*Por Cambio de Hábitos y Presión Económica.
Tapachula, Chiapas; 23 de Enero de 2026.- Los comercios dedicados a la venta de especias, veladoras y artículos religiosos enfrentan una marcada disminución en sus ventas, derivada de la situación económica y de los cambios en las prácticas religiosas de la población, señaló Guillermo Ventura López, comerciante del Mercado “5 de Mayo”.
El locatario explicó que durante recientes festividades como las sentadas del Niño Dios y el Día del Señor de Esquipulas, el movimiento comercial apenas alcanzó entre un 60 y 70 por ciento, cuando años atrás se registraban incrementos de hasta el 100 o 120 por ciento. Indicó que esta caída se ha acentuado en los últimos dos a tres años, acumulando un retroceso cercano al 50 por ciento en comparación con temporadas anteriores.
Entre los factores que influyen en esta baja, destacó la reducción del poder adquisitivo y el cambio de religión de una parte importante de la población, lo que ha impactado directamente en la demanda de productos ligados a celebraciones católicas. “Las festividades ya no se realizan como antes; ahora son más familiares y con menor gasto”, señaló.
Apuntó que, aunque las tradiciones no han desaparecido por completo, los convivios comunitarios se han reducido, afectando el consumo de veladoras, especias, imágenes religiosas y otros artículos de temporada que dependen de celebraciones amplias.
Pese a este panorama, comerciantes mantienen expectativas moderadas para el 2 de febrero, Día de la Candelaria, fecha en la que esperan un repunte de entre 70 y 80 por ciento, impulsado principalmente por la venta de insumos para la elaboración de tamales, mole y barbacoa, tradiciones aún arraigadas en la región.
Asimismo, prevén una ligera reactivación comercial entre mayo, con fechas como el Día del Trabajo, la Santa Cruz y el Día de las Madres, que históricamente generan mayor movimiento.
Finalmente, el comerciante hizo un llamado a la población a preservar las costumbres y tradiciones, destacando que el consumo local no solo mantiene vivas las expresiones culturales, sino que también sostiene la economía de cientos de familias que dependen del comercio tradicional en mercados populares como el “5 de Mayo”. EL ORBE/ JC





