ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Héroes Olvidados
Oscar D. Ballinas Lezama

La gente del Soconusco sobrevive bajo los intensos calores que en cualquier momento, en estos tiempos de estiaje provocado por el cambio climático, son un verdadero riesgo para los habitantes de esta región en donde abundan los pastizales en las zonas rural y urbana.
La existencia de los patios baldíos llenos de maleza reseca dentro de la ciudad, colonias y ejidos aledaños, representan una bomba de tiempo que puede incendiarse con cualquier chispa provocada por un cigarro, cohete o por gente mal intencionada que no mide las consecuencias de su maldad.
Estados Unidos y Australia son los ejemplos más cercanos en tiempo que deben servir a los ciudadanos y autoridades de la Costa chiapaneca, para que pongan sus barbas a remojar y no tratar de tapar el pozo cuando se ahogue el niño.
Los bomberos de Tapachula son la única esperanza que tienen las poblaciones de Tapachula, Huixtla, Mazatán, Huehuetán, Tuxtla Chico, Cacahoatán, Unión Juárez, Metapa y Frontera Hidalgo, ya que Suchiate tiene la fortuna de estar muy cerca de Tecún Umán, población que cuenta un cuerpo de tragahumos bien equipado y su auxilio llega en menor tiempo.
Para nadie es secreto que los bomberos de la otrora Perla del Soconusco sobreviven porque Dios es grande y tiene misericordia de este grupo de héroes anónimos, que muchas veces han arriesgado su vida enfrentando el fuego con un equipo contra incendios que pone en peligro sus vidas, ya que la mayoría de los chaquetones, pantalones, guantes, cascos y botas están casi hechas pedazos por el uso, sin que la ciudadanía, ni alguna de las tres instancias de Gobierno, les ayuden para tener mejor protección y puedan brindar más seguridad a las víctimas de un incendio.
Estos guerreros del fuego y el agua hacen lo que pueden con lo que tienen como armas para esa lucha desigual contra Vulcano (dios del fuego), en Tapachula han combatido y apaciguado grandes incendios como el de una empresa ubicada a un costado del antiguo Palacio Municipal, frente al parque “Miguel Hidalgo”, una negociación sobre la cuarta sur, frente a las tiendas transnacionales cerca de los terrenos de la antigua feria de Tapachula, el de la cartonera sobre la carretera rumbo al Puerto, y varios más.
En cientos de accidentes automovilísticos han ocupado la destreza y el heroísmo de los bomberos de Tapachula, quienes han llegado a sofocar los vehículos ardiendo y sacando de entre las llamas a sus ocupantes, usando para ello las ‘quijadas de la vida’ (expansora y cortadora) que ya no funciona a toda su capacidad y es urgente también que el cuerpo de bomberos tapachulteco tenga dos, no solamente una, porque a veces los accidentes ocurren simultáneamente y el tiempo es muy importante parea salvar vidas en este trabajo.
Los bomberos manifiestan que también necesitan una unidad de ataque rápido, radios de transmisión y por qué no, un salario digno y un seguro de vida suficiente para solventar su sepelio y las necesidades de sus familias que quedan desamparadas.
Se ignora lo que el Patronato de ese cuerpo de bomberos realmente recibe por concepto del apoyo que brindan los usuarios de agua potable, ya que ese organismo municipal descuenta en cada recibo una cuota de dos Pesos, considerando que son más de cien mil consumidores de Coapatap, el apoyo debería ser suficiente para sostener dignamente a los tragahumos, sin embargo, parece ser que les cuentas siguen sin cuadrar, por lo que piden una investigación a fondo para que se demuestre que no hay mano negra en la entrega de ese recurso.
Por cierto, Coapatap sigue cobrando en forma exagerada el servicio que brinda a muchos usuarios, principalmente en las colonias marginadas, donde la gente se queja de cobros de hasta 400 Pesos mensuales, en viviendas con dos o tres habitantes que utilizan un pequeño tanque de almacenamiento.
Como botón de muestra, el número de contrato 327700-327700-1 de la señora Hortencia Mares Palomeque, una humilde señora de la tercera edad que vive en la colonia Democrática, a quien venían cobrándole casi 400 Pesos mensuales y no podía pagar semejante cantidad, al grado que ahora adeuda casi cuatro mil Pesos y le han cortado el servicio, amenazándole que le quitarán el medidor y toda la tubería hasta la toma.
La humilde usuaria espera que las autoridades tengan un poco de misericordia y le cobren la tarifa justa, amén de hacerle un ajuste a los cobros anteriores que están fuera de toda lógica, ya que ni en una vecindad pagan esa cantidad.