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Tapachula, Chiapas; 9 de Febrero de 2026.- Moverse por la Ciudad, una acción rutinaria para la mayoría, se ha convertido en un desafío permanente para las personas con discapacidad en Tapachula.
La falta de transporte público incluyente y el deterioro de la infraestructura urbana mantienen a este sector en condiciones de vulnerabilidad extrema, denunció Omar Salomón Morales Aguilar, presidente de la asociación civil Caminando por una Esperanza de Vida.
“Antes, el pasaje oscilaba entre cinco y seis Pesos, hoy, la única opción viable son los taxis particulares, cuyos cobros van de los 80 a los 90 Pesos por viaje.
Las combis simplemente no se detienen. Nos ignoran porque consideran que subirnos les quita tiempo”, señaló Morales Aguilar, al evidenciar prácticas discriminatorias y la ausencia de capacitación en el transporte público.
El problema va más allá de la falta de unidades accesibles. La configuración urbana de Tapachula representa una barrera constante.
Banquetas invadidas, ocupadas por comercios y obstáculos que impiden el libre tránsito. Calles deterioradas, con baches y desniveles que ponen en riesgo la integridad física y los equipos de movilidad.
Falta de accesibilidad en escuelas y centros laborales, lo que limita gravemente la inclusión educativa y el acceso al empleo.
Este rezago estructural, advirtió el activista, perpetúa la marginación social de las personas con discapacidad.
Pese al panorama adverso, Morales Aguilar reconoció una mayor disposición por parte del Gobierno del Estado.
El DIF Estatal ha iniciado mesas de diálogo para escuchar las demandas del sector, lo que representa un primer avance en el reconocimiento de sus necesidades.
“Por primera vez sentimos acompañamiento institucional, No obstante, el diálogo debe traducirse en acciones concretas, obras de accesibilidad y una regulación efectiva del transporte público”, afirmó.
Ante la falta de políticas públicas integrales, la asociación Caminando por una Esperanza de Vida opera con recursos propios para brindar terapias y atención psicológica, buscando mitigar el impacto emocional que genera la exclusión cotidiana.
Finalmente, la organización hizo un llamado urgente al Ayuntamiento de Tapachula y a la Secretaría de Movilidad para que la inclusión deje de ser un enunciado y se refleje en calles, unidades de transporte y espacios verdaderamente accesibles para todos. EL ORBE/Nelson Bautista





