ALFIL NEGRO

157
ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Por Oscar D. Ballinas Lezama
Sordos y Ciegos
“Sólo los muertos han visto el fin de la guerra”(Platón)

La Organización Panamericana de la Salud, advirtió que es muy importante seguir protegiéndose con las medidas sanitarias en contra del Covid-19, cuya variante ‘Delta’ ya se encuentra en 14 países de América Latina, incluyendo México, y está generando una ola de contagios más peligrosa.
El virus mutante se ha manifestado con mayor presencia en estados como Baja California Sur, la Ciudad de México y otras entidades del centro y norte de la nación azteca; sin embargo, los gobiernos y la mayoría de la gente no quieren ver ni oír sobre la nueva ola de contagios y buscan vivir en el pasado, sin cubrebocas, ni guardar la sana distancia.
Fiestas privadas, centros deportivos, tiendas transnacionales balnearios, cines, iglesias, cantinas, discotecas y casinos, son abarrotados por cientos de personas que en forma irresponsable se niegan a usar las medidas sanitarias preventivas, ante la indiferencia de funcionarios de salud que prefieren hacerse de la vista gorda y no actuar, sabiendo que la pandemia no se ha ido, por el contrario, viene con más fuerza y letalidad.
No obstante que las cifras oficiales de contagiados y muertos por la peste del siglo XXI, los especialistas en salud que no dependen del gobierno, presumen que se trata de maquillar los números de enfermos y decesos reales; el botón de muestra es que los hospitales empiezan a saturarse nuevamente.
En Chiapas la Secretaría de Salud Estatal, informa cada 24 horas sobre los nuevos contagios de Covid-19, siendo Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, los municipios con más víctimas; al menos en forma oficial reportan entre 10 y 20 infectados de coronavirus diariamente, lo que debería encender los focos rojos de alerta entre la población.
No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír; desafortunadamente, parece que eso está sucediendo en todo el país, principalmente en esta Frontera Sur, en donde no existe un solo filtro sanitario para controlar a las hordas de migrantes que siguen entrando al municipio de Tapachula, como ‘Pedro por su casa’.
Es triste ver cómo las autoridades federales se ocupan más en otorgar permisos para construir estadios para encuentros deportivos que son pagados, así como en abrir centros de vicio como los casinos; sin embargo, no se adquieren suficientes medicamentos contra el cáncer y otras enfermedades, las que se han convertido en verdaderas plagas que vienen minando la salud de cientos de mexicanos.
En otros temas, mientras el inquilino del Palacio Nacional jura y perjura que tienen controlada la inseguridad en la República Mexicana, la sociedad le hace ver que los ciudadanos tienen otros datos que no son nada halagadores, ya que la delincuencia organizada sigue teniendo el ‘sartén por el mango’.
“Afuera de la burbuja del Palacio Nacional, la inseguridad es terrible”, le dijo un periodista al presidente mexicano, quien de inmediato se puso a la defensa y negó que eso fuera cierto, sin embargo, el sol no se puede tapar con un dedo; para nadie es secreto que la delincuencia organizada se expande a lo largo y ancho de este país.
En Tapachula los crímenes, asaltos y robos aumentan cada día, se ignoran los motivos que tengan las diversas corporaciones policiacas para no poder o querer combatir el crimen; la delincuencia es ya el gran Talón de Aquiles del pueblo mexicano, que ya no ve lo duro sino lo tupido.
“Abrazos, no balazos”, insiste el presidente Andrés Manuel López Obrador, mientras los criminales organizados roban y asesinan sin piedad alguna a la ciudadanía; los distractores políticos están a la orden del día, ahora ya todo mundo se olvidó de los 26 muertos de la línea 12 del metro, mientras desde el púlpito de las mañaneras los ‘Reality Show’ cada vez son diferentes, para entretener al pueblo bueno y sabio.
Quién no recuerda el escándalo de ex director de Pemex Emilio Lozoya o del General Cienfuegos, quienes fueron rescatados por el gobierno mexicano, con la promesa de que iban a ser juzgados y castigados por el gobierno de la Cuarta Transformación; hasta ahora, nadie sabe en dónde se encuentran estos personajes; eso sí, en la cárcel no están.
Ahora, que ya han pasado las campañas electoreras, siguen con el circo de una ‘encuesta para saber si los mexicanos quieren que se castigue o no a los ex presidentes que suponen robaron el erario’, como si la ley dependiera de un levanta dedos; bien sabido es que la ley es la ley, que debe aplicarse cuando las personas las transgreden; nadie puede estar por encima de la ley, slogan que repitió hasta el cansancio el ‘Gran Tlatoani y su corte celestial’.
Ahora salen conque a Chuchita la bolsearon y tienen que preguntarle al ‘pueblo bueno y sabio’, si se aplica la ley o no; qué manera de distraer a los ciudadanos de los verdaderos problemas que tiene nuestra sociedad; si este nuevo circo no pega, que es lo más seguro, ya abrieron la nueva pista en la mañanera, en donde la comedia principal se llama: “quién dice más mentiras”, el presidente o los periodistas. Un verdadero circo mediático que trata de alejar a los mexicanos de los problemas de la inseguridad, económica y sanitaria que están viviendo los habitantes de México.
La guerra mediática continúa; las mentiras siguen bailando en el circo nacional de tres pistas; el pueblo bueno y sabio sufre pero se divierte; pan y circo. ¡Viva México, hijos de tehuantepuchi!