ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

“Mal paga el diablo a quien bien le sirve” (refrán popular)

La Prueba de Fuego
Oscar D. Ballinas Lezama

En política, como en toda sociedad que se jacte de conocedora de las normas de urbanidad, el respeto a los protocolos de la decencia y a las jerarquías entre gobernantes son necesarias para evitar caer en confrontaciones estériles que puedan poner a un pueblo al filo de la navaja.
Bien decía el poeta romano Tito Lucrecio Caro, ”en tiempos de adversidades es cuando conviene observar a los hombres, las máscaras se les caen y se muestran como son”; las groserías emanadas del espíritu de soberbia en algunos Alcaldes recién electos, pusieron de manifiesto no solamente su falta de tablas políticas, sino también su deteriorada educación.
Es cierto que el hombre es un animal político por naturaleza, sin embargo, hay algunos que solamente son fanfarrones que ni bien tomaron posesión como ‘servidores públicos’ cuando ya estaban sacando las uñas y prometiendo bajarle la luna y las estrellas al pueblo; como si trajeran una varita mágica para dar solución inmediata a los problemas de sus municipios.
Quienes vieron y escucharon a estos fantoches de la política ya empezaron a dudar de sus cuentas alegres en las que hablan de humildad, honestidad y austeridad republicana, sin embargo, en sus primeras acciones sólo han mostrado arrogancia y un enorme desconocimiento del quehacer político, si no rebuznan es porque Dios es grande.
Lo que debería quedarles claro a estos despistados alcaldes de huarache en Chiapas, es lo que tantas veces les han pedido el presidente Andrés Manuel López Obrador, así como el gobernador Rutilio Escandón Cadenas, evitar dilapidar los dineros de las arcas públicas y evitar el nepotismo.
Parece ser que algunos de estos Alcaldes recién electos, cuyo ‘triunfo’ en las urnas fue empujado por el efecto Andrés Manuel, lo que se niegan a reconocer con humildad y aseguran haber ganado por su ‘popularidad y trayectoria política’ en las elecciones pasadas, sin embargo, como dijera el expresidente Felipe Calderón, ’haiga sido como haiga sido’, lograron montarse al caballo y ahora tendrán que aguantar los reparos, caminar derechitos para cumplir lo que ofrecieron.
Por cierto, en Tapachula urge darle solución al problema de la inseguridad, el desabasto del agua rodada (no potable) que sigue tandeándose a los consumidores a través de una red de tubería completamente obsoleta; servicio que además está bajo el control de la CFE, quien decide cuándo dejar sin agua a la población y no hay para cuándo se resuelva esta problemática, el nuevo titular de Coapatap va tener que echarle toda la carne al asador porque los usuarios están que ni los calienta el sol.
El servicio de limpia es otra de las exigencias del pueblo tapachulteco que hasta ahora, es obligado por la necesidad a pagar el servicio a los tricicleros, debido a que los encargados de brindar este servicio no cuentan con los suficientes carros recolectores de basura, creando con ello la creación de otro lucrativo negocio en la administración municipal; hasta ahora, parece ser que no quisieron o no pudieron gestionar la adquisición de al menos 40 unidades recolectoras de la inmundicia que daña la imagen y salud de los tapachultecos.
Las calles y avenidas de la otrora Perla del Soconusco, siguen siendo receptoras improvisados de las toneladas de basura que la ciudadanía arroja diariamente en las esquinas, lo que se levanta en forma tardía o no se hace por falta de vehículos suficientes, generando la proliferación de ratas y los zancudos transmisores del Dengue, Zika y Chikungunya, entre otras enfermedades que traen asoleadas a los habitantes de esta región.
Por otro lado, las administraciones que han desfilado en el palacio de cristal, tienen la creencia que la inseguridad se controla colocando luminarias y lo primero que hacen es adquirirlas sin ton ni son, aunque que estos focos no tengan la calidad que se requiere, tardan más en ponerlos que en fundirse.
Los nuevos encargados de la política municipal han jurado que ellos serán honrados, que los ‘moches’ no estarán en su agenda de trabajo y que la ‘Madre Teresa de Calcuta’ es una monja endemoniada ante la santidad de estos nuevos políticos; que llenos de soberbia y arrogancia pregonan a los cuatros vientos ser los próximos salvadores de la patria mexicana. Vamos a ver dijo un ciego, porque de sopa cualquiera se come un plato.
Por lo pronto, los habitantes de la Perla del Soconusco exigen ver resultados en el combate a la inseguridad, el bacheo de las calles que están convertidas en ‘totopos juche’, mejorar el abasto de agua rodada y el servicio de limpia; esas peticiones ciudadanas se han convertido en la prueba de fuego para la administración entrante, teniendo que pasar de las palabras a los hechos para demostrar que ‘como roncan duermen’.