Revela Funcionario de AMLO: Por “Hipocresía de la DEA”, el Cierre de la SIU

136

J. Jesús Esquivel

El acuerdo al que llegó Iván Reyes Arzate con el Departamento de Justicia de Estados Unidos al declararse culpable de delitos de narcotráfico fue la gota que derramó el vaso y llevó al presidente Andrés Manuel López Obrador a desmantelar al equipo especial mexicano que trabajaba con la estadunidense Administración Antidrogas (DEA).
“El presidente lo tomó como una burla. Reyes Arzate está comprobado que estaba metido con el narco, con el Cártel de Sinaloa, pero la DEA lo perdonó; así no se puede colaborar con los agentes estadunidenses”, explica a Proceso un alto funcionario del gobierno federal mexicano.
Esta semana la agencia británica de noticias Reuters reveló que en abril de 2021 el gobierno de López Obrador desmanteló la Unidad de Investigaciones Sensibles (SIU), que durante años trabajó con la DEA en el combate al narcotráfico en México.
Reyes Arzate, excomandante de la hoy desaparecida Policía Federal y mano ­derecha de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Felipe Calderón, en octubre del año pasado se declaró culpable de los cargos de narcotráfico que le imputó la DEA.
Ante la Corte Federal del Distrito Este en Brooklyn, Nueva York, donde justamente en el otoño próximo García Luna será enjuiciado por narcotráfico, Reyes Arzate aceptó el acuerdo que le propuso la DEA de convertirse en testigo protegido.
“¡No puede ser! Este hombre (Reyes Arzate) era el operador de García Luna en el gobierno de Calderón; la misma DEA lo detuvo en Estados Unidos al igual que al comandante de la Policía Federal y por las mismas causas, pero no actúan parejo”, indica el funcionario mexicano.
A condición del anonimato -por tratarse de un asunto sensible en la relación con Estados Unidos-, el alto funcionario del Gobierno de López Obrador explica que desde 2020, cuando Reyes Arzate fue detenido por la DEA, se empezó a conocer que Estados Unidos perdonaría a este expolicía corrupto.
Enojo Presidencial.
Durante el sexenio de Calderón la DEA trabajó con y manipuló a Reyes Arzate, quien precisamente fue jefe de la SIU, equipo en el que también había integrantes de la Secretaría de Marina.
“Es una hipocresía de la DEA y así lo tomó el presidente López Obrador y decidió cerrar ese capítulo que, si se revisa bien, expone por igual la corrupción de las agencias estadunidenses. ¿De qué otra forma se puede entender, si no es así, la exoneración de Reyes Arzate?”, añade la fuente.
Según el acuerdo de cooperación al que llegó con la DEA, el otrora mano derecha de García Luna, al declararse culpable de narcotráfico y aceptar la cooperación con la DEA, se dedicará a incriminar a narcos y a exfuncionarios mexicanos.
El próximo 24 de octubre de 2022, al iniciarse el juicio por narcotráfico contra García Luna ante el juez federal Brian Cogan, de la Corte en Brooklyn, y a partir de esa fecha en cualquier audiencia del proceso, Reyes Arzate podría estrenarse como testigo protegido de la DEA.
Al exjefe del SIU, el gobierno de Estados Unidos lo instruirá -como hace con todos los testigos protegidos y cooperantes- para incriminar a García Luna y a un sinnúmero de criminales, políticos y militares por sus presuntos nexos con el narcotráfico de México.
Las declaraciones bajo juramento que otorgue Reyes Arzate en las cortes federales estadunidenses, en procesos judiciales por narcotráfico, le servirán para que eventualmente, a pedido de la DEA, un juez lo castigue con pocos años de cárcel y eventualmente se le cambie la identidad para que pueda vivir tranquilamente en Estados Unidos.
“Al presidente le molestó -y mucho- lo que hizo la DEA con Reyes Arzate, porque no sabemos si Este mentirá y protegerá a políticos y exfuncionarios del gobierno de Calderón que estaban coludidos con el narcotráfico y fueron benevolentes con la DEA; el SIU ya no tenía sentido”, acota el alto funcionario del Gobierno de López Obrador.
Por las nuevas leyes de seguridad, el Gobierno de AMLO obligó a que a partir de abril del año pasado los agentes de la DEA y de otras agencias federales estadunidenses entreguen sus reportes de actividades en México.
Ante la Secretaría de Relaciones Exteriores, desde abril de 2021 los 54 agentes que tiene la DEA asignados en México presentan su informe de actividades en territorio mexicano: deben decir con quiénes hablan, dónde estuvieron y qué tipo de investigaciones llevan a cabo.
Por medio de la hoy desaparecida Iniciativa Mérida, Calderón -por presiones de la Casa Blanca- aceptó que se instalara en México la Oficina Binacional de Inteligencia (OBI).
Ese mecanismo, avalado por el entonces presidente panista, dio licencia para espiar y moverse por todo México, sin limitaciones, a la DEA, la CIA, el FBI y a las agencias de inteligencia del Pentágono, con el compromiso de que lo harían sólo para combatir al narcotráfico.
La inocencia de Calderón, al confiar en la DEA y en las agencias estadunidenses, quedó exhibida con la formación de expedientes secretos de acusaciones de narcotráfico contra figuras clave de su sexenio, como fueron los casos de García Luna y Reyes Arzate.
La SIU en casi todo el sexenio de Calderón y bajo el mando de García Luna y Reyes Arzate, se concentró en apoyar a la DEA para desmantelar y capturar a los jefes y operadores principales de Los Zetas, dejando de lado o para después al Cártel de Sinaloa.
Tanto García Luna como Reyes Arzate fueron señalados por la DEA como cómplices del Cártel de Sinaloa, en particular de la fracción que dirigían los hermanos Beltrán Leyva; los golpes más notorios de la SIU al narcotráfico fueron dados a los grupos enemigos de sus presuntos compinches.
“Desde 2020, cuando la DEA captura a Reyes Arzate, a los pocos meses nos enteramos de que lo iban a perdonar; el presidente López Obrador desde entonces tomó la decisión de acabar con la SIU, pero lo ejecutó hasta que estuvieron listas las nuevas leyes de seguridad”, dice la fuente.
Concluido el sexenio de Calderón, sabiendo y estipulado ya en encausamientos sellados ante cortes federales en Estados Unidos los casos de corrupción de García Luna, Reyes Arzate y otros, la DEA dio un giro a su colaboración y manipulación de la SIU. Apro