ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Por Oscar D. Ballinas Lezama
Los Otros Datos
“Porque dondequiera que estuviera el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas” (Mateo 24:28)

Le está lloviendo sobre mojado al presidente Andrés Manuel López Obrador, las críticas sobre el pobre avance de su administración le están llegando de todos los estratos sociales, donde parece ser que ha empezado a morir la fe en los sueños de la Cuarta Transformación.
La información que da a conocer el presidente de México, en sus mañaneras o mítines semanales, no todas coinciden con la realidad que está viviendo este país, aunque el dueño de la “Silla del Águila”, jure y perjure que él tiene otros datos.
La mayoría de los analistas políticos de esta nación coinciden en que López Obrador, tendrá que hacer un alto y buscar cambiar algunas estrategias, en las que el ‘chirrión le ha salido por el palito’; es necesario que sus grandes desafíos se traduzcan en resultados que lo lleven a consolidar la fuerza de su partido político y su figura presidencial.
La inseguridad se ha metido por todos los rincones del país, se ha convertido en un verdadero azote para la sociedad mexicana, al grado que mucha gente está decidida a obligar a las autoridades, para que cumplan su encomienda de brindar con eficacia ese servicio público, que hasta ahora, dígase lo que se diga, ha sido ineficaz.
Como consecuencia de la inutilidad de las autoridades encargadas de brindar seguridad a la ciudadanía, el próximo 23 de enero se inicia una megamarcha al Palacio Nacional, liderada por el poeta Javier Sicilia y la familia Lebarón, con la finalidad de protestar contra la inseguridad que está ahogando en sangre y miedo a todos los mexicanos.
El activista Javier Sicilia, le recuerda a cada rato al hoy presidente azteca, que en campaña prometió hacer valer la verdad, la justicia y la paz, lo que por desgracia ha dejado a un lado de su agenda nacional esos compromisos para enfocarse en otros que carecen de sentido, “cuando el país está en llamas”, afirmó el también escritor.
Acorralado en una estrategia contra la violencia, que, según la mayoría de los críticos de esta Administración Federal, aseguran que es fallida y que, sin embargo, el presidente mexicano se aferra a mantenerse en la misma línea, pidiendo paciencia para que se puedan ver los resultados positivos.
Por cierto, trascendió que ayer en la zona Sur Poniente de la ciudad de Tapachula, policías municipales se enfrentaron a golpes y mentadas contra agentes de la Gendarmería Nacional; la batalla campal se dio en medio de una muchedumbre de migrantes indocumentados que tienen varios meses exigiendo sus documentos que los acrediten con su nueva nacionalidad de mexicanos.
Por otro lado, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, es otra pulga que está brincando sobre el petate del presidente, amenazando que no permitirá la construcción del Tren Maya, argumentando que este proyecto atenta contra la madre tierra.
“El sistema capitalista es una bestia que no tiene llenadera y no le importa destruir la naturaleza, pueblos enteros, culturas milenarias, civilizaciones completas, incluso el planeta entero y busca otros nombres para esconderse y atacar”, expresaron los del EZLN a través de uno de sus comunicados recientes.
Dieron a conocer que, junto con el Congreso Nacional Indígena, se manifestarán los próximos días 20,21 y 22 de febrero, invitando a la ciudadanía para manifestarse con los zapatistas chiapanecos, que enarbolarán la consigna ‘Samir somos todos y todas’.
Finalmente, los integrantes del ejército zapatista, dijeron: “Nuestros compañeros fueron asesinados por oponerse a la guerra con la que el mal gobierno pretende hacerse de nuestras tierras, montes y aguas, para consolidar el despojo que amenaza la existencia de la humanidad”.
La tarea del presidente Andrés López Obrador, realmente está siendo un hueso duro de roer, tendrá que aprender a saber qué puentes podrá pasar y cuáles deberá quemar; deberá analizar a conciencia quién o quiénes en su gabinete forman el llamado ‘círculo rojo’; se presume que éstos se están aprovechando de su buena fe (del presidente) y pudieran estarlo engañando con ‘otros datos’.
Mientras tanto, en la capital chiapaneca y sus municipios, funcionarios de los tres niveles de gobierno están sufriendo de la calentura que les da el dengue electoral; apenas llevan un año mostrando su falta de oficio político, incapacidad en el cargo y total falta de lealtad al gobernador que les dio su confianza, para que trabajaran hombro con hombro en busca del mejoramiento del sistema de vida de los chiapanecos; en vez de eso, utilizan el cargo público para promocionarse o candidatearse a unas elecciones que aún están lejos de efectuarse.
Otros, que ya estuvieron como saqueadores de los ayuntamientos, con esa cara dura que tienen ya andan haciendo campaña, para ver “si es chicle y pega”; ni siquiera han entregado cuentas de sus administraciones y se atreven a buscar el voto los pueblos en donde depredaron las arcas públicas. Total, saben que el pueblo no tiene memoria y gusta de la mala vida. “El diablo nos agarre confesados”.