ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

“Sacad al pueblo ciego que tiene ojos, y a los sordos que tienen oídos” (Isaías:43-8)

Tapen el Pozo
Oscar D. Ballinas Lezama

“La vacunación no acabará con la pandemia. Quizás en los primeros seis meses, sino es que hasta el 2023 podría apaciguar las infecciones, sin embargo, los contagios y muertos van a seguir; será necesario seguirse cuidando con las medidas sanitarias”, dijo Hugo López Gatell, subsecretario federal de salud en México.
En México la gente está jugando el juego de espejos, imitando a quienes se niegan a usar el cubrebocas y respetar otras medidas sanitarias preventivas contra el Covid; millones de personas continúan saliendo a las calles sin protegerse del virus, pensando que la muerte les pela los dientes y que de algo se tienen que morir.
Lo malo de este comportamiento es que los que se consideran ‘inmortales’, se llevan entre las patas de los caballos a toda la sociedad azteca, que a estas alturas continúa en el cuarto lugar mundial con más de 117 mil muertes por Coronavirus.
En varias entidades del norte del país, así como en la capital de la urbe de hierro, han vuelto a pintar de escarlata el semáforo sanitario y se creó una alarma de ‘prohibido contagiarse’, porque las camas vacías de todos los hospitales han vuelto a saturarse, el pico de la pandemia está en lo más alto; la gente ya no ve lo duro sino lo tupido.
El personal de Salud se encuentra en su mayoría agotado y desmoralizado, el pueblo bueno y sabio no quiere entender de razones, las fiestas, reuniones y demás diversiones están a la orden del día; todo mundo juega a la ruleta rusa con el virus del Covid-19,el transporte público se ha convertido en el principal caldo de cultivo de la infección por Coronavirus, una gran mayoría no usa el cubrebocas ni practican el lavado de manos, mucho menos que puedan guardar la sana distancia, debido a esto está aumentando la cadena de enfermos y muertos a corto y mediano plazo.
Lugares cuyas actividades no son esenciales siguen funcionando a toda hora del día y la noche, entre ellos: las cantinas, burdeles y discotecas en donde nadie controla a nadie; en Chiapas las autoridades de Salud han clausurado dos o tres antros, lo que no es suficiente para detener la cadena de contagios, pareciera más una acción política con la que se busca ‘taparle el ojo al macho’ y lavarse las manos por los infectados y muertos .
En Tuxtla Gutiérrez, pese al esfuerzo de sus autoridades sanitarias la pandemia aumenta sus víctimas, los tuxtlecos no quieren obedecer y en el pecado están llevando la penitencia; en Tapachula, miles de extranjeros migrantes que siguen varados en la zona no quieren obedecer en el uso del cubrebocas, tampoco la mayor parte de la gente que vive en este municipio que sale en parvada a buscar la muerte.
Las combis del transporte público van a reventar de pasajeros, parecen latas de sardinas y la mayoría, si no todos, no llevan cubrebocas, empezando por los conductores, quienes se ríen a mandíbula batiente de los ‘operativos’ oficiales que no les tocan un pelo por temor a las represalias de los pulpos del autotransporte.
Los retenes sanitarios para hacer valer el decreto número 045 que recién autorizó el Congreso del Estado, presuntamente no es para castigar a los conductores y dueños de taxis y combis del transporte público, que permite subir a pasajeros, sino que se van sobre conductores de vehículos particulares, lo que contradice el espíritu del ordenamiento legal.
En la Perla del Soconusco han empezado a clausurar algunos antros, cuando lo que deberían de hacer es ordenar el cierre total de esos lugares cuya actividad no es esencial, sin embargo, no hay noche en que la zona Cafetos (4ª. Sur y 18 Poniente) y la zona Esmeralda (Central Oriente y entrada a Los Laureles) estén a reventar por tantos jóvenes irresponsables que sin cubrebocas ni guardar sana distancia, se divierten hasta horas de la madrugada (lo que es casi imposible, por ello la necesidad de cerrar esos lugares).
Las autoridades de los tres niveles deberían ‘tapar el pozo antes que se ahogue el niño’; si bien estas acciones provocarán pérdidas económicas a los propietarios de los antros, también es cierto que con ello, podrán evitar se esparzan los contagios y aumenten las muertes por Coronavirus.
Es urgente que los Gobiernos de los tres niveles sopesen estas medidas, que serán drásticas para la economía de los que ejercen actividades no esenciales, pero que ayudarán a salvar vidas de miles de jóvenes tercos e inconscientes que están viendo la tormenta y no se hincan, al igual que sus familias y las autoridades que lo permiten.
Déjense de politiquerías y antepongan la salud y la vida de sus conciudadanos, cierren las cantinas, las discotecas, bares, cabaret y demás lugares de actividades no esenciales. La gente no entiende por la buena, hay que obligarlos al uso del cubrebocas, guardar la sana distancia. Mañana podría ser el lloro y crujir de dientes. Dios nos guíe.
El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva de SU AUTOR y no del periódico que la publica.