TRAS BAMBALINAS

185

 

Los Residuos Sólidos y su Deficiente Manejo
César Solís

Los municipios fronterizos con Guatemala tienen grandes retos que ya deberían contemplar en los planes de Gobierno, uno de ellos y que quizá sea poco relevante es el tema de la basura. ¿Usted sabe a dónde se tira la basura de su municipio?
En campaña, generalmente, cuando el candidato enamora a la gente, se escuchó poco del tema de la basura para los municipios que refiero, sería prioritario buscar un proyecto de relleno sanitario intermunicipal, con ello se dejaría de contaminar ríos y zonas de naturales protegidas.
En el caso particular de Unión Juárez, existen antecedentes de incendios que se salen de control en esas zonas a donde se tiran los residuos sólidos “basura”, aunado a ello problemas comunitarios en relación a que, quienes conceden el permiso a cambio de dinero, a veces limitan o simplemente no dejan que los desechos de otras comunidades sean depositados en el basurero de la localidad.
En Cacahoatán la administración anterior heredó problemas en este tema y hasta la basura de Tuxtla Chico se llegaba a tirar a este municipio, se evidenció desde mucho tiempo atrás que, en la tierra del chocolate, la basura se tiraba en un terreno que iba a parar al río Suchiate, lo mismo que pasa con Metapa de Domínguez hasta llegar a Suchiate.
El tema de los rellenos sanitarios intermunicipales se puso en marcha en el sexenio de Juan Sabines Guerrero, sin embargo, como muchos proyectos de esta magnitud, quedaron a medias. El Gobierno anterior dio continuidad, al grado de que en la entidad se llegó a tener 34 rellenos sanitarios, y se amplió en un 28 por ciento su capacidad para manejar estos desechos.
Además de la construcción de 6 ubicados en Chiapilla, Copainalá, Palenque, Comitán de Domínguez, Ocozocoautla y Siltepec, de los cuales cuatro son considerados como intermunicipales, lo que permite que al menos 46 municipios cuenten con espacios adecuados para la disposición final de residuos, de acuerdo con la normatividad ambiental.
Asimismo, se ampliaron los que estaban construidos en Pichucalco, Villaflores y La Concordia, y se llevó a cabo el saneamiento y la rehabilitación de un sitio de disposición final en Tapachula.
Actualmente no solo se requiere de la voluntad política de los munícipes, sino también de una gran capacidad de gestión y conciliación con sus homólogos para hacer realidad un proyecto que se traduzca en la conservación de los recursos naturales. La Tierra ya nos está cobrando facturas, nos olvidamos de la sustentabilidad, y peor aún, en pensar realmente qué le vamos a heredar a nuestros descendientes.
La región de la frontera sur y sus municipios limítrofes con Guatemala siguen padeciendo de proyectos de impacto ambiental y social, de verdad que no solo se requiere de la construcción de vialidades, sino que es urgente y prioritario que la federación y estado inviertan mayores recursos para atender estas grandes problemáticas que se consideran un verdadero crimen al medio ambiente.
Nos leemos en la próxima…
El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva DE SU AUTOR y no del periódico que la publica.