La cifra de víctimas por la aplicación de los llamados «sueros vitaminados», en una clínica privada de esta ciudad, subió a ocho, al tiempo que la fiscalía estatal informó que se emitieron alertas a nivel nacional e internacional para localizar y detener al médico Jesús Maximiliano «N», acusado de homicidio culposo y mala praxis médica.
Una joven de 19 años fue identificada como la posible séptima víctima mortal relacionada con la aplicación de «sueros vitaminados» en una clínica de la colonia Jesús García, de Hermosillo, actualmente bajo investigación por autoridades estatales.
Se trata de Lucero del Carmen Luna Ramírez, quien falleció el pasado 22 de febrero, luego de permanecer hospitalizada durante dos semanas tras presentar complicaciones graves de salud, presuntamente derivadas de un tratamiento intravenoso aplicado en la clínica a cargo del doctor Jesús Maximiano «N».
La joven habría acudido a la clínica por recomendación, debido a un cuadro leve de anemia. Sin embargo, pocas horas después de recibir el suero, comenzó a presentar síntomas alarmantes.
«Empezó a retener líquidos y a hincharse severamente. A las pocas horas de que le aplicaron el suero, todo se desató. La llevaron al hospital, pero ya no mejoró», relató su hermano Antonio.
Según el diagnóstico médico, la causa del fallecimiento fue un paro respiratorio asociado a una trombosis pulmonar, derivada de una falla renal por la retención de líquidos.
En un inicio, la familia no vinculó la muerte con el tratamiento recibido. No obstante, tras darse a conocer otros seis fallecimientos de personas a las que pusieron sueros en la misma clínica, decidieron acudir ante la Fiscalía General de Justicia del Estado para exigir una investigación. La denuncia fue interpuesta el lunes 6 de abril.
El caso de Lucero sería el primero cronológicamente.
Por la tarde, la secretaría de Salud estatal informó que el número de decesos «asociados a la aplicación de soluciones intravenosas por un mismo médico tratante» subió a ocho, además de una persona hospitalizada y dos más que presentaron síntomas, fueron hospitalizadas y dadas de alta.
La investigación
El fiscal general del estado de Sonora, Gustavo Rómulo Salas, informó que las indagatorias del caso iniciaron formalmente tras el fallecimiento de dos personas —padre e hijo— ocurrido el pasado 30 de marzo en un hospital privado, quienes también habrían recibido una solución intravenosa.
El funcionario detalló que, tras los primeros indicios, se detectó que ambos pacientes presentaron afectaciones graves minutos después de la aplicación del producto, lo que derivó en su muerte.
Las autoridades aseguraron la clínica donde se administraban los tratamientos, así como expedientes clínicos, medicamentos y soluciones prellenadas.
La Fiscalía informó que, hasta este martes, había realizado más de 117 diligencias, cuenta con ocho carpetas de investigación abiertas y ha recabado 51 declaraciones entre testigos, víctimas directas e indirectas.
Asimismo, se ha requerido legalmente a los proveedores de los insumos utilizados en la clínica.
De acuerdo con lo expuesto por el fiscal, uno de ellos cuenta con permisos para la distribución de estos productos, algunos de origen europeo.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar responsabilidades y esclarecer si existe una relación directa entre los sueros administrados y los decesos registrados.
En tanto, en la ciudad de Hermosillo se realizaban operativos con cateos simultáneos y se emitieron alertas a nivel nacional e internacional para localizar y detener al médico Jesús Maximiano «N», presunto responsable de la aplicación de los llamados «sueros vitaminados».
El médico Jesús Maximiano «N» es buscado por homicidio culposo y por una mala praxis médica, informó el fiscal de Sonora.
Malas prácticas
El testimonio de un joven que acudió a la clínica de la colonia Jesús García a la aplicación de un «suero vitaminado», dejó entrever las condiciones en las que se operaba.
Se trata de Julio Gaxiola, quien explicó que, pese a no creer en la efectividad de estos tratamientos, accedió a recibirlos por insistencia de sus familiares.
De acuerdo con su relato, desde su llegada al lugar detectó diversas situaciones que le generaron desconfianza.
Entre ellas, destacó la presencia de niños canalizados, lo que calificó como preocupante y cuestionó la decisión de los padres de someterlos a este tipo de procedimientos, en lugar de ir al pediatra.
También describió condiciones que consideró poco higiénicas y fuera de protocolo, como la presencia de mosquitos en el lugar y personal que consumía alimentos mientras manipulaba el material médico que se usaba en la gente.
El secretario de Salud Federal, David Kershenobich, señaló que se investiga la presencia de un contaminante bacteriano. Sun
¿Qué Pasó con los “Sueros Vitaminados” de Hermosillo?
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