ALFIL NEGRO

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Por Oscar D. Ballinas Lezama

“Las próximas tres semanas, serán de vida y muerte para los chiapanecos”: JMCC

Chiapas en el ojo del Huracán

“Vienen las tres semanas epidemiológicas más fuertes para el estado de Chiapas, se va alcanzar las máximas cifras causadas por la epidemia”, advirtió ayer a temprana ahora el secretario de Salud en Chiapas, José Manuel Cruz Castellanos.
El funcionario estatal afirmó, que las tres primeras semanas del mes de junio, que inicia hoy, serán importantes en los estragos que pueda causar la pandemia del coronavirus en esta entidad, “hago un llamado al sentido de responsabilidad de cada persona, ya que el coronavirus mata por su agresividad; cuidémonos todos, así como a nuestras familias”, pidió en tono preocupado el inmediato responsable de la salud de los chiapanecos.
Explicó que serán los próximos quince días cuando el sector salud nacional ha considerado se va a desarrollar el más alto índice de contagios en Chiapas, “ si alguien está pensando que el Covid-19 no iba a llegar a esta entidad, pensemos mejor que en estas tres semanas son importantes para cuidarnos y no morir por coronavirus, ¡de ese tamaño es el llamado que les hago!, enfatizó el Secretario de Salud en Chiapas.
Luego desmenuzaría los números que la muerte escribe en Chiapas, manifestando que hasta ayer domingo la cifra total de contagiados era de 1,897, mientras que las defunciones han llegado a los 133; los nuevos casos de infectados sumaron 144 el fin de semana en esta entidad (28 fueron en Tapachula), más 6 muertos (dos de los cuales aportó Tapachula).
En la costa del Soconusco, Arriaga y Huixtla pusieron una cuota de 6 contagiados cada municipio; Huehuetán con 5, Pijijiapan y Tuxtla Chico solamente dos, por un infectado de Cacahoatán, mientras que Suchiate no se quedó atrás y tuvo una persona fallecida por coronavirus.
Los demás municipios de la entidad chiapaneca, aportaron el resto del total de 144 contagiados este; al menos son las cifras oficiales que se toman de los enfermos o fallecidos en los hospitales públicos, sin embargo, parece ser que no se está tomando en cuenta para las estadísticas del semáforo del Covid-19, los contagiados y muertos por la peste que llegan o salen de los hospitales y sanatorios privados, amén de los asintomáticos que se refugian dentro de sus domicilios, tratando de librar la peste auto medicándose y con la ayuda de Dios.
El problema es que, tanto los que mantiene en sus estadísticas el sector salud, como los que están fuera de su vigilancia carecen de un control de las personas que pudieran contagiar por haber estado en contacto con ellas; son cientos de personas que contraen el virus y crean el efecto dominó, que se va esparciendo en una cadena de infectados y muertos.
La pandemia del coronavirus parece haberse salido de las manos del sector Salud, posiblemente por la falta de infraestructura y de la experiencia para controlarlo, así como el número de pruebas suficientes para detectar a los asintomáticos que son portadores e incuban y desarrollan el virus por varios días, sin tener manifestaciones de los síntomas hasta que estos aparecen y es demasiado tarde porque ya contagiaron a otras personas con las que tuvieron contacto.
Es preocupante que el gobierno federal haya dado luz verde en medio de un país lleno de semáforos rojos, con todas sus entidades sufriendo los estragos de lo más fuerte de la pandemia, según las mismas autoridades de salud lo han manifestado y Chiapas no es la excepción, por el contrario, está en la turbulencia de la peste destructora y así lo afirmó ayer el propio secretario de Salud, José Manuel Cruz Castellanos.
Por otro lado, el Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, ya puso a temblar a los padres de familia, al declarar que los estudiantes tendrán que regresar tres semanas para exámenes de evaluación en esas tres semanas más peligrosas para contagiarse del Covid-19 en Chiapas, argumentando que con el primer alumno que salga contagiado se ordenará el cierre de la escuela, sin ponerse a pensar que cuando detecten ese estudiante infectado de coronavirus (Dios no lo quiera), éste ya habrá contagiado a muchos más, entre ellos a sus propios maestros.
En qué estarán pensando estos funcionarios que hoy abrirán las puertas del infierno, solamente para complacer al primer mandatario que, desde mañana, estará en algunos estados del sureste para inaugurar sus obras; contradiciendo las advertencias de los especialistas en salud, quienes coinciden que dejar el confinamiento en estos momentos es ponerse la soga al cuello o jugar la ruleta rusa.
Para nadie es secreto que en estos momentos de vida y muerte, cuando la humanidad está siendo arrasada por apocalíptica plaga del coronavirus, los gobernantes deberían concentrar los impuestos públicos para adquirir lo que se necesite para atajar esta pandemia y salvar la vida de los mexicanos; en dónde están los diputados y senadores para ayudar al pueblo que supuestamente representan.
En otras cosas, varios trabajadores y funcionarios del Ayuntamiento tapachulteco han caído contagiados por el coronavirus, en un acto de verdadero heroísmo al permanecer trabajando en medio de la pandemia. Dios tenga misericordia de estos soldados caídos en la línea de fuego, algunos haciéndolo más allá del deber.
Lo que nos faltaba, anuncian el inicio de huracanes en las costas del Océano Pacífico en Chiapas, que podrían ser azotadas durante cuatro días por una depresión tropical que ha iniciado en las costas de Guatemala. Dios nos agarre confesados.