El Coronavirus Trae Recuerdos del H1N1, la Pandemia que Paralizó a México y EE.UU.

69

La Gripe H1N1, por ejemplo, mató a más de 570.000 personas en 16 meses de propagación del virus.

Hace poco más de 10 años, imágenes de multitudes con tapabocas le dieron la vuelta al mundo en medio de una alerta enviada por la Organización Mundial de la Salud de una pandemia de influenza por la entonces temida gripe porcina o H1N1.
Las imágenes de entonces eran similares a las que hoy día se observan con el coronavirus de Wuhan, que ha enfermado a miles de personas en todo el mundo y está inspirando a los países a cerrar sus fronteras y a los estadounidenses en algunas partes de Estados Unidos a comprar máscaras quirúrgicas más rápido de lo que los principales minoristas pueden reabastecerlas.
Por este último, la OMS declaró emergencia de salud pública a finales de enero de 2020.
Pero volviendo a 2009, la noticia de una pandemia paralizó al mundo, pero especialmente a EE.UU. y México, donde se registraron los primeros casos de infectados con el virus H1N1.
El virus H1N1, comúnmente conocido como gripe porcina, es una enfermedad respiratoria causada por el virus de la influenza tipo A en cerdos. Los brotes de gripe porcina son comunes en los rebaños de cerdos, pero en general la enfermedad causa pocas muertes en estos animales.
Los síntomas de este virus en los humanos son similares a los de la gripe humana normal y pueden incluir fiebre, letargo, falta de apetito, tos, secreción nasal, dolor de garganta, náuseas, vómitos y diarrea.
Si bien el virus H1N1 fue descubierto por primera vez en 1930, y en la década de los 70 y 80 se registraron algunos casos, no fue sino hasta 2009 que empezó la pandemia que, según un estudio de 2012, mató en todo el mundo entre 151.700 y 575.400 personas.
El primer caso en EE.UU. se descubrió en abril de 2009, cuando la influenza porcina fue detectada en un niño de 10 años. Las pruebas de laboratorio de los CDC confirmaron el mismo virus en un segundo niño de California que residía a unos 200 kilómetros del primer paciente.
Para el 24 de abril, los CDC emitieron un aviso de brote, advirtiéndoles a los viajeros sobre un mayor riesgo para la salud de la gripe porcina en el centro de México y en Ciudad de México. Dos días después, el 26 de abril de 2009, Estados Unidos declaró una emergencia de salud pública a medida que aumentan los casos de gripe porcina.
Para ese entonces, la OMS ya elevaba las alertas y el 29 de abril elevó la alerta de pandemia de influenza a un nivel 5, lo que indicaba que había brotes sostenidos a nivel comunitario en dos o más países de la misma región. La cantidad de infectados por este virus ya estaba fuera de control, y el 11 de junio de 2009, la OMS elevó la alerta de pandemia de influenza a un nivel 6. El brote se consideraba una pandemia global.
El caso México
El nombre de Édgar Hernández, un niño de 5 años, le dio la vuelta al mundo en 2009.
Edgar y su familia vivían en La Gloria, una localidad de de 3.000 habitantes en el estado de Veracruz, ubicado en la costa del Golfo de México. Los médicos identificaron a Édgar como el primer caso documentado de gripe porcina en el brote que surgió en 2009. Édgar sobrevivió a la enfermedad que, según su madre, le fue trasmitida por un cerdo de una granja vecina.
Cuando la pandemia fue declarada oficialmente por las autoridades mundiales de salud, el gobierno del entonces presidente Felipe Calderón ordenó una serie de acciones como la suspensión de clases en todo el país, así como la cancelación de actividades en sitios públicos y difusión de información de prevención.
Entre tanto, en el Distrito Federal —como se llamaba antes Ciudad de México— el jefe de Gobierno Marcelo Ebrad le pidió a las personas que se quedaran en casa y con un decreto, se ordenó el cierre de los establecimientos de comida, a excepción de los servicios a domicilio.
El número de muertos e infectados
Los números fueron conservadores en un principio. La OMS reportó que en los primeros 16 meses de la pandemia se registraron 18.500 muertes por cuenta de esta enfermedad.
El 10 de agosto de 2010, la directora general de la OMS, Margaret Chan, anunció que la pandemia de H1N1 se había movido a un periodo postpandémico. Pero dos años más tarde, en un estudio publicado en 2012 en The Lancet Infectious Diseases, se estableció que esta pandemia pudo haber cobrado la vida de entre 151.700 a 575.400 personas en todo el mundo.
La razón es que, según los investigadores, durante el 2009, muchos países afectados por la pandemia, especialmente en África y el sudeste asiático, carecían de la capacidad de realizar pruebas de laboratorio rutinarias y por lo tanto tenían dificultades para identificar las muertes relacionadas con la gripe H1N1.
Entre el 12 de abril de 2009 y el 10 de abril de 2010, se estima que solo en Estados Unidos hubo aproximadamente 60,8 millones de casos, 274.304 hospitalizaciones y 12.469 muertes, según los CDC.
En octubre de 2009, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró que el brote de H1N1 era una emergencia nacional.
En México, hasta julio de 2010, se confirmaron 72.548 casos y 1.316 muertes, según cifras de la Secretaría de Salud.
La cifra podría ser más grande, pues “de acuerdo a los estimados de la OMS es posible que entre un cuarto y la mitad de la población del país haya sido infectada durante el brote pandémico”, dice el reporte de las autoridades de México. Agencias