Cierran Terminales de Autobuses en Huixtla por Cobros Millonarios del Alcalde José Luis Laparra

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Debido a los altos impuestos del que son objeto, las empresas de transporte están optando por migrar hacia Tuzantán, donde planean instalar sus terminales para seguir prestando el servicio en los municipios de la Costa.

* EL AYUNTAMIENTO APLICA IMPUESTOS POR LICENCIA DE FACTIBILIDAD, USO DE SUELO, PARA INICIAR OPERACIONES, ENTRE OTROS, CON CANTIDADES QUE SUMAN MÁS DE UN MILLÓN DE PESOS.
* POBLACIÓN TIENE QUE TOMAR EL TRANSPORTE FUERA DEL MUNICIPIO, EN LA CARRETERA COSTERA.

Tapachula, Chiapas; 5 de Septiembre.- Más de un millón de Pesos les están solicitando el alcalde Laparra Calderón a las empresas de autobuses de pasaje para dejarlas trabajar el resto del año, por conceptos de funcionamiento de la terminal y por el uso de suelo para ingreso de los autobuses y colectivas de pasaje.
El Gobierno Municipal de la Cuarta Transformación de Huixtla, que aún encabeza el presidente, José Luis Laparra Calderón, ha mandado a cerrar la terminal de combis y de autobuses, por lo que los pasajeros deben salir a la carretera para poder transportarse de un municipio a otro.
A la empresa de corto recorrido que hace unos meses apenas inició su funcionamiento, les está pidieron 496 mil Pesos por uso de suelo; 511 mil a la empresa AEXA y otra cantidad igual a la Cristóbal Colón, para el periodo 2020, por lo que las terminales han cerrado, obligando a los usuarios huixtlecos a hacer recorridos más largos y pagar más por el transporte.
Calderón subió el costo de cobro a un 100 por ciento a comparación de lo que se pagó el año pasado, y ahora los transportistas ven muy altos los cobros de impuestos, cantidades exorbitantes, con rubros que no son aplicables de acuerdo a la ley y que rayan en la ilegalidad, por lo que el Gobierno Federal debe tomar cartas en el asunto.
Mientras que las organizaciones de transportistas en reuniones internas han programado para los próximos días una magna concentración de protesta en la cabecera municipal con sus unidades provenientes de Arriaga, Tonalá, Pijijiapan, Mapastepec, Villa Comaltitlán, Escuintla, Acapetahua, Acacoyagua, Huixtla, Tuzantán y Tapachula que son afectadas.
Sintiéndose propietario de Huixtla, Laparra Calderón cerró las puertas a la inversión y a los servicios, impidiendo con ello la llegada de turistas. Por eso las empresas buscan emigrar hacia la colindancia con Tuzantán que es prácticamente zona conurbada de Huixtla y establecer allí terminales y comercios, ante las facilidades que ha ofrecido la Presidencia Municipal de Tuzantán para generar progreso y cobrar impuestos justos.
Jorge Antonio Morales, empresario de transporte, expuso lo lamentable que el Presidente Municipal sea ajeno al problema que enfrentan los huixtlecos al haber cerrado las terminales de transportes, el pagar un pasaje más para desplazarse al lugar donde bajan a los pasajeros, pero eso es compresible porque Laparra Calderón no utiliza ese transporte público, él se desplaza en vehículos tipo Suburban y Hummer, pues no tiene su domicilio en Huixtla, vive en una residencia del exclusivo fraccionamiento Tulipanes, de Tapachula.
Los usuarios del transporte público de Huixtla reclaman el motivo por el cual las empresas no cubren los impuestos para que sus terminales sean habilitadas para el ascenso y descenso seguro del pasajero y tener un mejor servicio, para que no los dejen prácticamente en la Carretera porque el Alcalde impide la entrada de las unidades a Huixtla.
Laparra Calderón es un político que asume una postura ambiciosa, según dio a conocer Jorge Antonio Morales, que descalificó la postura del Presidente Municipal.
Y es que de acuerdo a lo que circula entre la población, el Ayuntamiento de Huixtla pretende cobrar a las empresas que generan empleo en Huixtla impuestos carentes de sustento legal. Se dice, entre una larga lista, que a la Coca Cola le pide medio millón; a Sabritas 300 mil; a la Terminal de Corto Recorrido 490 mil; entre otros, también de cantidades difíciles de pagar.
Su hambre de dinero incluye a quienes en las elecciones votaron por él, porque les está cobrando hasta a los boleros, tricicleros, grupos de Alcohólicos Anónimos y en general, pues pretende una recaudación millonaria en un municipio donde lo agobian los problemas de obras y calles mal construidas.
En Huixtla, en vez de dar facilidades para la apertura de nuevas empresas que generen empleos el Ayuntamiento ahuyenta a los inversionistas foráneos que buscan establecerse en el municipio, afirmó un empresario que intentó abrir una sucursal, por lo que buscaron rentar un terreno a orilla de carretera, sin embargo, funcionarios municipales le dieron una lista de supuestos impuestos que superan por mucho la cantidad que pretendía invertir y crear empleos, lo que sigue causando indignación, ya que se está condicionando el otorgamiento de permisos a empresas interesadas en contribuir al desarrollo del municipio.
Huixtla es un municipio con graves carencias, como calles con grandes baches, con problemas en las vías de comunicación; obras que han quedado en el olvido, incluso desde la primera vez que Laparra Calderón fue alcalde; hay precariedad vial, la gente se ha quejado de forma permanente de la falta de obras básicas, lo que implica que otros municipios ofrezcan espacios para que allí se establezcan las empresas. EL ORBE/ MESA DE REDACCIÓN