ALFIL NEGRO

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Hasta Pronto Ajedrecistas
Oscar D. Ballinas Lezama

Con gran éxito dio inicio la 31 edición del Torneo Internacional de Ajedrez, “Don Juan Zamora Velázquez”, In Memoriam, haciendo la declaratoria inaugural el presidente de los Notarios Públicos, Norberto De Gyves Córdova, mientras que el saludo de bienvenida estuvo a cargo del exdiputado federal, Enrique Zamora Morlet.
Ante la multitud de ajedrecistas participantes, sus familiares y los invitados especiales, el torneo arrancó con el primer movimiento realizado en uno de los tableros por uno de los niños participantes y la Embajadora del Ajedrez en Chiapas, Esthelita Cruz Viuda de Zamora.
En el presídium destacaron las figuras de las dos columnas que en 31 años han promovido, fortalecido e impulsado el ajedrez en todo Chiapas, los hermanos Enrique y Adolfo Zamora Cruz, acompañados por el presidente de Gálatas, Clemente Miguel, y otras personalidades.
Ayer continuaron las hostilidades deportivas y hoy por la tarde los tableros volverán a guardarse, al igual que caballos, alfiles, torres, peones, damas y reyes; vendrá la premiación a los triunfadores y lo más destacado, para luego concluir con la despedida de la familia ajedrecística.
Bien le dijo Enrique Zamora Morlet, en su salutación a los participantes de este torneo internacional de ajedrez, mencionando que el deporte ciencia ha tenido un gran impulso por la familia Zamora Cruz a través de EL ORBE, logrando entre otras cosas, la enorme importancia de unificar no solamente a los participantes, sino que ese espíritu de hermandad ha unido también a las familias de los jugadores.
Será el próximo año, primero Dios, en que reinicien las batallas sobre los tableros, ante la felicidad de todos los que participan en este trascendental evento que en mucho ayuda a ejercitar la mente de quienes lo practican, así como genera también un espíritu de hermandad, que en estos tiempos del enfriamiento del amor ayudar a encontrar paz, armonía y amistad a través del deporte ciencia.
Estamos a unos cuantos días de la celebración de la navidad, sin embargo, las cosas no parecen ir del todo bien en muchos lugares del planeta Tierra, que herido por la mano del propio hombre sufre los estertores que le provoca la contaminación de sus mantos freáticos, del aire, el agua y la tierra.
El calentamiento global aumenta cada día, el hielo de los polos se derrite, lugares donde abundaba el agua se están convirtiendo en desiertos y los desiertos se inundan con fuertes torrenciales; donde el clima ha sido siempre muy caliente, ahora sufre de temperaturas muy bajas; los huracanes, tsunamis y terremotos son cada vez más frecuentes y violentos.
Aún así, la mayor parte de la humanidad se niega a entender que es hora de parar esa locura, de salvar la tierra en la que vivirán las generaciones que vienen atrás, las que hasta ahora sólo ven en su futuro una herencia de muerte; con la contaminación del agua (mares, ríos, lagunas, esteros y todos los mantos freáticos), el porcentaje de sobrevivencia es mucho más corto.
Mucha gente está desesperada, no solamente por el daño que la humanidad le está haciendo al planeta, sino también porque aunado a ello ha nacido una violencia terrible encarnada en la delincuencia, en la ambición de políticos que promueven las guerras y actos de corrupción para ganar dinero; millones de personas sufren una pobreza espantosa, una gran cantidad de esa gente no tiene ni lo más indispensable para alimentarse, menos para curarse de tantas enfermedades letales que han surgido.
La mayoría de los gobernantes del mundo han sido verdaderos depredadores del erario, llenaron sus alforjas en forma indebida y mientras viven como sultanes, sus conciudadanos carecen de trabajo, así como de los servicios más elementales que deben tener los seres humanos.
En México, el nuevo Gobierno está dando esperanzas a los aztecas, habla e impulsa lo que llama la cuarta transformación y de ese fierro candente todos se están agarrando, pidiéndole a Dios que les ayude a hacer realidad este sueño que el ‘Señor de Macuspana’ les ha traído; nadie quiere despertar y esperan ansiosos que ahora sí las cosas sean diferentes en favor de todos, principalmente para favorecer a los que menos tienen y que son mayoría.