ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca

Salvemos el Planeta
Oscar D. Ballinas Lezama

Cada día que pasa en estos tiempos de las reformas, de la violencia, el hambre, la injusticia y el desamor; el ser humano pierde la fe y la esperanza de lograr un mundo nuevo, cambiando el corazón de esta generación de hombres y mujeres en la tierra.
Algo está pasando en nuestro mundo actual, sin embargo, pocos quieren verlo o escucharlo, nos hemos convertido en avestruces de la modernidad, sin darnos cuenta que nuestra ceguera y sordera nos está llevando a la orilla del mismo infierno, donde ya no hay vuelta atrás, sólo el llanto y crujir de dientes.
Quien lee, que lo entienda; porque escrito está en el libro de libros que se escucharían de guerras y rumores de guerras, que se levantarían nación contra nación, reino contra reino, y habría pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Basta echarle un ojo a las noticias de todo el mundo, para comprobar que esta profecía se está cumpliendo paso a paso, palabra por palabra, sentencia por sentencia. ¿O no es así, amable lector?
Olvídese que sea usted evangélico, católico, testigo de Jehová o protestante; desde el punto de vista de los hombres y mujeres de ciencia, también hay coincidencia en que esta generación vive el principio de dolores y como dijera Jesucristo, según los que escribieron su historia hace miles de años, cuando el cielo se llenaba de estrellas y el sol calentaba sin quemarnos, ”porque habrá entonces una gran tribulación, la cual no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá”.
No se trata de asustar a nadie, ni de hacer creer que somos santos, sin embargo, no podemos quedarnos de brazos cruzados esperando el final de las cosas, sin aferrarnos a una pequeña esperanza, sobre todo, porque las generaciones que vienen detrás están siendo desorientadas por los medios que utiliza una modernidad mal entendida, donde la maldad se ha multiplicado y los corazones se están enfriando.
Bien nos dijo el pastor evangélico guatemalteco, César Piedra Santa, ”el problema de cada país está en el corazón de cada hombre, no en la estructura política; a menos que Jesucristo venga a vivir dentro del corazón de cada persona, habrá un cambio radical en el mundo”.
Si analizamos ese pensamiento, observaremos que no anda muy equivocado el estudioso de la Biblia, ya que nadie puede negar que nuestras generaciones actuales en todo el planeta han sido reventadas por la falta de conservar los valores morales; eso ha sido el talón de Aquiles de la humanidad; partiendo de ahí, se han derivado muchos males, como decían los viejos: ”tu buscado, tu jallado”.
Entendemos a los hombres sabios, que no es necesario convertimos en hermanitas de la caridad o en santos, simplemente con que hagamos un esfuerzo por apegarnos a los valores éticos contemplados en los mandamientos; y es ahí donde ‘la puerca tuerce el rabo’, porque ‘chango viejo, difícilmente aprende maromas nuevas’ , aunque no perdemos nada con intentarlo.
Por lo pronto, no podemos soslayar que el sistema económico mundial es una de las causas principales de los graves problemas del medio ambiente y sociales que estamos viviendo; si añadimos a ellos el impacto que nos causan los fenómenos naturales, que en las últimas décadas han venido impactando fuertemente a la comunidad mundial, como en el caso de los tsunamis, terremotos, huracanes, que cada vez aumentan más, entonces deberíamos pensar que llegó la hora de cuando menos encomendarnos al Dios todo poderoso, para que nos agarre confesados.
Por otro lado, no deberíamos minimizar que los ecosistemas están seriamente siendo dañados por nuestra inconsciencia, la debacle ambiental está a la ‘vuelta de la esquina’, sin embargo, ’vemos la tormenta y no queremos hincarnos’; la capa de ozono ha sido degradada porque usamos aerosoles, entre otras cosas que están destruyendo el ozono y provocan que los rayos ultravioletas del sol sean absorbidos por la tierra y dañen a los seres humanos, la flora y fauna.
La humanidad, si bien es cierto ha logrado avances en la modernización, ha caído en una terrible crisis ambiental que está apenas comenzando; todo ello, debido a la mala utilización de los recursos naturales y la producción de contaminantes de distintos tipos, los que han destruido gran parte de nuestro medio ambiente.
El destino de la raza humana, amados lectores, depende de lo que hagamos ya, para poner un hasta aquí a la contaminación; de no hacerlo así, en el pecado llevaremos la penitencia, porque en unos años más, quienes ya no estarán sobre la faz de la Tierra será la humanidad y todo ser viviente.
Se oscurecerá el sol y no brillará más la luna; las estrellas caerán del cielo y los cuerpos celestes serán sacudidos (Mateo 24:29)