiente. El encargo: renegociar.
El nuncio llegó muy tarde. En Chiapas el golpe estaba dado. Se les cayó la noche, y se había ya, tomado disposiciones para seguir con el proyecto trazado. Con lo de la renuncia de los 14 legisladores locales y el anuncio de este domingo, la desunión se consumó. Mutó el amor.
Por lo pronto es menester no caer en confrontaciones, ni crear “ambientitos” de ingobernabilidad. Los subversivos y soflameros, crean infiernitos. Así se los prescriben desde la oscuridad.
PD: El frente ya se cuece. La historia se puede repetir, como aquella formula matona del 2006. Bajo el lema ¡Por el bien de todos!
¿Quién dijo que tengo sed?