Flujo Masivo de Migrantes Desatará Violencia e Inseguridad en la Región

527
Flujo Masivo de Migrantes Desatará Violencia e Inseguridad en la Región

* Ante Anuncio de Nueva Caravana.
Tapachula, Chiapas; 27 de Junio del 2020.- “El exceso de migrantes y refugiados en la Frontera Sur podría desatar una ola de violencia, robos, asaltos, porque no hay algo que garantice una ayuda que se les pueda entregar a ellos. Si al pueblo chiapaneco le está costando conseguir un trabajo, entonces Imagínense a toda esa gran población de extranjeros”.
Así lo dio a conocer en entrevista para rotativo EL ORBE, César Augusto Cañaveral Pérez, coordinador diocesano de la Dirección Pastoral de Movilidad Humana y director del Albergue Belén en Tapachula.
“Nosotros como albergues no respondemos a todas las necesidades de los migrantes y refugiados, pero sí las amortiguamos al apoyarlos con techo, alimentación, ropa, y canalizaciones al sector salud o con sus trámites, pero nos cuesta cómo integrar a esta población a una sociedad que está padeciendo ante la pandemia”, reconoció el sacerdote.
Dijo desconocer si hay migrantes detenidos, pero confirmó que muchos de ellos están regresando a su país de origen, porque tienen familiares enfermos.
“Todos ellos están en el limbo porque no tienen los accesos al trabajo, y hay barreras administrativas para tramitar sus documentos. Por eso hay muchos pidiendo dinero en las calles, y no es que no quieran trabajar, sino que en Tapachula no hay empresas”, añadió.
Aunque dejó en claro que “no podemos cargarle la mano a México, porque los que tienen la mayor responsabilidad son los países de origen, quienes tienen que erradicar la violencia”.
Luego se refirió al Instituto Nacional de Migración (INM), “quien dice que ha disminuido un buen porcentaje de personas que han ingresado al país, pero no ha pasado eso, sino que buscan otros lugares para acceder”
Para ejemplo, citó que muchos de los que estaban en ese albergue ya salieron y están en Monterrey. “Por eso no considero que haya bajado. La misma necesidad los está haciendo salir de sus países y, ¿qué va a pasar después de la pandemia?, pues vendrán los grandes movimientos migratorios, no solamente por Centroamérica, sino que también de chiapanecos”.
En esos éxodos llegan a Chiapas personas con enfermedades crónicas, como la diabetes y la hipertensión.
“Hemos tenidos casos muy fuertes, donde migrantes llegan muy mal, mientras que los niños vienen con enfermedades estomacales y problemas de fiebre. En el albergue tratamos de apoyarle con medicamentos”, abundó.
“Como iglesia puedo decir que, en el tema de refugiados, existe una preocupación pastoral hacia con ellos, porque los grupos vulnerables de personas ha venido creciendo hasta en un 80 por ciento de la presencia de quienes vienen huyendo de la violencia y de las bandas delictivas”, insistió.
De los 130 albergues que la Iglesia tiene en todo el territorio mexicano, asegura que les ha preocupado la manera de acompañarlos y asistirles en su situación de calle, y que hacen lo que se puede, porque se requiere de muchos recursos no solo materiales, sino también médicos y humanos.
Aseguró que no tienen datos de personas que estén contagiadas de Covid-19 o que estén internados por esas causas.
“Sin embargo, existe una preocupación para nosotros porque ellos deambulan por las calles de la ciudad, sin protección y sin ninguna medida de prevención. No solamente se ponen en peligro ellos, sino también a la misma población de Tapachula, esto es un foco rojo en el cual el Gobierno tendría que tomar cartas sobre el asunto”, recalcó.
Advirtió que la Jurisdicción Sanitaria ya tiene suficiente con los casos de hospitalización de los chiapanecos, “y ahora imagínense con la población de migrantes y refugiados que es muy alta”.
Es una injusticia de parte del Gobierno Federal el dejarle la carga de los migrantes a Tapachula, señaló, cuando no hay la capacidad económica, humana y material. EL ORBE / Enrique Salazar