ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
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“Están viendo la tormenta y no se hincan” (refrán popular)

Los Inmortales
Oscar D. Ballinas Lezama

El Gobierno Federal a través de la Secretaría de Salud, hizo la declaratoria de emergencia sanitaria por el Covid-19, que ordena la suspensión inmediata, del 30 de Marzo al 30 de Abril del 2020, de todas las actividades no esenciales en los sectores públicos, privados y social; ordenamiento que, en el Soconusco, no todos están acatando.
El buen juez por su casa empieza, sin embargo, algunos Gobiernos municipales, funcionarios estatales y empresas privadas, hacen como si ‘la virgen les hablara’ y empecinados en hacer lo que su santa voluntad mande, no obedecen a cabalidad un ordenamiento federal que se dio para salvar vidas.
Más allá de las medidas de ‘sana distancia’ y lavarse las manos constantemente, las autoridades manejan un doble discurso en el que dicen una cosa y hacen otra, como en el caso de cerrar los centros deportivos y los parques públicos, sin embargo, otorgan permisos que permiten a los antros de vicios operar libremente en un horario ‘recortado’, lo que es incongruente y hasta criminal en estos tiempos de una guerra bacteriológica.
Para nadie es secreto que, mientras el Subsecretario de Salud a nivel nacional se esfuerza por hacer constantes llamados al pueblo de México, para que tome entre las medidas extremas, el aislamiento, que se considera la única manera de evitar el contagio masivo; en la costa chiapaneca, cientos de personas actúan de manera irresponsable, presuntamente con la complicidad de algunas autoridades de los tres niveles de Gobierno.
En el caso de las cantinas, bares, cabaret, discotecas, pocitos y demás negocios del giro rojo, las autoridades se echan la bolita tratando de lavarse las manos de culpabilidad, jurando y perjurando que mantienen un control sanitario sobre esos lugares, considerados foco de infección del Coronavirus.
Los amantes de Dios Baco, afirman que en ningún momento guardan la sana distancia, ni utilizan gel, eso sí, abrazan y se dan la mano infinidad de veces para saludarse con los amigos y conocidos que ahí encuentran; ayer al mediodía, las cantinas de Tapachula estaban ‘hasta las manitas’ de clientes, que apretujados en las pequeñas mesas, apenas cabían
Nadie cree que sean personas inmortales, por lo que es inconcebible que ninguna autoridad haya pensado que el Coronavirus no tiene horario ni día para infectar a sus víctimas; el peligro en esos lugares es inminente, sin importar que operen con ‘tiempos recortados’, esas personas pueden convertirse en portadores del virus de la muerte, poniéndose ellos mismos en riesgo, sus familias y la sociedad entera, incluyendo a las autoridades que se hacen de la vista gorda.
Algunos trabajadores administrativos de la preparatoria de Mazatán, se quejan de estar siendo obligados a trabajar en tiempos de la pandemia, sin que al parecer, esto le importe mucho a su director, Rey Javier Avendaño, quien de ser cierta esta denuncia, estaría contraviniendo la instrucción de la Secretaría de Educación Pública, además de estar desacatando un ordenamiento de prioridad nacional.
El personal de Protección Civil, los de la Jurisdicción Sanitaria No. VII, y Salud Municipal, brillan por su ausencia; ¿qué estarán esperando que suceda para implementar el cierre de esos lugares; será que van a permitir en forma criminal que Tapachula y los municipios aledaños se conviertan en el peor foco de infección del Coronavirus en este país? Dios no lo quiera, si eso llegara a suceder, ¿quiénes serían los responsables de no imponer las medidas de contención contra el Covid -19?
Ayer, en otro comunicado del secretario de Salud, José Manuel Cruz Castellanos, dio a conocer otro nuevo caso por contagio de Coronavirus, siendo un taxista de 64 años, cuyos contactos que pudo haber infestado, serán muy difícil de rastrear, creando con ello una zona de alto riesgo en Chiapas.
No hay que olvidar que en estas fecha, hace muchos siglos; la necedad, la ignorancia y la maldad de los seres humanos provocaron la crucifixión de Cristo, hubo uno que se lavó las manos. ¿Quién serían ahora el Poncio Pilatos?
Parece ser que el Gobierno Federal abandonó a su suerte a nuestros empresarios, principalmente a los medianos y pequeños, poniendo en riesgo las fuentes de trabajo de millones de mexicanos. El miedo a la muerte y al hambre, crecen diariamente en México.