La Frontera Sur No Tiene Muros, lo que el Permite el Paso a las Pandillas: Diócesis

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Debido a la falta de control estricto en los pasos fronterizos por parte de la autoridad migratoria mexicana, grupos de pandilleros amenazan con expandirse en la región.
Debido a la falta de control estricto en los pasos fronterizos por parte de la autoridad migratoria mexicana, grupos de pandilleros amenazan con expandirse en la región.

 

*ADVIERTE MOVILIDAD HUMANA DE LA DIÓCESIS DE TAPACHULA CESAR AUGUSTO CAÑAVERAL OLEADA DE BANDAS DELICTIVAS PROCEDENTES DE CENTROAMERICA.

Tapachula, Chiapas; 27 de Diciembre.- A esta región de Chiapas está llegando una oleada de pandilleros peligrosos y si las autoridades no pone una solución se le va a salir de control, alertó el presbítero César Augusto Cañaveral Pérez, coordinador diocesano de la Dimensión Pastoral de la Movilidad Humana en la Diócesis de Tapachula.
Destacó que la migración es descontrolada y desordenada en el sentido de que en las agendas políticas no se cuenta con el apoyo humanitario para los migrantes y solicitantes de refugio, porque está aumentando el nivel de violencia hacia ellos, pero también la población nacional está sufriendo todos estos percances porque se está aumentando el pandillerismo, “están entrando muchos pandilleros”.
En entrevista, dijo que de todo esto tiene mucha responsabilidad el Gobierno porque no hay un control, tristemente las solicitudes de refugio la mayoría de las veces le son negadas a familias completas que vienen verdaderamente huyendo de las pandillas y le están otorgando el refugio a muchos pandilleros “y lo digo expresamente, porque muchas familias me han contado esta historia”.
“Se le está escapando de las manos esta realidad y pongo el dedo en el renglón porque el tema del pandillerismo va en aumento, y si no se hace algo, si el Gobierno no se compromete a trabajar el tema, va a sobrepasar los límites, queremos más presencia del Mando Único y de autoridades de otros niveles de Gobierno para que se atiende el problema de inseguridad que se está viviendo en Tapachula”, explicó.
Están llegando grupos muy fuertes de gente que en sus países de origen, en Centro América, formaban parte de las pandillas, afirmó, vienen huyendo porque allá los están combatiendo o porque corren peligro sus vidas por la lucha entre pandillas.
Al llegar a esta región no solamente se encuentran con sus adversarios, también se encuentran con las familias víctimas que vinieron huyendo, ya sea en el parque o en las instalaciones de la COMAR. “En el parque de la ciudad también hay mucho desorden y se cree que hay acuerdos con la misma policía; nosotros hemos recibido aquí a familias que vienen huyendo del parque porque se han encontrado a los pandilleros que son del país de donde vienen”.
Consideró que urgen más acuerdos entre los países de origen, tránsito y destino no para controlar el fenómeno migratorio, sino para cómo ponerlo sobre la mesa y tomar medidas más acordes a la realidad; “siento que México le ha costado mucho poner en práctica esa parte, está siendo bondadoso por un lado pero por el otro lado creo que también está hace falta más acercamiento con los países de Centroamérica, toda vez que la ola de violencia se puede generar no sólo en los países de origen sino en los de destino a causa de la presencia de las pandillas”.
En esta región ciertamente no hay muros, existe un paso libre y el pandillerismo está entrando con mucha más fuerza cada vez, “lo que sí me hace mucho ruido es que a ellos les otorgan con bastante facilidad una residencia o vienen solicitando refugio y se los dan con más facilidad, tú vas a la COMAR y ahí están todos”.
Las familias completas que vienen huyendo ya no quieren estar en los albergues, mucho menos en la COMAR, porque ahí están haciendo sus solicitudes aquellos que pertenecen a las bandas. El Gobierno debería de poner mano firme con el tema del pandillerismo porque no solamente está afectando a los migrantes, sino también a la población mexicana, sostuvo.
Ciertamente en Tapachula hay pandilleros o bandas delictivas y uniéndose a los que vienen están agarrando mucha más fuerza, y puede ser que en un futuro no muy lejano al Gobierno se le puede ir de las manos esta problemática, dónde podría llegar a convertirse en un problema similar de donde están siendo expulsados. EL ORBE / Rodolfo Hernández González