viernes, febrero 3, 2023
spot_img
InicioHoy EscribenOPINIÓN PÚBLICA

OPINIÓN PÚBLICA

Por: Gonzalo Egremy
El Embudo de la Inmigración

*En el Día Internacional del Migrante, revelan que más de 2,500 migrantes fallecieron en diversas circunstancias en este casi extinto 2019.
*Tapachula emblemático del fenómeno migratorio, con 15 mil extranjeros de África, Asía, Caribe y Centroamérica, sobreviviendo desde hace un año.

Ayer las autoridades del ramo a nivel mundial, celebraron el Día Internacional del Migrante, cuyo fenómeno social lo vivimos aquí en Tapachula “en carne propia”.
Estadísticas oficiales indican la presencia aquí de entre 12 y 14 mil extranjeros de varias nacionales del continente africano, así como del Caribe, Asia y de Centroamérica, pero esa cifra puede aumentar a más de 15 mil, de acuerdo con organismos no gubernamentales.
Tapachula ha sido desde su fundación, allá por el año de 1600, según crónicas de los frailes españoles, cosmopolita, con la llegada de personas del Medio Oriente, Asia, Europa, Centro y Sudamérica.
Ni se diga de familias llegadas de otras entidades federativas como Chihuahua, Sonora, Coahuila, Zacatecas, San Luis Potosí, Nayarit, Jalisco, Veracruz, Tabasco, Oaxaca y de otros muchos Estados de la República.
Y lo anterior también está contemplado como migración. Emigraron a Tapachula desde finales de los años 1800 y muchas de esas familias fueron los impulsores de la agricultura (café, plátano, algodón, soya, papaya, mango), comercio e industria.
Pero desde octubre del año pasado 2018, prácticamente prevaleció en esta franja fronteriza sur colindante con Guatemala, un Estado de excepción en materia de migración.
Ocurrió un éxodo que partió, primeramente, de Honduras, de miles de migrantes que entraron por la fuerza y a golpes con las autoridades, a nuestro México.
Hubo, como siempre, simpatía y apoyo a los inmigrantes, por parte de la sociedad. Pero después de ver las imágenes de cámaras de televisión, de video y fotográficas, así como las declaraciones de algunos que encabezaron “la caravana”, diversos sectores mexicanos reaccionaron y repudiaron a quienes empujaron a los hondureños a emprender ese peligroso e ilegal viaje.
Se supo después de que grupos de poder de derecha o conservadores, a nivel internacional (de Estados Unidos, Centroamérica y de México) intentaron con el flujo migratorio, crearle problemas al gobierno electo entonces, de Andrés Manuel López Obrador.
Tras la primera “caravana”, siguieron otras e integradas por miles de centroamericanos, en su mayoría gente necesitada, pero también “caminaban” presuntos delincuentes con cuentas pendientes ante la Ley en su país de origen.
Cuando empezaron arribar miles de cubanos, haitianos, africanos y de países del medio oriente, hindúes, pakistaníes, iraquíes y sirios, fue cuando Estados Unidos pegó el grito en el cielo y obligó amenazó a México con castigar con aranceles hasta del 25 por ciento, a las exportaciones nacionales, si no paraba desde aquí el flujo de migrantes a tierras gringas.
La Guardia Nacional había sido proyectada para combatir el crimen en vez del ejército y la marina; sin embargo su primer encargo fue “coadyuvar” con el Instituto Nacional de Migración y frenar el flujo migratorio irregular desde esta frontera sur.
Las autoridades mexicanas de los tres niveles fueron respetuosas de los Derechos Humanos de los migrantes durante su recorrido por diversas entidades del país, otorgándoles alimentos, atención médica, albergue en donde descansar y hasta atención prioritaria para los que acreditaran asilo o refugio.
Pero finalmente la Guardia Nacional logró contener, a través de muchísimos retenes por toda la frontera sur y hasta a Oaxaca, el flujo de inmigrantes, y los concentraron en Tapachula desde hace más de un año.
El flujo de inmigrantes fue y sigue siendo mina para algunos “tramitadores” que realmente son “coyotes” o de plano, delincuentes, extorsionando a extranjeros en los trámites.
Y los mismos, están bien identificados porque para extorsionar a los migrantes se hacen pasar como supuestos defensores de derechos humanos.
Si la autoridad quisiera combatir a los criminales que roban, chantajean y extorsionan a los migrantes en los trámites de conseguir su regularización, asilo o refugio, no tienen más que acudir a la calzada en donde se ubica la subdelegación del INM; a la 4ª poniente entre 8ª y 10ª avenida sur en donde se ubica la COMAR o la 9ª avenida norte, en donde se encuentra la ACNUR.
Pero en este Día Internacional del Migrante, la ONU nos dice lo siguiente: “A lo largo de la historia de la humanidad, la migración ha sido una expresión valiente de la determinación individual de superar la adversidad y buscar una vida mejor.
En la actualidad, la globalización, junto con los avances en las comunicaciones y el transporte, han incrementado en gran medida el número de personas que tienen el deseo y la capacidad de mudarse a otros lugares.
Esta nueva era ha creado retos y oportunidades para sociedades en todo el mundo. También ha servido para subrayar el vínculo que hay entre migración y desarrollo, así como las oportunidades que ofrece para el codesarrollo, es decir, para la mejora concertada de las condiciones económicas y sociales tanto en el lugar de origen como en el de destino.
La migración atrae en la actualidad cada vez más atención. Mezclados con factores de incertidumbre, urgencia y complejidad, los retos y dificultades de la migración internacional requieren una mayor cooperación y una acción colectiva.
Las Naciones Unidas están jugando de forma activa un rol catalizador en este tema, para crear más diálogos e interacciones entre países y regiones, así como para impulsar el intercambio de experiencias y oportunidades de colaboración.
En 2017, el número de migrantes alcanzó la cifra de 258 millones, frente a los 173 millones de 2000. Mientras que muchas personas escogen voluntariamente migrar, otras muchas tienen que hacerlo por necesidad.
Aproximadamente, hay 68 millones de personas desplazadas por la fuerza, entre los que se incluyen 25 millones de refugiados, 3 millones de solicitantes de asilo y más de 40 millones de desplazados internos.
En 2019 un poco más de 2,500 migrantes y refugiados han perdido la vida en todo el mundo, en diversas circunstancias. Por ese motivo, el tema de este año es «Migración con dignidad».
Tratar a los migrantes con dignidad es requisito indispensable a la hora de tratar la migración, debe ser el punto de partida.
La migración es el gran asunto de nuestra era, se trata de una lucha por la dignidad porque permite que las personas elijan salvarse a sí mismas, que les permite escoger formar parte y no aislarse.
Debemos dignificar esas elecciones mostrando respeto y la manera de hacerlo es tratarles con dignidad por haber tomado las decisiones que han tomado. Por ese motivo, en la celebración de este Día, hacemos un llamamiento para que la migración sea segura, regular y digna para todos.
La verdad es que la presencia de más de 15 mil extranjeros en Tapachula, ha generado una serie de problemas sociales que apenas si son atendidos por las autoridades federales, que son las responsables de ese tema, y han dejado en el abandono a los municipios y a la sociedad tapachulteca, ¿no cree usted?//Salud.

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

Most Popular

OPINIÓN PÚBLICA

Por: Gonzalo Egremy
El Embudo de la Inmigración

*En el Día Internacional del Migrante, revelan que más de 2,500 migrantes fallecieron en diversas circunstancias en este casi extinto 2019.
*Tapachula emblemático del fenómeno migratorio, con 15 mil extranjeros de África, Asía, Caribe y Centroamérica, sobreviviendo desde hace un año.

Ayer las autoridades del ramo a nivel mundial, celebraron el Día Internacional del Migrante, cuyo fenómeno social lo vivimos aquí en Tapachula “en carne propia”.
Estadísticas oficiales indican la presencia aquí de entre 12 y 14 mil extranjeros de varias nacionales del continente africano, así como del Caribe, Asia y de Centroamérica, pero esa cifra puede aumentar a más de 15 mil, de acuerdo con organismos no gubernamentales.
Tapachula ha sido desde su fundación, allá por el año de 1600, según crónicas de los frailes españoles, cosmopolita, con la llegada de personas del Medio Oriente, Asia, Europa, Centro y Sudamérica.
Ni se diga de familias llegadas de otras entidades federativas como Chihuahua, Sonora, Coahuila, Zacatecas, San Luis Potosí, Nayarit, Jalisco, Veracruz, Tabasco, Oaxaca y de otros muchos Estados de la República.
Y lo anterior también está contemplado como migración. Emigraron a Tapachula desde finales de los años 1800 y muchas de esas familias fueron los impulsores de la agricultura (café, plátano, algodón, soya, papaya, mango), comercio e industria.
Pero desde octubre del año pasado 2018, prácticamente prevaleció en esta franja fronteriza sur colindante con Guatemala, un Estado de excepción en materia de migración.
Ocurrió un éxodo que partió, primeramente, de Honduras, de miles de migrantes que entraron por la fuerza y a golpes con las autoridades, a nuestro México.
Hubo, como siempre, simpatía y apoyo a los inmigrantes, por parte de la sociedad. Pero después de ver las imágenes de cámaras de televisión, de video y fotográficas, así como las declaraciones de algunos que encabezaron “la caravana”, diversos sectores mexicanos reaccionaron y repudiaron a quienes empujaron a los hondureños a emprender ese peligroso e ilegal viaje.
Se supo después de que grupos de poder de derecha o conservadores, a nivel internacional (de Estados Unidos, Centroamérica y de México) intentaron con el flujo migratorio, crearle problemas al gobierno electo entonces, de Andrés Manuel López Obrador.
Tras la primera “caravana”, siguieron otras e integradas por miles de centroamericanos, en su mayoría gente necesitada, pero también “caminaban” presuntos delincuentes con cuentas pendientes ante la Ley en su país de origen.
Cuando empezaron arribar miles de cubanos, haitianos, africanos y de países del medio oriente, hindúes, pakistaníes, iraquíes y sirios, fue cuando Estados Unidos pegó el grito en el cielo y obligó amenazó a México con castigar con aranceles hasta del 25 por ciento, a las exportaciones nacionales, si no paraba desde aquí el flujo de migrantes a tierras gringas.
La Guardia Nacional había sido proyectada para combatir el crimen en vez del ejército y la marina; sin embargo su primer encargo fue “coadyuvar” con el Instituto Nacional de Migración y frenar el flujo migratorio irregular desde esta frontera sur.
Las autoridades mexicanas de los tres niveles fueron respetuosas de los Derechos Humanos de los migrantes durante su recorrido por diversas entidades del país, otorgándoles alimentos, atención médica, albergue en donde descansar y hasta atención prioritaria para los que acreditaran asilo o refugio.
Pero finalmente la Guardia Nacional logró contener, a través de muchísimos retenes por toda la frontera sur y hasta a Oaxaca, el flujo de inmigrantes, y los concentraron en Tapachula desde hace más de un año.
El flujo de inmigrantes fue y sigue siendo mina para algunos “tramitadores” que realmente son “coyotes” o de plano, delincuentes, extorsionando a extranjeros en los trámites.
Y los mismos, están bien identificados porque para extorsionar a los migrantes se hacen pasar como supuestos defensores de derechos humanos.
Si la autoridad quisiera combatir a los criminales que roban, chantajean y extorsionan a los migrantes en los trámites de conseguir su regularización, asilo o refugio, no tienen más que acudir a la calzada en donde se ubica la subdelegación del INM; a la 4ª poniente entre 8ª y 10ª avenida sur en donde se ubica la COMAR o la 9ª avenida norte, en donde se encuentra la ACNUR.
Pero en este Día Internacional del Migrante, la ONU nos dice lo siguiente: “A lo largo de la historia de la humanidad, la migración ha sido una expresión valiente de la determinación individual de superar la adversidad y buscar una vida mejor.
En la actualidad, la globalización, junto con los avances en las comunicaciones y el transporte, han incrementado en gran medida el número de personas que tienen el deseo y la capacidad de mudarse a otros lugares.
Esta nueva era ha creado retos y oportunidades para sociedades en todo el mundo. También ha servido para subrayar el vínculo que hay entre migración y desarrollo, así como las oportunidades que ofrece para el codesarrollo, es decir, para la mejora concertada de las condiciones económicas y sociales tanto en el lugar de origen como en el de destino.
La migración atrae en la actualidad cada vez más atención. Mezclados con factores de incertidumbre, urgencia y complejidad, los retos y dificultades de la migración internacional requieren una mayor cooperación y una acción colectiva.
Las Naciones Unidas están jugando de forma activa un rol catalizador en este tema, para crear más diálogos e interacciones entre países y regiones, así como para impulsar el intercambio de experiencias y oportunidades de colaboración.
En 2017, el número de migrantes alcanzó la cifra de 258 millones, frente a los 173 millones de 2000. Mientras que muchas personas escogen voluntariamente migrar, otras muchas tienen que hacerlo por necesidad.
Aproximadamente, hay 68 millones de personas desplazadas por la fuerza, entre los que se incluyen 25 millones de refugiados, 3 millones de solicitantes de asilo y más de 40 millones de desplazados internos.
En 2019 un poco más de 2,500 migrantes y refugiados han perdido la vida en todo el mundo, en diversas circunstancias. Por ese motivo, el tema de este año es «Migración con dignidad».
Tratar a los migrantes con dignidad es requisito indispensable a la hora de tratar la migración, debe ser el punto de partida.
La migración es el gran asunto de nuestra era, se trata de una lucha por la dignidad porque permite que las personas elijan salvarse a sí mismas, que les permite escoger formar parte y no aislarse.
Debemos dignificar esas elecciones mostrando respeto y la manera de hacerlo es tratarles con dignidad por haber tomado las decisiones que han tomado. Por ese motivo, en la celebración de este Día, hacemos un llamamiento para que la migración sea segura, regular y digna para todos.
La verdad es que la presencia de más de 15 mil extranjeros en Tapachula, ha generado una serie de problemas sociales que apenas si son atendidos por las autoridades federales, que son las responsables de ese tema, y han dejado en el abandono a los municipios y a la sociedad tapachulteca, ¿no cree usted?//Salud.

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

Most Popular

OPINIÓN PÚBLICA

Por: Gonzalo Egremy
El Embudo de la Inmigración

*En el Día Internacional del Migrante, revelan que más de 2,500 migrantes fallecieron en diversas circunstancias en este casi extinto 2019.
*Tapachula emblemático del fenómeno migratorio, con 15 mil extranjeros de África, Asía, Caribe y Centroamérica, sobreviviendo desde hace un año.

Ayer las autoridades del ramo a nivel mundial, celebraron el Día Internacional del Migrante, cuyo fenómeno social lo vivimos aquí en Tapachula “en carne propia”.
Estadísticas oficiales indican la presencia aquí de entre 12 y 14 mil extranjeros de varias nacionales del continente africano, así como del Caribe, Asia y de Centroamérica, pero esa cifra puede aumentar a más de 15 mil, de acuerdo con organismos no gubernamentales.
Tapachula ha sido desde su fundación, allá por el año de 1600, según crónicas de los frailes españoles, cosmopolita, con la llegada de personas del Medio Oriente, Asia, Europa, Centro y Sudamérica.
Ni se diga de familias llegadas de otras entidades federativas como Chihuahua, Sonora, Coahuila, Zacatecas, San Luis Potosí, Nayarit, Jalisco, Veracruz, Tabasco, Oaxaca y de otros muchos Estados de la República.
Y lo anterior también está contemplado como migración. Emigraron a Tapachula desde finales de los años 1800 y muchas de esas familias fueron los impulsores de la agricultura (café, plátano, algodón, soya, papaya, mango), comercio e industria.
Pero desde octubre del año pasado 2018, prácticamente prevaleció en esta franja fronteriza sur colindante con Guatemala, un Estado de excepción en materia de migración.
Ocurrió un éxodo que partió, primeramente, de Honduras, de miles de migrantes que entraron por la fuerza y a golpes con las autoridades, a nuestro México.
Hubo, como siempre, simpatía y apoyo a los inmigrantes, por parte de la sociedad. Pero después de ver las imágenes de cámaras de televisión, de video y fotográficas, así como las declaraciones de algunos que encabezaron “la caravana”, diversos sectores mexicanos reaccionaron y repudiaron a quienes empujaron a los hondureños a emprender ese peligroso e ilegal viaje.
Se supo después de que grupos de poder de derecha o conservadores, a nivel internacional (de Estados Unidos, Centroamérica y de México) intentaron con el flujo migratorio, crearle problemas al gobierno electo entonces, de Andrés Manuel López Obrador.
Tras la primera “caravana”, siguieron otras e integradas por miles de centroamericanos, en su mayoría gente necesitada, pero también “caminaban” presuntos delincuentes con cuentas pendientes ante la Ley en su país de origen.
Cuando empezaron arribar miles de cubanos, haitianos, africanos y de países del medio oriente, hindúes, pakistaníes, iraquíes y sirios, fue cuando Estados Unidos pegó el grito en el cielo y obligó amenazó a México con castigar con aranceles hasta del 25 por ciento, a las exportaciones nacionales, si no paraba desde aquí el flujo de migrantes a tierras gringas.
La Guardia Nacional había sido proyectada para combatir el crimen en vez del ejército y la marina; sin embargo su primer encargo fue “coadyuvar” con el Instituto Nacional de Migración y frenar el flujo migratorio irregular desde esta frontera sur.
Las autoridades mexicanas de los tres niveles fueron respetuosas de los Derechos Humanos de los migrantes durante su recorrido por diversas entidades del país, otorgándoles alimentos, atención médica, albergue en donde descansar y hasta atención prioritaria para los que acreditaran asilo o refugio.
Pero finalmente la Guardia Nacional logró contener, a través de muchísimos retenes por toda la frontera sur y hasta a Oaxaca, el flujo de inmigrantes, y los concentraron en Tapachula desde hace más de un año.
El flujo de inmigrantes fue y sigue siendo mina para algunos “tramitadores” que realmente son “coyotes” o de plano, delincuentes, extorsionando a extranjeros en los trámites.
Y los mismos, están bien identificados porque para extorsionar a los migrantes se hacen pasar como supuestos defensores de derechos humanos.
Si la autoridad quisiera combatir a los criminales que roban, chantajean y extorsionan a los migrantes en los trámites de conseguir su regularización, asilo o refugio, no tienen más que acudir a la calzada en donde se ubica la subdelegación del INM; a la 4ª poniente entre 8ª y 10ª avenida sur en donde se ubica la COMAR o la 9ª avenida norte, en donde se encuentra la ACNUR.
Pero en este Día Internacional del Migrante, la ONU nos dice lo siguiente: “A lo largo de la historia de la humanidad, la migración ha sido una expresión valiente de la determinación individual de superar la adversidad y buscar una vida mejor.
En la actualidad, la globalización, junto con los avances en las comunicaciones y el transporte, han incrementado en gran medida el número de personas que tienen el deseo y la capacidad de mudarse a otros lugares.
Esta nueva era ha creado retos y oportunidades para sociedades en todo el mundo. También ha servido para subrayar el vínculo que hay entre migración y desarrollo, así como las oportunidades que ofrece para el codesarrollo, es decir, para la mejora concertada de las condiciones económicas y sociales tanto en el lugar de origen como en el de destino.
La migración atrae en la actualidad cada vez más atención. Mezclados con factores de incertidumbre, urgencia y complejidad, los retos y dificultades de la migración internacional requieren una mayor cooperación y una acción colectiva.
Las Naciones Unidas están jugando de forma activa un rol catalizador en este tema, para crear más diálogos e interacciones entre países y regiones, así como para impulsar el intercambio de experiencias y oportunidades de colaboración.
En 2017, el número de migrantes alcanzó la cifra de 258 millones, frente a los 173 millones de 2000. Mientras que muchas personas escogen voluntariamente migrar, otras muchas tienen que hacerlo por necesidad.
Aproximadamente, hay 68 millones de personas desplazadas por la fuerza, entre los que se incluyen 25 millones de refugiados, 3 millones de solicitantes de asilo y más de 40 millones de desplazados internos.
En 2019 un poco más de 2,500 migrantes y refugiados han perdido la vida en todo el mundo, en diversas circunstancias. Por ese motivo, el tema de este año es «Migración con dignidad».
Tratar a los migrantes con dignidad es requisito indispensable a la hora de tratar la migración, debe ser el punto de partida.
La migración es el gran asunto de nuestra era, se trata de una lucha por la dignidad porque permite que las personas elijan salvarse a sí mismas, que les permite escoger formar parte y no aislarse.
Debemos dignificar esas elecciones mostrando respeto y la manera de hacerlo es tratarles con dignidad por haber tomado las decisiones que han tomado. Por ese motivo, en la celebración de este Día, hacemos un llamamiento para que la migración sea segura, regular y digna para todos.
La verdad es que la presencia de más de 15 mil extranjeros en Tapachula, ha generado una serie de problemas sociales que apenas si son atendidos por las autoridades federales, que son las responsables de ese tema, y han dejado en el abandono a los municipios y a la sociedad tapachulteca, ¿no cree usted?//Salud.

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

Most Popular

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com