ALFIL NEGRO

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“El regreso a clases presenciales en Chiapas, es un riesgo muy grande y peligroso” (padres de familia)

Rambutaneros en Quiebra
Oscar D. Ballinas Lezama

“Este año fue muy difícil para más de dos mil familias productoras del rambután en los municipios de Metapa, Frontera Hidalgo, Tuxtla Chico, Cacahoatán y Unión Juárez; primero resentimos el impacto de la pandemia del coronavirus, y luego, nos cayeron las aguas en exceso, provocadas por los huracanes ‘Amanda’ y Cristóbal’, haciéndonos perder el 70 por ciento de la cosecha de esta fruta”, dijo Víctor Alfonso Pérez Saldaña, miembro de la asociación de rambutaneros del sureste mexicano.
Explicó que en la zona baja y del centro de estos municipios fronterizos mencionados, los pequeños productores de rambután están viviendo una verdadera tragedia económica, debido a que a duras penas levantaron el 30 por ciento de la cosecha y tuvieron que malbaratarlo, debido a que su principal comprador, Estados Unidos de Norteamérica, ha sido el país más afectado por los contagios del Coronavirus y no pudo comprarles ni un kilo.
Apuntó que al menos mil familias, de las dos mil que viven de la siembra del rambután están al filo de la quiebra, al igual que el resto de los trabajadores que utilizan para cortar, limpiar, empacar y trasladar el producto hacia el centro y norte del país; explicó que los rambutaneros acudieron a tocarles las puertas a las tres instancias de Gobierno, sin embargo, después de siete meses no les ha dado ninguna respuesta y han tenido que rascarse con sus propias uñas, para no morirse de hambre.
“El gobierno debe voltear a ver a los rambutaneros, este producto es un cultivo que genera millones de pesos para Chiapas, atrae divisas del extranjero, principalmente de los Estados Unidos de Norteamérica, amén de que la siembra y producción crea miles de empleos para los habitantes de estos municipios fronterizos del sur de México”, concluyó diciendo el entrevistado.
En otras noticias, Chiapas está por entrar en el semáforo sanitario color verde, lo que consecuentemente originaría el regreso de millones de niños y jóvenes a las clases presenciales en sus escuelas; lo que no tiene muy convencidos a los padres de familia en la costa del Soconusco, quienes en su mayoría coinciden que prefieren que sus hijos pierdan el ciclo escolar a que se enfermen o contagien a sus familiares, provocando un rebrote con una segunda ola de Covid-19.
Argumentan los padres de familia, que si la SEP ya está encarrerada con las clases a distancia, deberían concluir así este ciclo escolar, lo que además, serviría para darle tiempo a la aparición de la vacuna y la posibilidad de una nueva ola de Coronavirus y de Influenza, como lo advirtió hace varias semanas el subsecretario de salud, Hugo López Gatell.
Para nadie es secreto que el Gobernador de Chiapas no ha dejado un solo día, desde que apareció la pandemia en esta entidad, en insistir, advertir y pedir a los chiapanecos, que no bajen la guardia ante el Coronavirus, explicando que, si bien las estrategias implementadas en Chiapas contra el Covid 19, han logrado bajar los números de infectados y muertos, no se pueden echar las campanas al vuelo.
Ojalá que el gobernador Rutilio Escandón Cadenas, logré gestionar y convencer al Secretario de Educación, Esteban Moctezuma, que Chiapas, al igual que toda la República Mexicana, necesita más tiempo para tener un mejor análisis del impacto peligroso de la pandemia en Octubre, Noviembre y Diciembre, como lo han advertido los expertos.
El Secretario de Educación Pública debe tener también la luz verde del Secretario de Salud federal, de los Gobernadores de las entidades con semáforo verde y de los representantes de los padres de familia, para tomar una decisión tan delicada como el regreso a las clases presenciales de millones de niños y jóvenes; la responsabilidad es mucha porque está de por medio, no solamente la salud de los estudiantes, sino su propia vida y la de sus familiares.
Los Diputados federales y locales, así como los Senadores de Chiapas y de otras entidades que pretenden abrir las puertas de las escuelas para las clases presenciales, deben analizar a conciencia y responsabilizarse de lo que pueda suceder; para nadie es secreto que la vida no retoña y de nada serviría tapar el pozo cuando el niño se ahogue. Es mejor prevenir que lamentar. ¿No cree usted amable lector?
Los abogados del Soconusco piden que mejor se autorice ya la apertura de los Tribunales y Juzgados, en donde hay menos riesgo de contagios, los litigantes y el público que asiste a esos lugares son adultos que tienen más responsabilidad para protegerse contra el Covid; además, matarían dos pájaros de una pedrada, porque los litigantes tendrán trabajo y sus clientes obtendrán justicia, principalmente los que están privados de su libertad.
Un niño o un joven, difícilmente puede ser controlado para evitar que se contagie en la escuela, si no, que lo digan los maestros, quienes también se pondrán en riesgo porque no son inmortales.