ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Todos los Santos
Oscar D. Ballinas Lezama

La posible suspensión de la obra del aeropuerto nuevo en la Ciudad de México y la falta de agua potabilizada, han creado un caos en la urbe de hierro; a unas cuantas semanas de que Andrés Manuel López Obrador reciba el bastón de mando y logre sentarse en la silla del águila.
“No voy a jugar con los dados cargados de corrupción”, advierte el hijo pródigo de Macuspana, Tabasco, quien se atrevió a jalarle la cola al tigre y despertó al monstruo de mil cabezas, conocido también como el grupo ‘Atlacomulco’, dueños y señores de la comarca mexicana, quienes presuntamente se han enriquecido aprovechándose de los cargos públicos o de elección popular, para hincarle duro el diente al erario.
En esta pelea para medir fuerzas en la víspera del cambio, aún faltan muchos rounds de sombra; los políticos y empresarios millonarios no van a dar su brazo a torcer tan fácilmente y se van a defender como gatos boca arriba para evitar perder otro millonario negocio, que al parecer ya habían cocinado con la anuencia del ‘Señor de las reformas’.
Los miembros de la mafia del poder están que no los caliente el sol; el problema es que en esta guerra de intereses económicos y posiciones dentro del tablero del ajedrez político mexicano, quienes siguen perdiendo son los ciudadanos que en estos seis años de la administración que está por tocar la retirada se quedaron esperando el cumplimiento de las promesas del ‘príncipe del copete’.
Para nadie es secreto que Enrique Peña Nieto juró y perjuró a los cuatro vientos que este sexenio que está por concluir, sería de progreso para los mexicanos, empezando con bajarle el precio a los costos de las gasolinas y la energía eléctrica, afirmando que lo demás vendría por añadidura.
Al cumplir casi los seis años de haber sido ungido como el ‘gran Tlatoani azteca’, Peña Nieto no quiso o no pudo cumplir su palabra y encendió la ira de un pueblo harto de que sus políticos le den ‘atole con el dedo’ y luego se vayan con las alforjas llenas del dinero de los contribuyentes, está claro que en el pecado llevó la penitencia y ahora no encuentra la salida a pesar de haber negociado el ‘borrón y cuenta nueva’.
Los jalones y estirones van a continuar ante la contentura de los banqueros que son beneficiados por la venta y compra del Dólar; mientras que los grandes empresarios dueños del petróleo, gas y gasolinas en este país, siguen aumentado el precio de estos productos y servicios, aprovechando el río revuelto para obtener ganancia de pescadores.
En otras cosas, tremendo escándalo nacional causaron las supuestas declaraciones del inquilino del Palacio de Cristal, quien al parecer por su inexperiencia política y la falta de asesores expertos en esos temas, declaró ante cientos de militantes de la Canaco-Tapachula, que el Gobierno de este municipio que ahora está bajo su batuta, invierte no menos de 2 mil 300 Pesos diarios por cada inmigrante de los que han llegado en las caravanas locas.
Medios de comunicación estatales y algunos nacionales, se dieron vuelo criticando lo que consideran una exageración del hombre que ahora está sentado en la ‘silla china’.
Dentro del marco del cambio de estafeta de la directiva de la Cámara de Comercio de Tapachula, se le ocurrió a Óscar Gurría Penagos, ponerse bajo los reflectores de los medios de comunicación y quizás en un afán protagónico, no midió las consecuencias de hablar supuestos disparates sobre el trato a los migrantes y al estilo de Peña Nieto, dijo la primera ocurrencia que tuvo.
“No es para tanto”, dijeron algunos miembros de la Canaco que no querían creer lo que estaban escuchando del que representa la primera autoridad de Tapachula, quien si en algo está ayudando a los inmigrantes a través del ayuntamiento tapachulteco, las cuentas no le cuadraron porque la gente de las caravanas de inmigrantes hondureños, salvadoreños y guatemaltecos, habría que evaluar su estancia en los terrenos de la Feria Mesoamericana, partiendo de que ninguno de esos parias es hospedado en algún hotel de cinco estrellas, ni consumen caviar y mucho menos una espumosa champaña.
En otro orden de ideas, empleados sindicalizados del Sector Salud en Chiapas, liderados ahora por María de Jesús Espinosa de los Santos, ya se pusieron ‘flojitos y cooperando’ con las autoridades de Salud en esta entidad, considerando que ahora sí van a llevar la fiesta en paz, toda vez que han logrado ver la “buena voluntad” en el titular de esa dependencia.
Al menos esa versión dieron a conocer en las redes sociales, agregando que esperan ver cristalizados los acuerdos a los que se han comprometido las autoridades de Salud pública, quienes aseguran les atenderán en tiempo y forma, ya que han confiando en el honor de su palabra; aunque al final dicen, que siguen esperando que se cumpla lo acordado. ¿Será verdad tanta belleza?
Comentando otros temas, ayer inició el Día de Todos los Santos, convertido en tradición de visitar los panteones para hablar con las almas de los niños muertos; hoy dos de noviembre, los camposantos siguen recibiendo verdaderos ríos de gente que sin llanto, sólo con un recuerdo que se desvanece día a día, están en la creencia de que los muertos saldrán del inframundo para tener un reencuentro con los vivos, conviviendo con ellos hasta la puesta del sol.
Mañana será otro día, los recuerdos serán como fantasmas que se desvanecen en la mente del que sigue vivo y espera su turno para irse de este planeta; muchos buscarán a través de su obediencia cristiana, llegar al lugar donde se pasará lista cuando regrese Jesucristo, el hijo de Dios.
Habrá que estar pendiente de la seguridad en los panteones de todos los municipios, así como de la limpieza de tumbas y terrenos baldíos en esos lugares; por cierto, en los municipios de la costa chiapaneca, la ola delincuencial sigue creciendo sin que haya poder humano que pueda impedirlo. Las diversas corporaciones policiacas de los tres órdenes de Gobierno no han servido ni para tiro de escopeta.
Sin embargo, la tolerancia de la sociedad mantiene su esperanza en los primeros cien días de Gobierno, para que se vean resultados del ‘cambio verdadero’. “Vamos a ver” dijo un ciego.