AMLO Consulta Llevar a Guardia Nacional Bajo Control de Sedena

214
AMLO Consulta Llevar a Guardia Nacional Bajo Control de Sedena

Alberto Morales, Manuel Espino y Pedro Villa Y Caña

El presidente Andrés Manuel López Obrador explora la eventual presentación de una reforma constitucional a fin de que la Guardia Nacional salga de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) para que forme parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
El mandatario federal -confirmaron a EL UNIVERSAL integrantes del primer círculo de gobierno- ha planteado este escenario a su equipo cercano, Secretarios de Estado y legisladores para la segunda mitad de su gestión. El plan es el de una reforma constitucional que requiere de una mayoría calificada -dos terceras partes de cada cámara del Congreso de la Unión- para su aprobación y el aval de 17 legislaturas locales.
Este jueves en un desayuno con integrantes del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), López Obrador compartió -a pregunta de un empresario- que para los últimos tres años de su mandato planea presentar tres reformas constitucionales: una energética para fortalecer a Pemex y a la CFE; una profunda reforma electoral, que no contempla la eliminación del INE, y que la Guardia Nacional forme parte de la Sedena.
Se conoció que el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, propondrá el próximo lunes a la oposición un catálogo de reformas a la Constitución con el objeto de comenzar a construir consensos, entre las que destacan la energética, la electoral y una para que los organismos autónomos estén al servicio de la población.
La Guardia Nacional, que se creó en Marzo de 2019, es una institución de carácter civil adscrita a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), que está bajo el mando del general en retiro Luis Rodríguez Bucio.
Durante su creación el Presidente insistió en que era necesario una institución con disciplina y profesionalización como la que hay en las Fuerzas Armadas, para recuperar la seguridad y la paz en el país, lo que fue rechazado por expertos y defensores de derechos humanos, porque con ello se estaría militarizando al país.
Cuenta con un estado de fuerza de 101 mil 257 elementos, de los cuales 59 mil 549 provienen de la Policía Militar; 16 mil 351 de la Policía Naval y 25 mil 357 de la extinta Policía Federal, es decir, siete de cada 10 agentes son militares en labores de seguridad pública y en actividades de apoyo a las operaciones de autoridades federales y estatales.
En mayo de 2020 entró en vigor el artículo quinto transitorio de la Ley de la Guardia Nacional, que establece que durante los cinco años siguientes, en tanto la institución desarrolla su estructura, capacidades e implantación territorial, el Presidente podrá disponer de la Fuerza Armada permanente sólo en tareas de seguridad pública de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria.
Al presentar al Congreso la reforma para crear la Guardia Nacional, en Noviembre de 2018, López Obrador pretendía que la corporación tuviera mando militar y dependiera de la Defensa Nacional, pero ante las presiones de la sociedad civil, el dictamen para reformar el artículo 21 constitucional se modificó acordando que la Guardia Nacional sería una institución de carácter civil y con mando civil.
Sin embargo, en los artículos transitorios de la Ley en Materia de Guardia Nacional se determinó que en los primeros cinco años de su operación, dependerá de la Sedena y Semar «para el establecimiento de su estructura jerárquica, sus regímenes de disciplina, cumplimiento de responsabilidades y tareas, y de servicios, así como para la instrumentación de las normas de ingreso, educación, capacitación, profesionalización, ascensos y prestaciones, que podrán estar homologados en lo conducente, a las disposiciones aplicables en el ámbito de la Fuerza Armada permanente».
López Obrador advirtió que, pese a que Morena y aliados no tienen la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, en caso de que considere que sean necesarias, seguirá enviando iniciativas de reformas constitucionales.
«Si son necesarias, las voy a presentar, aun cuando no pasen o las rechacen. Por ejemplo, tenemos que resolver el problema de la falta de apoyo a la CFE. Voy a mandar la iniciativa y no va a haber mayoría calificada. ¿Quiénes asumen la responsabilidad? Pues los legisladores que van a rechazarla, en el caso que suceda así. Entonces, queda de manifiesto de que no son representantes populares, aunque se hagan llamar así, son representantes de grupos de intereses creados», dijo. Sun