ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Por Oscar D. Ballinas Lezama
El Triángulo de las Ánimas
“Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin” (Apocalipsis 22:13)

Malos augurios anuncian los últimos días del 2018; otro año se está acabando y uno nuevo está por empezar; sin embargo, la humanidad parece seguir extraviada en la violencia generada por la ambición del poder y el dinero, nos hemos olvidado del consejo que nos dejó el humilde carpintero de Galilea: “amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
El mundo se ha puesto de cabeza, algunos redentores intentan inútilmente convencer a la mayoría para que rectifiquen el camino, en una sociedad donde el hombre es un lobo que devora a sus hermanos; el amor se ha enfriado dando paso a la maldad.
Según los estudiosos de la Biblia, todo lo que está sucediendo en el planeta Tierra escrito está, afirman que va a cumplirse palabra por palabra y parafrasean el libro de Segunda de Timoteo 3:2: “Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes”.
Raros son los gobiernos de este mundo que han logrado salir avante, manteniendo una buena economía que da progreso a sus pueblos, seguridad, salud, educación, cultura y lo demás que viene por añadidura; el resto de la población mundial se debate entre el hambre, la inseguridad, la violencia y consecuentemente han perdido la mayor parte de sus valores morales, llevando en el pecado la penitencia.
Este año del perro, como lo llaman los chinos en su calendario, están terminando a tambor batiente al aumentar las cifras de la inseguridad en México, la guadaña de la muerte no se ha dado abasto cortando cabezas; ahora han puesto en el pandero del miedo y la incertidumbre el ‘accidente’ aéreo sufrido por la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso y su esposo el senador y ex gobernador de esa misma entidad, Rafael Moreno Valle.
Faltando algunas horas para la cena navideña, el helicóptero que tenía 10 minutos de despegar del helipuerto del ‘Triángulo de las ánimas’ en la entidad poblana, se desplomó en forma extraña y todos sus ocupantes fallecieron en medio de las llamas causadas por la terrible explosión.
Lo que hasta ahora se considera un accidente aéreo, causó una escandalera de padres y señor nuestro, ya que los presuntos fallecidos recién habían concluido una batalla política, que finalmente ganaron para dirigir los destinos de los poblanos y por otro lado, ambos figuraban entre la élite política del país.
Con la noticia de este lamentable suceso, se dejó caer una cascada de lamentaciones, sin embargo, nadie se atrevió a cuestionar lo que había generado el desplome de la moderna nave, que se supone se recibía constante mantenimiento y estaba al mando de un experimentado piloto.
Según las versiones de los medios de comunicación que tuvieron acceso a las primeras declaraciones de las autoridades aeronáuticas, no escucharon nunca la llamada de auxilio de algunos de los dos pilotos encargados del helicóptero, solo lograron oír un tremendo golpe, que suponen fue cuando cayó el aparato sobre el sembradío de maíz en el municipio de Coronango Puebla; si así fue, quiere decir que las infelices víctimas no tuvieron tiempo de nada, como sucedió hace años con el ex secretario de gobernación, Juan Camilo Mouriño, que en los tiempos de la administración del ex presidente de la república Felipe Calderón, el asunto fue archivado como un simple accidente, aunque muchos tuvieron que tragarse sus dudas.
En este infierno desatado en la víspera navideña, el presidente Andrés Manuel López Obrador, que de inmediato saltó a la palestra para decir: “Como autoridad asumo el compromiso de investigar las causas; decir la verdad sobre la sucedido y actuar en consecuencia; he ordenado a todo el gobierno actuar de inmediato”, ante estas declaraciones del ‘Gran Tlatoani’, es de suponerse que la verdad sobre estas muertes saldrá a la luz pública en menos que canta un gallo.
Trascendió que la PGR, la Dirección General de Aeronáutica Civil y las Instancias Internacionales, van a trabajar en coordinación para llegar a las verdaderas causas que provocaron la caída del helicóptero, que se presume era checado constantemente por mecánicos expertos que lo tenían ‘al tiro’, sin embargo, puede ser que algo les fallara, no debemos olvidar que ‘al mejor cazador se le va la liebre’.
Por lo pronto, mientras son peras o son manzanas, un gran número de políticos ya pusieron sus barbas a remojar y seguro es que estarán con un ojo al gato y otro al garabato, para evitar ser las próximas víctimas de los accidentes.