Se Ensaña Aeroméxico con la Frontera Sur, Aumenta Tarifas y Ofrece Pésimo Servicio

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Se teme que las altas tarifas de vuelo aplicadas por la empresa Aeroméxico, así como el cambio en los horarios que benefician a dicha empresa, afecten al turismo y al número de usuarios que había crecido gracias a las promociones de la competencia, Volaris.
Se teme que las altas tarifas de vuelo aplicadas por la empresa Aeroméxico, así como el cambio en los horarios que benefician a dicha empresa, afecten al turismo y al número de usuarios que había crecido gracias a las promociones de la competencia, Volaris.

* EN LOS ÚLTIMOS DÍAS, LA AEROLINEA INCREMENTO SUS PRECIOS EN MÁS DEL 150%, CON LO QUE AFECTA LA LLEGADA DE TURISTAS NACIONALES Y EXTRANJEROS POR ESA VÍA.

Tapachula, Chiapas; 10 de Diciembre.- Aprovechando la alta demanda del servicio por parte de los habitantes del Soconusco y sabiendo que tiene acaparada a la Frontera Sur, casi en un monopolio, la empresa Aeroméxico incrementó en los últimos días sus tarifas en Tapachula, en más del 150 por ciento.
A cambio, de acuerdo a usuarios, la aerolínea ofrece pésimo servicio en la región, acapara los boletos para aumentar sus precios conforme a la demanda, demora los vuelos y, en general, hace lo que quiere sin que alguien pueda impedirlo.
Y es que la otra aerolínea que ofrece un vuelo adicional en Tapachula, Volaris, reporta cien por ciento de ocupación, al ofrecer precios mucho más baratos y mejor servicio.
Luego de que en el 2016, la participación de Volaris en la Frontera Sur provocó una competencia justa, los problemas en Tapachula volvieron en la primera semana de Abril de este año.
En esas fechas, alguien detrás de un escritorio en la Ciudad de México modificó los planes de vuelo para Tapachula, favoreciendo descaradamente a Aeroméxico.
La oscura decisión, de acuerdo a empresarios del Soconusco, provocó que el Aeropuerto Internacional de Tapachula, volviera a ser uno de los caros del país, como lo fue durante casi dos décadas, cuando Aeroméxico se ensañó con la región.
Con la llegada de la aerolínea Volaris a la frontera sur, en Noviembre del 2014, se terminó con ese monopolio y las altas tarifas que, según ellos, Aeroméxico mantenía en la ciudad.
Fue tal éxito de Volaris, sobre todo por sus precios bajos y buena calidad de servicio que a partir de Octubre del 2016, empezó a operar hacia Tapachula un avión de 230 pasajeros, el Airbus 321.
Con ello se logró que, en el último trimestre del 2016 y el primero de éste 2017, ese avión saliera literalmente con todos sus espacios vendidos.
Incluso, llegó un momento que fue tan solicitado por los usuarios de la región, turistas y extranjeros, que para conseguir asientos disponibles, había que comprar con al menos una semana de anticipación, ya que salía a su máxima capacidad todos los días.
“Volaris vino a incrementar demasiado el número de usuarios por parte de personas que no usaban el avión por las altas tarifas y eso afectó los intereses de Aeroméxico, sobre todo en su factor de ocupación”, explicaron.
De igual forma, indicaron algo muy raro, que Aeroméxico, desde la llegada de Volaris a Tapachula, dispusiera de un horario similar de salida.
Al no haber los resultados que se esperaban, Aeroméxico modificó nuevamente sus horarios en dos horas más temprano que su competencia, pero Volaris siguió siendo líder en la frontera sur.
Por eso fue sumamente extraño que, a partir de Abril, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que es desde donde se autorizan los horarios de aterrizaje y despegue, alguien cambiara el horario de salida de Volaris de Tapachula a la capital del país para pasarlo hasta el final del día, con un horario de las 19:30 horas.
Así también, que a partir de ese entonces salieran tres vuelos de Tapachula, “curiosamente” todos de Aeroméxico.
Consideraron que esos cambios han afectado gravemente al turismo y el número de usuarios que había crecido gracias a las promociones de Volaris.
Lamentaron que en Tuxtla Gutiérrez, las autoridades hayan hecho hasta lo imposible por contar con la disponibilidad de cinco líneas aéreas que operan varias veces al día, y para Tapachula dejen que cualquiera los pisotee.
Para algunos, el defender lo que pasa en el Aeropuerto de Tapachula significa solamente para el beneficio de “unos cuántos”, cuando en realidad se trata de alrededor de 350 mil usuarios anuales, como lo ocurrido en el último ciclo.
Se teme que las modificaciones a los horarios de los vuelos afectaron considerablemente al turismo de Guatemala hacia Chiapas, en virtud de que poco más del 30 por ciento de los usuarios de Volaris en el Aeropuerto Internacional de Tapachula, son de esa nación.
Esos manoseos a la vida de la frontera sur, se da en el marco del Decreto de la Zona Económica Especial (ZEE) y el Parque Agroindustrial, los primeros en su género en el país, ambos en Tapachula.
Todo eso hace creer que, en realidad, se pudiera tratar de actos de corrupción para beneficiar a una empresa o, de plano, de algún político que trata de impedir el desarrollo del Soconusco, a como dé lugar. EL ORBE / Ildefonso Ocho Argüello