Polígrafo Político

587
Polígrafo Político
Polígrafo Político

Darinel Zacarías

¡Quieren Bailar al Diablo!

“Hace muchos siglos en el cielo hubo una sangrienta revolución, un grupo de ángeles nos levantamos contra el poder absoluto de Dios, como todo vencido conocí el exilio la calumnia el odio y la humillación…Déjame vivir contigo, demonio amigo, no me hagas volver a la vida perdida y a mi antigua fe”
Joaquín Sabina.

Arde el infierno. Escozor y desencanto, predominan en esos paraninfos. Los días se hacen perennes. Luengos, y todo sigue igual. Conjeturas, fluctuaciones y una compleja intranquilidad.
La sucesión está a la vuelta de la esquina. Los histriones del priismo estatal siguen a la espera de que un golpe de suerte cambie la jugarreta. Sin embargo, parece que el golpe está dado, sin atenuantes.
La decisión del PVEM ha querido ser atemperado. Desde el tártaro se ha conspirado. Pero todo sigue su curso, pese al consistorio errado. Los infiernitos creados, han sido infértiles.
El estoicismo del líder estatal del PRI Julián Nazar Morales, ha llevado a su instituto a un escenario calamitoso. Precario en sus acciones, flemático e irreverente con su misma militancia.
Servilismo y doble careta la de Julián Nazar. El PRI está en estado crítico. Debilitado. Ha perdido militantes fuertes. Muchos más están en la cesta oficial. Y desde allí, poco pueden hacer.
Es de mucha valía que los de la vieja guardia priista estén estresados. Saben que el bastión verde y la pericia, habilidad y astucia de Manuel Velasco Coello, es de mucho cálculo.
Por eso, la contumacia de ir “cuachis” rumbo a la gubernatura. Muy a pesar de las declaraciones oficiales del PVEM de ir solos, en alianza o coalición si así lo desean. ¡Con todos, menos con el PRI!
La campiña es incierta para los rojos de corazón. Ni siquiera el partido Nueva Alianza da muestras de querer ir en comparsa con ellos. En Chiapas, los tiempos que vive el PRI, son catastróficos y eso lo sabe don “Aguacatón”.
Roberto Albores Gleason, de no existir las garantías para dar una batalla, seguro estoy no va querer subirse a la reyerta. Sabe que ya se acabaron esos tiempos de la recomendación, el dedazo. La idea hereditaria y la imposición paternal.
En la banca ya calienta con la camiseta de suplente Willy Ochoa Gallegos. Sería algo así, como el sacrificado, el chivo de cristalería. En la imaginaria.
Y la germanía electoral que propaga el PVEM para la contienda de este año está para pensarlo dos veces. Lo acompañarán en su trajinar los partidos Mover a Chiapas y Chiapas Unido. Ambos cordones umbilicales, pero de que traen una caballada en las aldeas, la traen y si no, al tiempo.
*En Tuxtla Chico se Calienta la Gallera.
Varios se sienten en la antesala de una candidatura. Si bien es cierto, el gobernador Manuel Velasco Coello (muy a pesar de la culminación de su mandato) es bastante tolerante y sobre todo generoso. Será quién ponga y quite. Es, para entendernos, el caporal en turno.
Así se vive la malaria electoral, al puro calor de las llamadas ambiciones políticas. Su principal atracción es, moverse como corderos. En la Frontera Sur todos dicen traer línea. Expertos en la politología.
En Tuxtla Chico resuenan y están embelesados con el canto de las sirenas; Edgar Galán Gómez el mellizo. Que es su mayor sueño. Juan Carlos Orellana, quiere repetir, pero su mal actuar no le va alcanzar ni para tiro de escopeta a sus adversarios. Pese a su campaña de gobernante preocupado, se le vino la noche encima. Ya no sirve ni para atrancador de puerta.
Esaú Guzmán ha mostrado interés y deseo de poder dirigir nuevamente el destino de la Tierra de Dios. Exedil y funcionario en diversos puestos estratégicos del sector salud. Tiene trabajo y sabe que las coyunturas le favorecen notablemente.
También ya levantó la mano Edy Morales. Exedil y congresista local. Enlistado entre la jungla panista, desea también volver por sus fueros.
Todos ellos, quieren mascar vidrio. Si es necesario quieren venderle su alma al diablo.
Las enemistades, los miramientos, las trasmutaciones de odio al amor…son muestras de que la hipocresía y los besos de Judas deben ser necesarias para lograr las mezquindades anheladas. “El fin justifica los medios”, decía Maquiavelo. ¡Bailar con el diablo! Es muestra clarita de que en un proyecto, caben todos.
¿Quién dijo que tengo sed?