ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
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El caballo se alista para el día de la batalla, más Jehová es el que da la victoria (Proverbios 21:31)

La Ruleta Rusa
Oscar D. Ballinas Lezama

Mientras los gobernantes, legisladores y policías duermen el sueño de los justos, la inseguridad sigue creciendo en el país y poniendo en grave riesgo la vida y el patrimonio de los ciudadanos; la gente vive en constante zozobra, al filo de la navaja.
Si bien es cierto que la sociedad chiapaneca no resiente aún los estragos que sufren en el centro y norte del país, no puede ser consuelo para los ciudadanos que viven en el sur, porque estos no están en un lecho de rosas; sufren con los asesinatos y asaltos, que se han vuelto el pan de cada día en esta región.
De qué sirve que los gobernantes y autoridades civiles y militares se reúnan cada semana a implementar las estrategias adecuadas para combatir la delincuencia, si los que deben ejecutarlas han fracasado en esa tarea en la que no cumplen a cabalidad las órdenes superiores, manifestaron algunos ciudadanos del Soconusco.
El sol no se le puede tapar con un dedo, los resultados están a la vista y han provocado el aumento de las protestas ciudadanas, las que se estrellan en el muro del silencio y la incapacidad de quienes deberían darle una pronta y efectiva solución al problema de la inseguridad.
La sociedad mexicana está harta de las promesas incumplidas por los gobernantes y sus funcionarios, muestra de ello es que el próximo 23 de Enero Javier Sicilia y la familia LeBaron, han organizado una marcha protestataria contra la inseguridad, la que piensan culminar el día 26 en el Palacio Nacional, en donde esperan ser atendidos por el presidente López Obrador, con quien pretenden hablar cara a cara para hacerle ver la necesidad de que cambie su estrategia de combate a la inseguridad; hasta ahora, los abrazos no le han dado buenos resultados contra la delincuencia organizada y la ciudadanía sigue pagando los platos rotos.
Cuando se creó la Guardia Nacional, bajo el argumento que sería una especia de súper policía para dar la batalla frontal a la inseguridad, supliendo a los policías federales que el Gobierno de la cuarta transformación acusó de corruptos, la mayoría de los mexicanos echaron las campanas al vuelo, creyendo que en cuestión de seguridad los mexicanos ya estaban del otro lado; el gozo se fue al pozo, cuando la GN terminó haciendo labores de Agentes de Migración al servicio del ‘rey pelos de elote’.
El problema de la inseguridad es que las víctimas no solamente pueden quedarse sin lo que les costó trabajo ganar con el sudor de su frente, sino que va de por medio su propia vida y la de su familia, como en el caso resiente de la menor violada y asesinada en el municipio de Cacahoatán, crimen que ahora simplemente forma parte de las estadísticas de muertes en el Soconusco.
En este México lindo y querido, cada mañana los ciudadanos juegan la ruleta rusa, nadie sabe cuándo va a ser asaltado, secuestrado, violado o asesinado; muchas veces, la omisión e incapacidad de los responsables de brindar seguridad al pueblo abonan al aumento de las estadísticas de los delitos, lo preocupante es que mucha gente ya se cansó de exigirle a sus gobernantes que resuelvan este tema, prefieren resignarse a esperar su turno de ser la próxima víctima.
Claro, a los gobernantes, funcionarios de primer nivel, Diputados y Senadores, no les importa la inseguridad porque gozan del privilegio de tener guardaespaldas o policías pagados con los impuestos del pueblo, que los protegen, como al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien se juraba que él no usaría guaruras y ahora se ha demostrado que está más protegido más que sus antecesores, y no precisamente por el pueblo.
Los expertos en seguridad argumentan que es hora de cambiar las absurdas tácticas para combatir a la delincuencia, dejar atrás los abrazos, el guácala y las amenazas de acusarlos a los delincuentes con su mamá; los asesinos y asaltantes se ríen a mandíbula batiente de estas ‘estrategias’ humanitarias.
En otras cosas, los inversionistas privados hacen desesperados esfuerzos por sacar avante la construcción de sus empresas en el Soconusco, principalmente en el área de Puerto Chiapas en donde el nuevo Gobierno les cerró las puertas al cancelar la Zona Económica Especial. Por cierto, decenas de prestadores de servicios locales, se quejan de que el actual Gobierno se ha negado a pagarles por el servicio que le han dado en esa zona durante el 2019. ¿Será?