Pánico por Incendios en Instalaciones de Pemex en Reynosa, Tabasco y Chiapas

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Pánico por Incendios en Instalaciones de Pemex en Reynosa, Tabasco y Chiapas
Pánico por Incendios en Instalaciones de Pemex en Reynosa, Tabasco y Chiapas

 

 

Tapachula, Chiapas; 22 de mayo.- En las últimas horas se ha registrado pánico en la población de municipios ubicados en Tabasco, Tamaulipas y Chiapas luego de tres incendios en las instalaciones de Petróleos Mexicanos (PEMEX)
Ante ello, la paraestatal informó que por una falla eléctrica en los complejos procesadores de Gas en Cactus, ubicado en el municipio de Reforma, en Chiapas; así como en el Complejo Procesador de Gas Nuevo Pemex, localizado en el municipio de Centro, Tabasco, procedieron a “la quema controlada de gas”.
Algo similar fue reportado en la Central de Medición de Pemex ubicada en el kilómetro 19 de la carretera Reynosa-Monterrey.
En los tres casos, la empresa petrolera coincidió que lo ocurrido fue parte de los procedimientos internos de seguridad.
En el caso de Tabasco y Chiapas, se dio a conocer que hubo fallas en el suministro de energía eléctrica que causaron el paro parcial de ambos complejos.
Con esa justificación, Pemex indicó éste lunes que se tuvo que realizar la quema del gas, lo cual provocó las llamaradas en sus instalaciones que las comunidades circunvecinas vieron.
Supuestamente “ese procedimiento no representa riesgo para la población ni a las instalaciones y se efectúa con estricto cumplimiento a la norma de seguridad y disciplina operativa”.
Mientras que en el incendio ocurrido en Reynosa, informaron que “fue a consecuencia del paro parcial de las plantas en el complejo, ocasionado por la falla eléctrica provocada por el tornado que afectó a la ciudad de Nuevo Laredo”.
La explicación no fue aceptada plenamente por los pobladores cercanos, ya que algunos consideraron que quizá hubo accidentes industriales en el manejo de los combustibles que ocasionaron los incendios, pero que fueron ocultados.
Incluso hubo quienes opinaron que, ante la apertura a la iniciativa privada por la Reforma Energética, ya hay poco interés por parte de la paraestatal y sus trabajadores para cumplir con las normas de seguridad y que eso, a lo mejor, podría estar generando los recientes incidentes.

LA IP A PUNTO DE APODERARSE DE LAS TAR
Por su parte, se confirmó que con la aprobación que hizo la Comisión Reguladora de Energía (CRE) a las tarifas que Petróleos Mexicanos (Pemex) cobrará a los terceros que utilicen cualquiera de sus 80 terminales de almacenamiento y reparto (TAR) ubicadas en el país, se prevé que la iniciativa privada tome posesión de éstas en breve.
Dentro de ellas se consideraría a la vieja TAR ubicada en la zona urbana de Tapachula, ya que a casi cuatro meses de que fueron inauguradas las nuevas instalaciones, aún no han sido desocupadas ni desmanteladas, e incluso entre los trabajadores se dice que ya están listas para que sean nuevamente utilizadas para el almacenamiento de combustibles, ésta vez rentadas a compañías extranjeras..
Las tarifas de almacenamiento que funcionarán de forma provisional hasta que se elaboren las disposiciones que incluyan el transporte y las fórmulas con definiciones de precios basadas en el mercado internacional y costos de la estatal, serán distintas para el servicio de reserva contractual que se apartará mediante temporadas abiertas y de uso común.
La CRE determinó que se cobrará una tarifa única por cada región para el servicio de recepción y entrega de barriles.
En el caso del uso común, habrá una tarifa única por el servicio de recepción, almacenamiento y entrega de cada barril en pesos por barril.
En las tarifas se observa ya una diferenciación regional que permitirá mayor competitividad, con base en la ubicación geográfica de los usuarios del sistema, con dos criterios para la determinación de precios: la baja demanda de las terminales y su cercanía con concentraciones urbanas.
En estas 80 TAR, el país cuenta con capacidad de almacenamiento para tres días, según se observa en los inventarios de Pemex, cuando en Europa, la capacidad llega hasta 90 días, de acuerdo a la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo). EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello