OPINIÓN PÚBLICA

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Por: Gonzalo Egremy
A Consulta Guardia Nacional

*Ante la oposición de analistas, organizaciones civiles y de derechos humanos sobre la Guardia Nacional, AMLO ofreció consultar al pueblo.
*Sin embargo la consulta lo haría después de que sean reformados trece artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Pareciera que los proyectos de Nación que ha planteado el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, incomodan a poderosos sectores.
A partir de la consulta popular sobre si continuaba la construcción de un nuevo aeropuerto cerca de la capital del país, y como la respuesta fue un ¡rotundo no!, personajes de la vida económica y política de México, prácticamente se le fueron encima a AMLO.
De ahí que lo orillaron a que su proyecto del Tren Maya fuera también sometido a consulta (este sábado y domingo 24 y 25, respectivamente); sin embargo le han criticado que tenga ya hasta fecha de inicio de la magna obra, que no la haya licitado y menos consultado a las comunidades originarias por donde recorrerá ese ferrocarril.
Y en ello estaba cuando salta a la palestra el tema de la creación de la Guardia Nacional, en donde los legisladores del partido de AMLO, Morena, como son mayoría en el Congreso de la Unión y en Congresos estatales, afirman que reformarán trece artículos de la Carta Magna para ese ente castrense.
“La iniciativa de reforma constitucional con la que se busca crear la Guardia Nacional habilita la intervención de los soldados y marinos que la conformen en tareas de seguridad pública, algo que hasta ahora solo es competencia constitucionalmente de las autoridades civiles, y los faculta para hacer detenciones en flagrancia, como lo haría un policía preventivo.
Además convierte a los militares adscritos a la Guardia Nacional en auxiliares del Ministerio Público Federal, lo que significa que podría encomendárseles la ejecución de órdenes de aprehensión, de cateo, o de cualquier índole que obtengan los fiscales”, referían anteayer analistas.
Y aducían: “Para estar acordes con la interpretación emitida por la SCJN con relación a la inconstitucionalidad de la Ley de Seguridad Interior, se establece en el régimen transitorio una excepción expresa y específica para que a los miembros de las policías militar y naval que se incorporen a la Guardia Nacional no les sea aplicable la limitación que dispone el artículo 129 de la Constitución, según la cual en tiempos de paz las autoridades militares no pueden realizar funciones diversas a las que tengan exacta conexión con la disciplina militar”.
La iniciativa considera a la Guardia como la solución para la ausencia de instituciones policiales confiables, sumado a la necesidad de que el Ejército siga encabezando el combate a la delincuencia con un marco legal adecuado.
De acuerdo con la iniciativa, en los últimos dos sexenios el combate a la delincuencia ha seguido una lógica de “guerra” y “confrontación”, en donde se ha echado mano de las fuerzas armadas sin que existiera un contexto legal propicio para ello.
Se prometió, añade el documento, que el uso de las fuerzas armadas sería provisional mientras se fortalecía a la Policía Federal y se depuraban a las policías estatales y municipales, pero nada de eso ocurrió.
En cambio, cada vez se volvió más común el uso del Ejército y la Marina para hacer frente a los grupos delictivos.
“Ambos se enfrascaron, en cambio, en una lógica de guerra que agravó la inseguridad ciudadana, generó una catástrofe de derechos humanos y, paradójicamente, fortaleció a la delincuencia al impulsar a los grupos delictivos a diversificar y extender sus actividades”, señala el documento.
El resultado, agrega la iniciativa de Morena, es que a doce años de distancia no se ha recuperado ni la paz social ni la seguridad. Sostiene que México se ha vuelto un “país de víctimas” con el 90 % de los delitos impunes.
A ello se suma la carencia de una corporación policial “profesional, capaz de prevenir e investigar y detener a presuntos culpables de actos ilícitos”.
“En la crisis de violencia e inseguridad actual es evidente que el Estado no puede asegurar el cumplimiento de la legalidad ni reconstruir la paz sin el concurso de los institutos armados.
El retiro de los soldados y marinos de las tareas de seguridad pública colocaría a diversas regiones y a sus habitantes en una total indefensión ante la criminalidad organizada”, concluye el documento.
Para resolver ambos problemas, tanto el de la imposibilidad de retirar a las fuerzas armadas del combate a la violencia así como el de la ausencia de una fuerza policial eficaz, la iniciativa propone crear la Guardia Nacional conformada por policías militares y navales, y a la que se sumarán policías federales.
“Estará expresamente encargada de prevenir y combatir el delito en todo el territorio nacional y dotada de la disciplina, la jerarquía y el escalafón propios de los institutos castrenses.
Se propone que adicionalmente a sus funciones como garante de la seguridad y la paz públicas y la preservación de la vida, la libertad y los bienes de las personas, la Guardia Nacional esté facultada como auxiliar del Ministerio Público”, indica la iniciativa.
El documento justifica el hecho de que la Guardia esté adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional, bajo el argumento de que “los institutos militares nacionales son los únicos que tienen el personal, la capacidad, el espíritu de cuerpo y las instalaciones requeridas para empezar a conformar la Guardia Nacional desde el próximo 1 de diciembre”.
Para llevar todo lo anterior a la práctica la iniciativa de Morena plantea modificaciones a trece artículos de la Constitución (13, 16, 21, 31, 32, 36, 55, 73, 76, 78, 82, 89 y 123) pero además añade artículos transitorios para garantizar que la nueva fuerza no resulte inconstitucional y que se le sumen los recursos humanos y materiales con los que ahora cuenta la Policía Federal.
Y ante el rechazo de organizaciones civiles y defensoras de derechos humanos a la formación de la Guardia Nacional, ayer en entrevista en la Ciudad de México, AMLO, dijo que “no hay problema, someteremos a consulta y si el pueblo dice no, pues contrareformaremos la Constitución”; demasiado fácil, ¿no cree usted?//Salud.