• El número de unidades pasó de 39 a casi 60 en pocos meses; denuncian.
Tapachula, Chiapas 3 de Febrero del 2026.– Con un tono de urgencia y preocupación, concesionarios y choferes de la ruta Indeco alzaron la voz ante la creciente saturación de unidades, situación que ha provocado una severa caída en sus ingresos, mayor riesgo de accidentes y un clima de inconformidad que podría derivar en un paro laboral.
Manuel Camacho García, concesionario de la ruta, denunció que el ingreso indiscriminado de nuevas concesiones ha vuelto insostenible la operación diaria. Señaló que, tras cubrir gastos básicos, a los dueños de las unidades apenas les quedan entre 150 y 200 pesos diarios, una cantidad insuficiente para subsistir. Esta presión económica, dijo, obliga a los choferes a “correr” las unidades para completar cuentas, lo que va en contra de las peticiones de los propios usuarios y pone en riesgo la seguridad vial.
Por su parte, Manuel de Jesús Alfaro García, chofer de la ruta, afirmó que el número de unidades pasó de 39 a casi 60 en pocos meses, particularmente desde noviembre, cuando se intensificó el otorgamiento y reubicación de concesiones. Denunció que muchas de estas unidades provienen de otras rutas no rentables y fueron “acomodadas” en Indeco, presuntamente con la complicidad de funcionarios.
Los trabajadores señalaron que esta saturación ha reducido drásticamente el número de vueltas por jornada, alargando los tiempos de espera en base hasta más de una hora y media, y dejando ingresos diarios de apenas 100 pesos o menos. Además, advirtieron que la competencia desleal fomenta prácticas peligrosas como las “carredeadas”, incrementando el riesgo de accidentes.
Ante este panorama, hicieron un llamado directo a la secretaria de Movilidad y Transporte, Albania González Polito, al delegado Hugo Esteban Pérez Marín y al gobernador del estado, para que ordenen una revisión exhaustiva del padrón de concesiones, el origen de las unidades y la legalidad de su documentación. Exigen que se revoquen las concesiones irregulares y se frene de inmediato el ingreso de más unidades.
Los transportistas advirtieron que, de no ser escuchados, se verán obligados a recurrir a un paro laboral, responsabilizando a las autoridades de cualquier afectación social derivada de la falta de atención a una problemática que, aseguran, ya ha sido denunciada por las vías institucionales sin respuesta alguna. EL ORBE/ Mesa de Redacción





