Polígrafo Político

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Darinel Zacarías
¡La Nueva Normalidad!
“Cuando la muerte venga a visitarme que me lleven al sur donde nací. Aquí no queda sitio para nadie”
Joaquín Sabina

Estamos en tiempos álgidos. Los efectos colaterales de esta pandemia son devastadores.
Nadie puede decir lo contrario, la realidad así se percibe. Está desnuda.
Con el escalonado regreso a la nueva normalidad después de la cuarentena, notaremos que el mundo no es el mismo que era antes.
La vida tras el Covid-19 cambiará, en todos los sentidos, nuestra forma de vivir.
En unas semanas, cuando se termine la desescalada, se habrá dicho adiós a muchas cosas, que en febrero llamábamos “normal”, de hecho ya hablamos de la nueva normalidad.
El coronavirus se ha llevado por delante muchas vidas y, en un segundo plano, las rutinas y de los estragos, ni decir. Son incuantificables.
Lo que se denomina ahora como nueva normalidad será el inicio de una nueva vida caracterizada por los grandes cambios, a los que debemos ir adoptando y adaptando.
En definitiva, se terminó el compartir. Acatar diversas medidas preventivas, respetar protocolos y normativas serán parte de nuestro diario vivir.
Sin embargo, esta nueva normalidad no puede ser afrontada de golpe puesto que son muchos los efectos psicológicos y físicos que ha provocado en el inicio de la desescalada.
Los expertos dicen que el miedo, la ansiedad y la angustia son algunos de los efectos psicológicos que pueden producirse con la nueva normalidad.
No obstante, la denominan “El síndrome de la cabaña” y sus efectos por la pandemia.
Este síndrome afecta a muchas personas que sienten pánico a salir a la calle tras el confinamiento.
Es un estado anímico, mental y emocional generado por una sensación de incertidumbre ante la vuelta a nueva normalidad. La ansiedad es otro de los efectos de la nueva normalidad.
Decir adiós a una rutina para dar la bienvenida a una nueva no es fácil, y muchas personas se ven afectadas por este trastorno.
Sin embargo, aprender a gestionar las emociones y adaptarnos conforme a las propias fortalezas y objetivos es la mejor forma de superar este trastorno.
La vuelta a la normalidad también implicará efectos físicos. La falta del sueño durante el confinamiento y la vuelta a la rutina va a generar un aspecto de cansancio y mala cara hasta que nos adaptemos a la nueva situación.
Volver a realizar ejercicio fijando objetivos a corto plazo ayudará a recuperar la forma física y, por tanto, no sufrir ningún efecto negativo en el cuerpo.
La nueva normalidad es ya una realidad y es necesario adaptarse poco a poco para volver a la rutina.
No solamente hay efectos devastadores en economía y desempleo.
Hay un índice de letalidad con una danza de cifras que distan de del escenario. Maquilladas, quizás. A modo ¿Bajo qué objetivo? Es la pregunta de muchos.
Una pandemia que nos dejó ver de manera clara la ignorancia de muchos. El lado visceral de otros, la irresponsabilidad y lo deshumano que podemos ser.
Lucrar, abusar y mercadear con la pandemia fue también la otra historia que se narra. Los poderosos y los de abajo, los de acceso a los servicios médicos y los que perdieron la batalla, por su condición o estatus social.
El papel del ejercito de la bata blanca y demás trabajadores de la salud. Asombroso y admirable. Esa manera de luchar en la primera línea de combate.
Lo que me queda claro es que el retorno a la nueva normalidad no es un capricho clínico. No está sustentado en un diagnóstico de especialistas en la medicina, es la presión por supervivencia económica.
Evitar el embudo financiero. La penuria de la economía local era la urgencia.
Escalonada o no, el retorno era insostenible. La culpa no es toda del Estado, habremos que actuar con responsabilidad y cordura.
El lema es entonces ¡Escapa por tu vida! Como aquel célebre libro de los jovencitos de secundaria.
PD: Las estrategias y mecanismos de las universidades en la elaboración de los exámenes de selección están siendo a través de herramientas digitales.
Computadora e internet. Micrófono y Web Cam en algunos casos. Por ello, sin el afán de vanagloriarme o que se me rinda pleitesía (México, está harto de falsos héroes).
Mi espacio, adaptado como oficina lo pongo a disposición de jóvenes que así lo deseen y necesiten, para poder realizar su examen de selección. Me avisan y mi set, es todo de ustedes.
En equipo y solidaridad, vamos a salir adelante.
¿Quién dijo que tengo sed?