Tapachula, Chiapas; 17 de Enero del 2026.- La presencia de personas extranjeras en situación de indigencia y con visibles afectaciones a la salud mental en calles de la Ciudad, es una realidad que tiene raíces profundas en experiencias de violencia extrema, advirtió Jesús Martínez, referente médico del proyecto de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la región.
El especialista explicó que muchas de estas personas han sido víctimas de tortura, tratos inhumanos y otros eventos violentos, ya sea en sus países de origen o durante el trayecto migratorio, lo que genera secuelas psicológicas severas que impactan directamente en su capacidad de integrarse a la vida social y cotidiana. “Son experiencias que afectan la funcionalidad de la persona y su manera de relacionarse con el entorno”, señaló.
Martínez indicó que uno de los grandes desafíos en ciudades fronterizas como Tapachula, es la detección oportuna de estos casos, ya que no todas las personas llegan acompañadas o buscan atención por iniciativa propia.
Por ello, MSF trabaja en la formación de otras organizaciones e instituciones, como la COMAR y el ACNUR, para identificar síntomas asociados a trauma severo y canalizar a quienes requieren atención especializada.
Algunos pacientes llegan de manera espontánea, mientras que otros son identificados durante recorridos comunitarios y actividades de atención primaria, dijo. Una vez detectados, reciben atención integral en salud mental, que puede incluir tratamiento con psicofármacos bajo esquemas avalados por psiquiatras, así como acompañamiento psicológico y social.
Asimismo, destacó que Médicos Sin Fronteras también brinda atención a personas sobrevivientes de violencia sexual, a través de un modelo multidisciplinario que prioriza la dignidad y la calidad en la atención.
Finalmente, el referente médico subrayó que la indigencia no debe verse únicamente como un problema de orden público, sino como la consecuencia de procesos de violencia, trauma y abandono institucional, que requieren respuestas humanas, médicas y sociales para lograr una verdadera reintegración. EL ORBE/





