Preocupa a Empresarios Crisis de Inseguridad en Tapachula

709
Preocupa a Empresarios Crisis de Inseguridad en Tapachula
Preocupa a Empresarios Crisis de Inseguridad en Tapachula

Tapachula, Chiapas; 19 de febrero. – En torno a los hechos ocurrido este martes, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) en la localidad, Carlos Murillo Pérez, reconoció que hay una gran preocupación en el sector empresarial “porque en Tapachula estamos viviendo una crisis de inseguridad”.
Basado en los informes sobre los delitos que se están cometiendo en la región, recalcó que es urgente que el gobierno federal ponga en marcha una estrategia que haga frente a la delincuencia organizada, “porque ya está operando en la ciudad”.
Lamentó que tengan que pasar graves problemas en el municipio para que la federación voltee los ojos hacia el sur, y para ello recordó que hace dos años ocurrieron en la ciudad los actos vandálicos más grandes en la historia del Estado, con decenas de comercios saqueados.
Eso obligo, dijo, a que los empresarios tuvieran que reforzar con herrería y cortinas metálicas sus locales y aparadores, hasta que llegó el Ejército Mexicano a poner orden en la ciudad.
Consideró que actualmente se requiere de una participación militar similar, ”porque la capacidad de los cuerpos policíacos ya fue rebasada por la delincuencia”.
También se refirió a que, a partir de la llegada de las caravanas de migrantes desde octubre pasado, los niveles de inseguridad se han incrementado alarmantemente.
“Es necesario intensificar la búsqueda de delincuentes entre esos flujos migratorios, pero también vigilar que la necesidad de sobrevivir de los migrantes no los convierta en asaltantes.
Informó que las ventas en ciertas zonas de la ciudad, como el centro, han ido a la baja en los últimos meses y que consideran que es debido a que los clientes se han ido alejando por la inseguridad.

EL DERECHO DE PISO
Mientras que el vicepresidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en la región, Jorge Alfredo Gálvez Sánchez, señaló que “no podemos permitir que el asalto cometido por policías en contra de un grupo de guatemaltecos, al sur de la ciudad, vuelva a ocurrir”.
Dijo que, como sector empresarial, le han dado continuidad a la carpeta de investigación que se abrió por ese caso y que están exigiendo a las autoridades que se aplique la ley en contra de los responsables.
“Ya no vamos a permitir que este fenómeno de incremento en la inseguridad que vimos a partir de octubre con la llegada de las caravanas de migrantes”, abundó al hacer un llamado al Instituto Nacional de Migración (INM), así como a las policías de los tres niveles de gobierno, a cumplir con el trabajo que les corresponde.
Dijo que este martes había unos cien migrantes en el parque central Miguel Hidalgo, “y no entendemos porque no son asegurados y repatriados a sus países de origen, si entraron al país de manera ilegal y el gobierno federal ya dijo que se acabó la entrega de la Tarjeta de Visitante por Razones Humanitarias”.
Reconoció que no hay motivo para que las autoridades dejen de actuar, “aún sabiendo que hay migrantes que vienen para incrementar la inseguridad de la que estamos padeciendo”.
Gálvez Sánchez señaló ante los medios de comunicación que han escuchado que a algunos comerciantes les están cobrando cuotas para no agredirlos físicamente o a sus negocios, lo que popularmente se conoce como extorsión o “derecho de piso”.
Luego recalcó que al menos el 60 por ciento de los comerciantes que se habían apoderado de las calles del primer cuadro de la ciudad, hasta el mes de diciembre, eran de origen centroamericano, “y si la autoridad no pone atención a eso, habrá un incremento en los niveles de inseguridad, que vamos a lamentar.
Lamentó la postura de los organismos defensores de los derechos humanos en relación a los que cometen delitos y a los migrantes ilegales.
“Los tapachultecos también somos personas, tenemos derechos humanos y esas personas nos lo están violando. Si esos organismos se oponen a los operativos de reordenamiento ciudadano y en contra de migrantes, estamos decididos a protestar en las calles. Que entiendan que hay un problema grave de inseguridad”.
Y es que, según el empresario, hay una relación entre el incremento de los índices delictivos con la llegada de migrantes a Tapachula, “y es entendible porque no traen dinero ni tienen empleo y de algo tienen que sobrevivir. No se trata de xenofobia. Comprendemos el fenómeno, pero ha impactado negativamente su presencia”.
Asimismo, que a partir de las diez de la noche hay silencio en las calles y “todo mundo se esconde en sus casas por temor a la delincuencia. Por eso decimos que no se puede negar algo que está a la vista de todos”.
Recalcó que la delincuencia organizada ya percibió que no hay mano dura en contra de ellos, además, que los altos niveles de inseguridad en Tapachula no son producto de la imaginación de “mentes siniestras”, como dice la autoridad.

LA DELINCUENCIA YA ENTRÓ A LAS CORPORACIONES POLICIACAS

Por su parte, el presidente del Colegio de Abogados del Soconusco, Manuel Márquez González, reconoció que hay psicosis en la población de Tapachula porque el tema de la inseguridad se ha convertido en el tema común en todas las formas de comunicación y en cualquier zona de la ciudad.
Dijo que ahora las noticias en el municipio es la de hombres armados asaltando a plena luz del día, asesinatos a pobladores y policías, balaceras, y otros hechos delictivos que mantienen en zozobra a la sociedad.
Recordó que apenas hace una semana, un grupo de maleantes abordaron a unos turistas que venían en un camión de pasajeros para asaltarlos y que, al detener a dos de ellos, resultaron ser policías.
“La inseguridad en Tapachula ha llegado a niveles tan altos que la población ya no quiere salir a la calle por temor y terror. La queja común que se ha vuelto popular es que, ¿a qué horas me toca a mí o a mi familia?.
Hizo un llamado a las autoridades para que se haga una profunda investigación en los cuerpos policíacos adscritos a Tapachula y, sobre todo, a sus encargados, “porque en las corporaciones hay bandidos”.
Según el doctor en derecho, “la delincuencia organizada ya entró a las corporaciones policíacas en Tapachula” y que por ello la población está pidiendo también que la seguridad en el municipio pase a manos del Ejército Nacional, en tanto se hace “una limpia de corrupción”.
Y es que consideró que las fuerzas militares tienen resguardado la solidaridad con el pueblo mexicano y que ya son los únicos que tienen el respeto y la credibilidad de la sociedad.
Afirmó que ya no se puede sentir protección cuando la población se percata de la presencia de policías o de una patrulla, porque ese sentimiento se convirtió en temor.
Lamentó la muerte de los policías municipales de este martes y pidió a los organismos de derechos humanos iniciar una investigación para precisar los motivos por el cual los uniformados no llevaban chalecos y si, como se cree, tampoco sus armas llevaban balas porque las tienen que comprar.

CAEN LAS VENTAS 60 POR CIENTO POR INSEGURIDAD
En tanto que el presidente de la Asociación de Locatarios del Mercado “Sebastián Escobar”, Fidel Aguilar López, afirmó que ”estamos viviendo en una inseguridad total, porque no es posible que cualquier canijo saque una pistola y se ponga a asesinar a personas y a policías a plena luz del día”.
Reconoció que la noticia de lo ocurrido este martes en el mercado “San Juan”, fue considerada por los locatarios como una situación terrible “en la que pareciera que fuera el Medio Oriente”.
Comentó que un grupo de comerciantes de los centros de abasto de la localidad se reunieron en las últimas horas en la que concluyeron que solicitarán una mesa de trabajo con el procurador del Estado, José Luis Llaven Abarca, en donde pretenden exponer la problemática en la que están atravesando los tapachultecos y sus visitantes.
De concretarse ese evento, le pedirían también que se envíen más elementos que queden en la localidad y, sobre todo, resultados.
“La delincuencia ya les perdió el respeto a las corporaciones policíacas”, dijo al reconocer que las calles de la ciudad se están quedando vacías por temor a la delincuencia.
Al hacer un balance de cuánto afecta esa situación a los dos centros de abasto más grandes de la ciudad, calculó que las ventas han caído alrededor de un 60 por ciento derivado de la inseguridad y de la presencia de migrantes.
“Estamos viviendo una anarquía. No sabemos quiénes vienen en las caravanas de extranjeros y que intensiones traen, pero lo que si estamos viendo es que la delincuencia se ha desbordado”, opinó.

URGE INVESTIGAR EL DESTINO DE LOS RECURSOS DE SEGURIDAD PÚBLICA
Por su lado, Eduardo Ángeles Arena, presidente del Bloque de Organizaciones de Izquierda (BLOSI), comentó que la inseguridad en Tapachula ya ha llegado a niveles muy altos.
“No contamos con una estrategia de logística y la labor de inteligencia, habiendo tanta tecnología. Los tiempos están muy complicados en la economía y, consideramos, ese es el origen del incremento de la inseguridad en todas sus modalidades”, apuntó.
El líder social consideró que es un tema que Tapachula viene arrastrando dese hace varios años pero que, paulatinamente, ha ido en aumento.
“No sabemos los resultados de los exámenes de confianza y quiénes lo reprobaron, así como tampoco los estados financieros. A los funcionarios se les permite que manejen los recursos a su antojo, Por eso urge que se auditen y se investigue el destino del dinero que llega dl gobierno federal para la seguridad pública”, agregó.
Así también, que se esclarezca otros temas relacionados que “fueron engavetados”, como los que cobran sin trabajar (llamados aviadores), y los motivos que ha habido par no darles capacitación a los policías, las herramientas que requieren para realizar su trabajo y lo mal alimentados que están.
Señaló que, al hacer una profunda investigación en esa corporación, se podría esclarecer la posibilidad de que algunos policías pudieran estar vinculados con delincuentes.
Dejó en claro que ya no es suficiente la cantidad de policías para atender la demanda de una ciudad, como la de Tapachula, que ha crecido rápidamente. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello