OPINIÓN PÚBLICA

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Por: Gonzalo Egremy
¿Corrupción en Aviación Civil?

*La Dirección General de Aeronáutica Civil por fin atenderá a la aviación agrícola “fumigadora” que en esta zona se accidentan constantemente.
*Fatales caídas de avionetas que fumigan, es porque son muy antiguas y los pilotos no tienen para compra de refacciones originales nuevas.

Las miles de hectáreas sembradas de plátano, guineo, papaya, soya, mango y ajonjolí, entre otros, en esta productiva región del Soconusco, han sido desde los años 50 fumigadas desde el aíre por pequeñas avionetas.
Son empresas constituidas legalmente las dedicadas a la fumigación agrícola, pero al paso de las décadas no fueron modernizadas las aeronaves y tampoco la legislación para esa importante actividad.
Por la carretera a Jaritas, en ejidos de Mazatán y en otros existen los aeródromos desde donde preparan los insecticidas y fungicidas que deberán de aspersar desde las pequeñas aeronaves y despegar hacia los ranchos de la zona.
Antes cuando el aeropuerto se ubicaba en donde hoy está el complejo deportivo Los Cerritos y Unidades Habitacionales como Solidaridad 2000, el Planetario del Cobach y escuelas de la UNACH, de ahí despegaban las avionetas fumigadoras.
Hasta la fecha algunas aeronaves de esa actividad salen del aeropuerto carretera a Puerto Madero, pero todas deben de acudir a esa terminal a “cargar” combustible (gas avión o turbosina que también ha tenido constantes incrementos en el precio por litro).
Sin embargo las avionetas fueron fabricadas en los años 40’s o 50´s y en el mercado (México) ya no existen refacciones originales y el importarlas desde los Estados Unidos les resulta carísimo.
Y el ser una flota de avionetas antiguas es una de las principales causas de los constantes accidentes en esta región del Soconusco-Costa, con fatales resultados.
Pero Héctor Dávila, experto en la materia, da su opinión más profunda en la materia y en todo el ámbito a nivel nacional, dice:
“No me lo contaron; yo vi el video y escuché el audio donde el ahora excomandante del aeropuerto de Atizapán (Estado de México) aparentemente pide y recibe un soborno para que un joven piloto pase un examen.
Entre los más graves y odiados problemas de la seguridad aérea en México es que haya figuras de supuesta autoridad que desde su formación les «enseñen» a los aspirantes a aviador que la mejor forma de hacer las cosas es la ilegal, y que los que deberían garantizar la seguridad en aviación se aprovechen de su puesto de la manera más sucia para fomentar toda clase de chuecuras.
Por eso celebro y aplaudo que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) por fin esté actuando en consecuencia y que por esta y otras muchas tropelías hayan puesto de patitas en la calle al corrupto que estaba a cargo del pequeño aeropuerto del Estado de México, así como a los no menos pillos excomandantes de los aeropuertos de Puebla, Cuernavaca y Querétaro, como inicio de una serie de medidas para honrar la promesa del Presidente de combatir la corrupción.
No solamente los cambios van para erradicar a los corruptos, también para los ineptos, como sucedió también en Acapulco, como parte de un proceso de depuración que pretende alcanzar todos los niveles dentro de la DGAC, destacando también los recientes cambios realizados dentro del área de Seguridad Aérea, en la que imperaba una anarquía atroz, donde gran parte de las inspecciones técnicas estaban misteriosamente detenidas y en muchos casos amparadas en múltiples prórrogas sin ninguna justificación, además de una larga lista de irregularidades que solo se pueden entender si las vemos ligadas a actos de corrupción, lo que es muy grave pues estamos hablando nada menos que de la seguridad de las operaciones aéreas.
El licenciado Rodrigo Vázquez Colmenares y su equipo de colaboradores cercanos están tomando el toro por los cuernos y dando un mensaje muy bueno a la comunidad aeronáutica, por fin con acciones concretas, no solamente sacando la basura de la institución, sino también revisando aspectos que estaban mal concebidos, como el proceso de certificación del Sistema de Gestión de Seguridad Operacional SMS, que será reorientado hacia la facilitación, pues en la forma tan encarecida en que se ha estado manejando se presta para incentivar actos de corrupción”, indica Héctor Dávila.
El tema de los constantes accidentes de avionetas fumigadoras agrícolas en esta rica región del Soconusco, da para varias cuartillas más, pero dejamos en el tintero la exposición del experto que aquí queda como anillo al dedo, ¿no cree usted?//Salud.