Tapachula, Chiapas; 19 de febrero de 2026.- La creciente dependencia de maíz proveniente del extranjero coloca a México ante un escenario crítico en materia de soberanía alimentaria, advirtieron especialistas del sector agropecuario, quienes subrayaron que el abasto del grano básico debe considerarse un asunto de seguridad nacional.
Jorge Aguilar Reina, consultor en agronegocios alertó que el incremento de las importaciones debilita la capacidad del país para garantizar el suministro de uno de los principales componentes de la dieta mexicana.
La soberanía alimentaria es un tema estratégico, depender del exterior compromete nuestra estabilidad, afirmó.
Actualmente, el consumo nacional ronda las 48 millones de toneladas anuales; sin embargo, la producción interna apenas alcanza cerca de 21 millones, es decir, menos de la mitad de la demanda.
Esta brecha ha profundizado la dependencia del mercado internacional y reducido la autosuficiencia.
El especialista explicó que la caída en la producción responde a diversos factores, entre ellos el cambio climático, la falta de incentivos para el campo y el abandono de tierras que anteriormente eran cultivadas.
A ello se suma el debilitamiento tanto de la agricultura de autoconsumo como de la actividad comercial a gran escala.
Además del impacto económico, el consultor advirtió posibles implicaciones en la salud pública. Recordó antecedentes como la importación de arroz no apto para consumo humano y señaló que aún no existen estudios concluyentes sobre los efectos del maíz transgénico en la población.
También destacó el riesgo que representa para las variedades nativas, cuya preservación ha sido promovida por el gobierno federal por su valor cultural y biológico.
Cada mazorca nativa es parte de la identidad de nuestros pueblos, enfatizó.
Frente a este panorama, Aguilar Reina consideró indispensable la implementación de políticas de Estado que fortalezcan la producción nacional.
Propuso alcanzar, al menos, un equilibrio de 70 por ciento de grano producido en el país frente a 30 por ciento importado.
Aunque reconoció que la meta ideal sería una relación de 90-10 o incluso la autosuficiencia total, subrayó que ello requiere una estrategia integral y coordinación entre autoridades y productores.
La advertencia, concluyó, no solo involucra cifras agrícolas, sino la capacidad de México para asegurar su alimentación y proteger su patrimonio biocultural. EL ORBE/Nelson Bautista





