ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Por Oscar D. Ballinas Lezama
Protesta de Migrantes
“Los patos le tiran a las escopetas” (Refrán popular)

Ahora resulta que las calles de Tapachula están siendo tomadas no solamente por nuestros connacionales, sino también le entraron al ‘quite’ decenas de migrantes que protestan en contra de la Comisión Mexicana para la Ayuda a Refugiados, que presuntamente, no atiende las solicitudes de quienes buscan asilo en esta Frontera del Sur.
Por otro lado, se incrementa la psicosis provocada por el miedo del ingreso de cientos de hondureños, quienes al parecer vienen en caravana buscando llegar a Estados Unidos, desde donde el presidente Donald Trump, ya empezó a amenazar a los mandatarios de Honduras y Panamá, para que detengan a sus connacionales antes de llegar a la frontera norte de México.
Son miles de centroamericanos que están buscando refugio en México, por lo que aprovechan la porosidad de la frontera con Guatemala para entrar a la nación azteca, como Pedro por su casa y posteriormente intentar alcanzar su condición de refugiados, bajo el argumento que tratan de rehacer sus vidas.
Los migrantes en su mayoría manifiestan que buscan refugio en México, luego de huir de la violencia, la inseguridad y el desempleo en sus países, en donde presuntamente los militares y los guerrilleros les hacen la vida imposible.
La gran mayoría de los indocumentados que pasan bajo el puente, son personas que no traen dinero y ante la necesidad de sobrevivir, tienen que delinquir o prostituirse; otros piden limosna en los cruceros de calles y avenidas, o hacen un intento de ganarse la ayuda como limpiaparabrisas, traga fuegos o contorsionistas.
El problema para los habitantes de los municipios de Suchiate, Frontera Hidalgo, Metapa, Tuxtla Chico, Cacahoatán y Tapachula, principalmente, es que en estos grupos de indocumentados se han infiltrado personajes que se relacionan con la delincuencia; se presume que cada día aumenta en esta zona del Soconusco, la presencia y las actividades de la mara Salvatrucha.
Consecuencia de la falta de un control migratorio y de vigilancia policiaca, aunado al incremento de instituciones que buscan salvaguardar los derechos humanos de los migrantes, ha generado que la delincuencia crezca desproporcionadamente, al grado de que los municipios fronterizos con Guatemala, están ahora en el ojo del huracán de la inseguridad.
Las diversas corporaciones policiacas que existen en la región no han sido suficientes ni parecen tener la capacidad, para atajar la ola de violencia y delincuencia que sigue creciendo como un tsunami y las familias que habitan esta región del país, viven en zozobra y sin la tranquilidad de hace unos quince años, cuando los perros aún se amarraban con salchichas y no se las comían, decían nuestros abuelos.
La amenaza de que un tumulto de migrantes centroamericanos, arribe de un momento a otro a la frontera de Guatemala-México, ha obligado al gobierno federal mexicano a enviar tropas de la policía federal antimotines, que están llegando vía área al aeropuerto internacional de Tapachula.
Para nadie es secreto que el gobierno de Estados Unidos de Norteamérica, ha venido presionando no solamente a los presidentes de Centroamérica, sino que también puso a bailar a Enrique Peña Nieto; de ahí la presencia de los federales, que presuntamente tratarán de contener el numeroso flujo de migrantes hondureños, panameños y salvadoreños que ya transitan por territorio guatemalteco.
Dicen que la mula no era arisca; los soconusquenses aún recuerdan aquellos años en que decenas de maras salvatruchas se enfrentaron en un desfile patriótico que se desarrollaba en Tapachula, el susto no fue para menos y la inseguridad creció, por lo que nadie quiere que la historia se repita.
En otras cosas, el gobernador electo en Chiapas, Rutilio Escandón Cadenas, ratificó su compromiso de combatir la corrupción y fue drástico en ese señalamiento: “Les advierto que en mi gobierno no habrá tregua a la corrupción, nepotismo, impunidad y tráfico de influencias; asumimos el compromiso por la transparencia y la rendición de cuentas”, más claro, ni el agua.
Luego añadió: “Tan es culpable quien mata la vaca, como quien le jala la pata”, y manifestó que sus hijos, hermanos, tíos, primos, no deben tener la venia para hacer negocios en su nombre, y advirtió: “No voy a tolerar actos de corrupción y serán castigados ambos por complicidad, nos ocupa hacerle justicia a Chiapas, para que la gente pueda tener mejores condiciones de vida”, argumentó Escandón Cadenas.
Finalmente hizo un llamado a los empresarios que quieran trabajar de manera lícita, y leyó la cartilla para quienes pretendan ingresar por el tráfico de influencias se van a enfrentar al estado de derecho, no más abusos ni complicidades, afirmó el gobernador chiapaneco electo.