EL QUINTO PODER DE MEXICO

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EL QUINTO PODER DE MEXICO
EL QUINTO PODER DE MEXICO

¡Se Fue el Tirano!
Ernesto L. Quinteros

Concluyó la administración de Neftalí Del Toro Guzmán, hoy ex presidente municipal de Tapachula. Fueron tres años en donde su actuar dejó mucho qué desear, “nos equivocamos”, dicen hoy muchos de los que fueron sus seguidores y amigos. ¡Se fue el tirano!
La represión, el nepotismo, el abuso de autoridad, la corrupción fueron el sello de su gestión que este 30 de Septiembre del presente año, llegó a su fin.
Quiso ser Diputado federal en el pasado proceso electoral y fracasó, quiso incrustar en cargos de elección popular a sus más cercanos como a César Ramírez y también fracasó, porque el pueblo no es tonto y salió a votar en su contra; Del Toro también apareció en la boleta electoral y el resultado fue catastrófico, perdió por más de 90 mil votos. Sepultó al PRI no solo en Tapachula, también en el Distrito 12 Federal, en su ambición de querer otro cargo público sin tener los méritos.
El pasado sábado, ante unos 150 empleados municipales, rindió un disque “tercer informe” en la explanada interna del Palacio Municipal, en donde omitió informar de las millonarias deudas económicas que hereda a la próxima administración que encabezará Oscar Gurria.
Tratando engañar al pueblo, también escondió la información de lo que ingresó a Tesorería Municipal por concepto de cobro al comercio ambulante, el cual durante su gestión se apoderó de calles y banquetas del centro de Tapachula; tampoco quiso hablar de cuánto recaudó de impuestos por extensión de horario a antros y cantinas, de cuánto recaudó de baños públicos, no quiso informar de cuánto recaudó por la revisión sanitaria al personal de antros, cantinas y bares de toda la geografía local.
Del Toro se engañó solo durante tres años, porque tonto es aquel que cree que el pueblo es tonto.
Otro tema que omitió en su informe fueron todas las obras inconclusas, las que se cuentan por decenas, según el primer reporte que dan algunos de los nuevos funcionarios municipales, como es el caso de la colonia Lomas del Soconusco en donde quedó tirada la introducción de la red de drenaje; o en Bonanza, en donde también quedó prácticamente abandonada la construcción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, ubicada en zona de riesgo, nada más por mencionar algunos casos.
Tampoco informó por qué dejó abandonadas las 23 casetas de la Policía Municipal que hoy sirven como nido de delincuentes. Mientras que él y sus cercanos gozaron de seguridad privada, a costillas del pueblo, pues los elementos que lo custodiaban eran policías municipales vestidos de civil, y utilizando también vehículos y gasolina de la corporación.
En realidad nunca quiso informar, nunca tuvo el valor de darle, verdaderamente, la cara al pueblo. Siempre escondió información. Nunca hubo cuentas claras. Siempre pregonó transparencia de dientes para afuera.
Del Toro, por motivos que hasta hoy se desconocen, en tres años no dio mantenimiento a espacios públicos, como parques, de diferentes colonias que están enmontados, en algunos hasta se robaron las bancas y juegos infantiles; tampoco quiso dar mantenimiento a las diferentes fuentes que existen en la ciudad, las cuales son utilizadas como basureros y baños públicos. Lo mismo sucede con los semáforos de la ciudad, están en pésimo estado, muchos no funcionan y otros han sido vandalizados.
El hoy Exedil se esmeró en tratar de convencer que no dejó deudas con empleados, pero personal del DIF Tapachula asegura no haber cobrado completo el aguinaldo, como los trabajadores del COAPATAP, a quienes les descontaron de sus sueldos herramientas de trabajo.
Pero la realidad tarde o temprano sale a la luz pública, y hoy la deuda que deja Neftalí Del Toro -según informes preliminares por parte de las autoridades locales entrantes- es “incuantificable”, porque el daño al erario público es demasiado.
Un ejemplo claro es COAPATAP, en donde apenas han empezado las revisiones y ya llevan contabilizados más de “200 millones de Pesos” de deuda, por lo pronto se deben esperar datos precisos para después de que concluyan las revisiones administrativas en las próximas semanas.
Así que ese tema de la “transparencia” de la que tanto se ufanó Neftalí Del Toro, fue más bien “la transa con paciencia”.
Por cierto, los proveedores a los que no les pagaron andan pidiendo recomendaciones, porque el exedil Del Toro ya no les contesta el teléfono.
Por el momento, el balón está en la cancha del Presidente Municipal de Tapachula, Oscar Gurría, y en sus hombros recae a partir de hoy, transparentar y rendir cuentas de cómo recibe los estados financieros y el patrimonio del pueblo de Tapachula.
Por hoy ahí la dejamos, nos leemos mañana. ¡Ánimo!
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