ALFIL NEGRO

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Por Oscar D. Ballinas Lezama

“En México parece existir una desinformación sobre el Covid; juegan con verdades a medias y con mentiras completas”: Guillermo Ortega

El Ómicron

“El gobierno mexicano tuvo suficiente tiempo para prepararse a recibir la cuarta ola de la pandemia del Covid, sabían que el virus había mutado al Ómicron y no se hizo nada; en la primera semana de enero existen ya más de 90 mil contagiados”, dijo Laurie Ann Ximénez, doctora especialista en Microbiología en la UNAM.
La también especialista en genética molecular, aseveró que México se dio cuenta del estrago que Ómicron ha venido causando en los países europeos, así como en Canadá y Estados Unidos, sin embargo, no pusieron sus barbas a remojar y perdieron el tiempo ante un enemigo tan peligroso que ya empezó a provocar miles de contagios, hospitalizaciones y varias muertes.
Reconoció que por el momento el esquema doble de vacunas en el país azteca es del 57 por ciento, lo que ayudará a no sufrir cuadros tan severos, lo que no quiere decir que la variante Ómicron sea menos agresiva que las demás mutaciones, así se ha visto en otras naciones que están a punto de rebasar sus picos más altos de contagios, a pesar de tener una cobertura más amplia de vacunación.
Argumentó que el discurso oficial sobre la pandemia ha sido de verdades a medias y mentiras completas, usándose una narrativa falsa sobre la supuesta menor agresividad del virus, cuando para nadie es secreto que los contagios son mucho más rápidos y tan peligrosos como las demás variantes.
“Tuvimos el tiempo para preparar esta llegada con un avance más rápido de la vacunación; el Ómicron está matando menos gente, hablando proporcionalmente ante las demás variantes, pero esta mutación se topó con un porcentaje población ya vacunada, por eso las defunciones no han aumentado, aunque esto será por el momento, el discurso sobre que esta variante es más leve es una información falsa y muy peligrosa”, apuntó.
“No hay que minimizar esta variante, está contagiando con mucha rapidez a la población, en la Ciudad de México se registra actualmente un 65 por ciento de ocupación hospitalaria, sin embargo, en la poca información que nos proporciona el gobierno de la pandemia no dicen toda la verdad; si la gente supiera de la peligrosidad del virus estaría consciente de que se debe cuidar más que antes, sin que entremos en pánico, la población debería tener cierto nivel de alarma”, afirmó la científica mexicana.
Agregó que la gente debe saber que este virus es el más contagioso que ha conocido la humanidad, aún más que el sarampión y eso lo convierte en un microorganismo muy peligroso, de ahí que la narrativa de los discursos oficiales minimizando su gravedad no es correcta y pone en riesgo a la sociedad, sentenció.
En cuanto al uso de cubrebocas, afirmó que los hechos de tela o los llamados quirúrgicos no detienen los contagios con Ómicron, de ahí que se debería instruir a la población para que utilicen los de alto rendimiento, que ofrecen mayor protección; de la misma manera, las pruebas rápidas del Covid (antígenos) no son del todo efectivas, sobre todo, cuando dan resultados negativos, siendo necesario que el presunto contagiado se realice una prueba de PCR.
En cuanto el regreso a clases presenciales, dijo que en las escuelas deberá haber un control sanitario con las medidas preventivas permanentes, tales como espacios ventilados, un filtro de aire, guardar sana distancia, vigilancia sanitaria permanente y uso obligatorio para estudiantes ,maestros y todo el personal de los cubre bocas de alto rendimiento o de lo contrario todos terminarán contagiados, como ya está sucediendo en muchos lugares.
“Desgraciadamente en México todo mundo hace lo que se le viene en gana y permite que escalen los contagios, esperan a ver los hospitales saturados y a mucha gente muriendo para decidir cambiar los colores de los semáforos sanitarios; necesitamos tener un gobierno sensato que lleve una buena estrategia epidemiológica, que nunca vuelva a ponernos en riesgo con otro confinamiento”, manifestó.
Finalmente, la científica mexicana declaró que en las primeras semanas de este año México está en el peor repunte que se ha visto durante toda la pandemia, los contagios rebasan las tres primeras olas del Covid, lo que podría llevarnos a un incremento en hospitalizaciones y defunciones por causa de la peste.
En una pequeña investigación que se realizó en Tapachula y algunos municipios aledaños, se detectaron decenas de personas con síntomas de dolor en la garganta, fiebre de 37 grados y dolor de cuerpo, sin embargo, quien ha tenido la oportunidad y el dinero para hacerse pruebas rápidas generalmente salen negativas(son las más baratas en laboratorios privados, debido a que los de hospitales del gobierno carecen de reactivos o simplemente trabajan a paso de tortuga, entregando resultados ocho o diez días después, obligando a la gente a madrugar para hacer enormes colas, sin importarles que muchos van ardiendo en calentura o sufriendo intenso dolor corporal).
Los afectados argumentan que en los hospitales oficiales en su mayoría argumentan no tener medicamentos, las citas para atenderlos llevan varios días para hacerlo, por eso no han tenido más remedio que buscar la medicina natural, sobre todo los tecitos y la oración para pedirle a Dios los libre de la peste destructora.
Si bien el gobierno federal ha trabajado promocionando el programa de vacunación, esto no ha sido suficiente porque la pandemia agarra parejo, es más, muchas personas con la aplicación de las dos vacunas han fallecido, en su mayoría por no poder comprar los medicamentos cuyos precios están por las nubes, al igual que las gasolinas, gas y la luz eléctrica.
La cuesta de enero está siendo fatal para la mayor parte de la población mexicana, ya que la pérdida de sus fuentes de trabajo y el aumento de los precios en productos y servicios, los deja vulnerables ante la peste del siglo XXI.
Mientras tanto, los centros de abasto(mercados, tiendas transnacionales) bares, cantinas, discotecas, casinos y otros lugares que no son esenciales y no cubren las exigencias sanitarias completas, siguen incubando el virus del Covid.
El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista y no del periódico que la publica.