Desalojan Dos Fincas que Estaban Invadidas Desde Hace 10 Años

1757
Dos fincas ubicadas en la zona alta de Tapachula, fueron desalojadas de manera pacífica, debido a la intervención de los elementos de la SSYPC que arribaron la noche del jueves a esta ciudad. Los invasores desocuparon ambos predios sin ser utilizada la fuerza pública.
Dos fincas ubicadas en la zona alta de Tapachula, fueron desalojadas de manera pacífica, debido a la intervención de los elementos de la SSYPC que arribaron la noche del jueves a esta ciudad. Los invasores desocuparon ambos predios sin ser utilizada la fuerza pública.

Tapachula, Chiapas; 4 de Agosto.- Aproximadamente 500 elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado, Secretaría de Seguridad Pública Municipal y Fiscalía General del Estado con Policía Especializada, la mañana de este viernes realizaron el desalojo de dos predios invadidos en la zona alta del municipio.
Los uniformados llegaron la noche del jueves a esta cabecera municipal procedente de Tuxtla Gutiérrez, descansaron varias horas y al filo de las 5 de la mañana de ayer, el convoy se posesionó en la salida de de la ciudad que comunica a Nueva Alemania.
El convoy de policías encabezados por Ministerios Públicos se trasladaron a la Finca San José Nexapa y Anexo San Felipe, ubicados sobre la carretera que comunica al ejido “26 de Octubre” en la zona alta.
Las familias que se mantienen en posesión de este predio propiedad de Carlos Bracamontes, tienen más de 10 años que lo invadieron, y ya esperaban a los policías con piedras y machetes, ya que a toda costa pretendían evitar ser desalojados.
Un Ministerio Público informó a la familia que tenían una orden de desalojo para restituir el predio a sus legítimos dueños y debían abandonar el lugar por las vía pacífica, o de lo contrario se utilizaría la fuerza pública.
Tras el diálogo con los Ministerios Públicos las familias optaron por abandonar pacíficamente las fincas invadidas; una vez fuera se realizó la destrucción de la casas edificadas con palos, palma y láminas. EL ORBE/Álvaro Islas Hernández