* En Chiapas Más de 6 mil Personas con la Enfermedad.
Tapachula, Chiapas; 31 de Enero del 2026.- En Chiapas, particularmente en la región fronteriza, la tendencia de casos de Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) continúa en aumento, una realidad que vuelve indispensable el estricto cumplimiento de los protocolos y normas oficiales en materia de salud pública.
Sin embargo, más allá de las estadísticas, el verdadero desafío se encuentra en la aplicación efectiva de la Norma Oficial Mexicana 046, que establece la atención inmediata a víctimas de violencia sexual y el acceso oportuno a tratamientos preventivos como la profilaxis post exposición.
Subrayó que la profilaxis post exposición al VIH debe administrarse dentro de las primeras 72 horas posteriores a una posible exposición, especialmente en casos de violación, y que su entrega es gratuita y un derecho garantizado por el sistema de salud público.
“La profilaxis post exposición no es un tratamiento nuevo, es una herramienta probada y efectiva para prevenir infecciones de transmisión sexual, principalmente VIH, en personas sobrevivientes de violencia sexual. Aun así, muchas mujeres no acceden a ella por falta de información o por la negativa indebida de algunos servicios”, señaló Faviel, al tiempo que cuestionó la falta de difusión y capacitación del personal médico en este tema.
Si bien Chiapas registra más de 6 mil 900 personas que viven con VIH y cuentan con atención antirretroviral, la prevención sigue siendo el eslabón más débil de la cadena. La atención a víctimas de violencia sexual continúa enfrentando barreras burocráticas, desinformación y, en algunos casos, revictimización, pese a que la NOM 046 establece que estos casos deben tratarse como urgencias médicas, incluso sin la obligación de presentar una denuncia ante el Ministerio Público.
Organizaciones civiles advierten que mientras la norma exista solo en el papel y no en la práctica cotidiana de hospitales y clínicas, las personas más vulnerables seguirán expuestas a riesgos evitables.
El llamado es claro: las instituciones de salud deben asumir su responsabilidad, garantizar el acceso inmediato a la profilaxis post exposición y poner la vida y los derechos de las víctimas por encima de cualquier trámite administrativo. EL ORBE/ Mesa de Redacción





