ALFIL NEGRO

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Velando por la Seguridad
Oscar D. Ballinas Lezama

Buscando detener el problema de la inseguridad, que se ha convertido en un cáncer que corroe la estructura social del país, el gobernador chiapaneco Rutilio Escandón Cadenas, decidió agarrar el toro por los cuernos y convocó a una mesa de seguridad en esta entidad fronteriza, la que presidió junto a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez.
Este importante evento se realizó ayer en la capital chiapaneca con el objetivo de encontrar el remedio para este mal, que desde hace varias décadas se ha convertido en el talón de Aquiles de los Gobiernos en turno.
Chiapas, no obstante, de tener una frontera porosa por los cientos de caminos de extravío que existen a lo largo y ancho del río Suchiate, se ha mantenido en estos últimos seis meses dentro de los índices ‘tolerables’ en cuanto al tema de inseguridad, si se le compara con otras entidades del norte del país, incluyendo la Ciudad de México en donde el crimen organizado ha rebasado todas las expectativas que existían para detenerlo.
Para nadie es secreto que la ola de delitos aumentó con la llegada de las caravanas de indocumentados, quienes con la anuencia de las autoridades federales ingresaron a territorio mexicano con la bandera de razones humanitarias; la falta de control del Instituto Nacional de Migración, aunado al nulo apoyo militar y otras corporaciones policiacas, miles de indocumentados cruzaron la franja fronteriza entre Tecún Umán, Guatemala y Ciudad Hidalgo, Chiapas.
El enorme número del éxodo de indocumentados que ingresaron a territorio mexicano, ha dejado hasta ahora, en la región del Soconusco un alto costo en pérdidas humanas y económicas, ya que, al no haber un control de las autoridades correspondientes, se infiltraron dentro de esas caravanas de migrantes mucha gente que resultaron ser verdaderos pájaros de cuenta en sus países en donde son buscados por la policía.
Al no haber control migratorio ni sanitario de migrantes que atravesaron caminando el territorio mexicano para llegar a la frontera con Estados Unidos de Norteamérica, iniciaron a formar un caos que le puso los pelos de punta a su majestad ‘Donald Primero’, quien ni tardo ni perezoso echó mano a sus armas como queriendo pelear; puso un ultimátum al Gobierno de México y le dio pocos meses para detener la avalancha migratoria, so pena de castigar con el aumento en los aranceles al pueblo azteca.
Bien dicen que no hay bien que por mal no venga y al Gobierno de México la exigencia de Trump, le cayó como anillo al dedo porque estaba ansioso de echar andar su proyecto de la Guardia Nacional, grupo élite de la milicia que ahora se ocupa en apoyar al INM para detener el flujo migratorio en esta frontera del sur de México.
Sin embargo, la estrategia del Gobierno es que la Guardia Nacional no se concrete a ser ‘pilmama’ del Instituto Nacional de Migración, sino que además extienda su responsabilidad para vigilar y combatir la delincuencia organizada, que en esta zona fronteriza está tratando de sentar sus reales al posesionarse de todo el territorio chiapaneco, tabasqueño, campechano, yucateco, oaxaqueño y veracruzano en donde están matando a su manera sus propias pulgas, sin embargo, no minimizan el peligro que corren si las mafias vencen la resistencia de seguridad chiapaneca y logran extenderse a esos Estados del sur sureste mexicano.
Acuerpando al Gobernador de Chiapas, estuvieron la Secretaria de Gobernación, así como representantes militares y de Seguridad Pública y Protección Civil, la idea es abatir los índices delincuenciales en Chiapas, para asegurar la integridad de sus habitantes, así como fomentar e impulsar el desarrollo económico que tanto necesita esta región que por muchos años ha estado olvidada y marginada por los gobiernos federales que desfilaron en Los Pinos.
El sol no se puede tapar con un dedo, no se puede soslayar que el nuevo Gobierno Federal ha empezado a tender la mano a esta entidad fronteriza, sin embargo, aún falta mucho por hacer, la tarea no será nada fácil porque el abandono en que se ha tenido a los soconusquenses ha sido terrible; hay urgencia de crear fuentes de trabajo, mejorar las condiciones de calidad y calidez de los servicios de salud, rehabilitar la estructura de carreteras y caminos, entre tantas necesidades que tiene Chiapas, pero se entiende que nadie trae una varita mágica para hacerlo de un día para otro.