ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
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“A ojo de buen cubero” (refrán popular)

Focos Rojos en Tapachula
Oscar D. Ballinas Lezama

El Coronavirus se está desbordando en Chiapas, principalmente en los municipios de Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas y Tapachula, según las estadísticas de la Secretaría de Salud, debido a que las autoridades no han podido contener la movilidad humana que aumenta cada día en estas regiones.
El esfuerzo de las tres instancias de Gobierno se ha topado con pared, ante la insensatez y necedad de la gente irresponsable que está viendo la tormenta y no se hinca; no colaboran con la cuarentena y otras medidas preventivas impuestas por el Sector Salud contra la pandemia del Covid-19.
Trascendió que en la Perla del Soconusco se ha desatado un fuerte brote de contagios y decesos por Coronavirus, ayer en la zona Nororiente de esta ciudad, falleció un médico que recientemente le habían dado de alta en un hospital de la localidad; hoy, varios de sus vecinos ya han sido hospitalizados por presunta ‘neumonía atípica’. (Así le llaman ahora al Covid-19)
La sociedad continúa preguntándose los motivos que tiene el Sector Salud para no aplicar las pruebas a presuntos infectados de Coronavirus, con lo que se podrían detectar a tiempo los casos de esta pandemia; es vergonzoso y peligroso, que la mayor parte de los enfermos sean diagnosticados a ‘ojo de buen cubero’, con ello, se provoca la expansión del mortal virus.
Como un dato curioso para las investigaciones del Sector Salud, si es que están investigando algo y sus declaraciones no son de dientes para afuera, en los sectores de Tapachula donde están apareciendo más casos de contagiados, ’casualmente’ son en los que sufren desabasto de agua rodada, un servicio que Coapatap no ha podido regularizar; se continúa ‘tandeándolo’ por dos horas cada tres o cuatro días en sectores de la 13 Norte, entre 9ª y 11 Oriente, así como en el fraccionamiento Buenos Aires, gran parte de Los Laureles y otras zonas en donde los usuarios tienen que comprar garrafones de agua para lavar, bañarse y subsanar otras necesidades.
Ojalá que el director Wilmer Martínez le dé un jalón de orejas a los responsables de abrir las llaves para obligarlos a tandear el servicio en forma más equitativa, que sea más continuo y llegue con fuerza el chorro del agua, no como ‘orín de gato’ .
Por el contrario, el servicio de limpia ha mejorado bastante y los sectores que antes no veían ni de chiste un carro recolector de basura, hoy son atendidos al menos tres días a la semana; Seguridad Pública Municipal también ‘ahí la lleva’; vamos a ver cuando termine la cuarentena y exista más movilidad de personas, si como ‘roncan duermen’.
Conforme pasan los días y las fechas anunciadas por la Secretaría de Educación Pública, para que millones de niños y jóvenes regresen a sus salones de clases, están preocupando más a los padres de familia que temen fundadamente que las escuelas se conviertan en caldo de cultivo del coronavirus.
Para nadie es secreto que gobernantes y funcionarios de Salud de las tres instancias de Gobierno siguen sin ponerse de acuerdo en cuanto a las fechas que el presidente Andrés Manuel López Obrador, ya anunció como tentativas para el regreso a clases en medio de la turbulencia mortal del Coronavirus; incluso, hay quienes afirman que no enviarán a sus hijos a ‘jugar con la muerte’, por lo que prefieren que estos pierdan el semestre o el año de clases, argumentando que ante todo está el preservar la vida y salud de la ciudadanía, principalmente la de sus hijos.
En vísperas de la celebración del Día del Maestro, los sindicatos permanecen en un silencio cómplice, pensando quizás que ya tienen ganada la inmortalidad y que, en caso de otra ola de Coronavirus provocada en los centros escolares, ellos (los maestros que ya deben tener lista sus estampitas) serán inmunes a la peste amarilla y a la Influenza que anunció el Subsecretario de Salud, llegará de la mano del Covid-19.
Ya lo dice un viejo refrán, es mejor prevenir que lamentar, por qué jalarle la cola a un tigre sediento de vidas, en vez de continuar con las clases en forma virtual el mes y medio que falta para concluir el ciclo escolar, pudiendo aplicar de la misma manera los exámenes y con ello, millones de estudiantes mexicanos no perderían el año o semestre de estudios y lo más importante, vivirían para contarlo.