ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Del corazón salen razonamientos inicuos, asesinatos, fornicaciones, hurtos, testimonios falsos, blasfemias.
(Mateo 15:19)

Sociedad de Kamikazes
Oscar D. Ballinas Lezama

“Esta generación cuenta con recursos tecnológicos, científicos y financieros sin precedentes, sin embargo, esta es, quizás, la primera generación que lleva al mundo al borde del colapso de los sistemas”, dijo un analista en un foro económico mundial.
Actualmente en el planeta Tierra son los demonios de la corrupción y la violencia los que están destruyendo la sociedad mundial, especialmente en los países del tercer mundo en donde la pobreza y la ignorancia es distintivo de la mayoría de sus habitantes.
Millones de personas informadas están preocupadas por el futuro de esta generación y de la Tierra misma, ya que la seguridad de la población es amenazada por muchas cosas, entre ellas el ciberdelito que se da a través del internet, un medio de comunicación que cada vez representa mayor peligro para la humanidad.
Para nadie es secreto que éste ‘medio de comunicación’ es ahora un paraíso para los pederastas, los acosadores, los troles y los piratas informáticos, aumentando en el mundo el delito por robo de identidad; lamentablemente el internet, dice un periódico extranjero, ofrece a la gente la oportunidad de exhibir lo peor de sí misma: su perversión y crueldad.
En este sentido, mucha gente coincide con ese tipo de análisis en cuanto al mal manejo de las redes sociales, que si son bien utilizadas cumplen con el objetivo de informar en forma positiva, sin embargo, su uso contrario constantemente muestra actos de maldad y lleva a desviar la atención de los jóvenes y niños hacia muchas cosas negativas que terminan destruyendo su espíritu y mentalidad, empujándolos a realizar cosas fuera de la ley o de la dignidad humana.
Otros de los problemas que actualmente tienen a la sociedad, principalmente en México en donde nunca pasa nada y cuando pasa tampoco pasa nada, es la desigualdad económica, que, según expertos en la materia, mencionan que a nivel internacional las 8 personas más ricas del mundo juntas poseen la misma riqueza que los más de 3,600 millones de personas más pobres del planeta.
Los estudiosos del tema argumentan que el modelo económico de países como México no han funcionado, debido a que canalizan la riqueza hacia una exclusiva élite, a expensas de los más pobres de la sociedad, lo que se piensa ha provocado -y seguirá provocando- muchas revueltas sociales.
En una revista que distribuye cierta organización religiosa, hablan de la pérdida de la biodiversidad, como una amenaza muy real para el planeta azul; la contaminación del mar, los ríos, el aire y la tierra, coloca a la humanidad bajo el peligro del daño que eso está causando a su salud y algo peor, todo ello, nos está llevando a un presunto cataclismo ecológico.
Científicos y estudiosos de la Biblia están de acuerdo en que es urgente buscar una solución a estos problemas que roban la paz de las personas y ponen en riesgo su futuro, por lo que han pedido a los Gobiernos y a la misma sociedad, buscar un remedio que ataque la raíz del problema, no solamente los síntomas.
Mencionan que, en el caso de la inseguridad, los Gobiernos dictan leyes, instalan cámaras, contratan policías, compran armas, refuerzan programas, claro, en lugares en donde les preocupa la seguridad de sus conciudadanos, porque hay otros en donde, tanto las autoridades como la población, se han convertido en simples espectadores de la delincuencia, abrazados por la resignación a su suerte se han puesto ‘flojitos y cooperando’. Ya ni a Dios se encomiendan, se han convertido en una sociedad de ‘kamikazes’.
Hasta ahora, el proceder de los Gobiernos parece no dar buenos resultados para combatir la inseguridad, sobre todo en México, en donde la mayoría de sus municipios están en poder de la delincuencia organizada.
Sabemos que todos los políticos prometen que van arreglar las cosas, pero desafortunadamente no han podido con este flagelo convertido en el talón de Aquiles de la humanidad; quizás debamos iniciar de cero y a enseñar valores morales a las nuevas generaciones, empezando desde los mismos hogares y continuando en la escuela, como se hizo hace algunas décadas, cuando la preocupación no solo era que los hijos obtuvieran buenas calificaciones y terminaran una carrera para conseguir trabajo y ganar mucho dinero, sino que aprendieran a ser personas de bien.
Si bien los estudios forman parte importante de la persona, esto no le ayuda siempre a combatir sus malos deseos o perversas inclinaciones; los conocedores del tema mencionan que las personas, sobre todo los niños y jóvenes, deben reforzar una educación que les guíe moral y espiritualmente.
Se necesitan maestros que les ayuden a cambiar y cultivar sus cualidades de seres humanos, a fomentar la paz, la unidad, la bondad, la amabilidad, la paciencia, el autodominio y el amor. Y aunque muchos no lo crean, un libro que puede ser una guía moral que puede ayudar a salvar las nuevas generaciones es la Biblia, apuntalada con la ayuda de los maestros en las escuelas y el amor de los padres en los hogares; para muchos, podrá ser un chiste, sin embargo, la humanidad no parece tener otro camino.