Ayuntamiento Permitió que Informales se Desbordaran en Tapachula: Canaco

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El comercio ambulante se ha disparado en más del 300 por ciento en la presente administración, apoderándose de calles, banquetas y estacionamientos del primer cuadro de la ciudad.
El comercio ambulante se ha disparado en más del 300 por ciento en la presente administración, apoderándose de calles, banquetas y estacionamientos del primer cuadro de la ciudad.

*CON LA ANUENCIA DEL GOBIERNO MUNICIPAL, SE HA INCREMENTADO EN LOS ÚLTIMOS TRES AÑOS EL COMERCIO INFORMAL Y AMBULANTE EN EL PRIMER CUADRO DE LA CIUDAD, AFIRMA EL PRESIDENTE DE LA CÁMARA NACIONAL DE COMERCIO EN LA LOCALIDAD, CARLOS MURILLO PÉREZ.

Tapachula, Chiapas; 10 de Julio.- De acuerdo al presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) en la localidad, Carlos Murillo Pérez, el Ayuntamiento que preside Neftalí del Toro, permitió que en menos de tres años se incrementara el comercio informal y el ambulantaje en el municipio, en alrededor del trescientos por ciento.

Mientras que en el tema de la inseguridad, sostuvo que se han alcanzado las cifras más altas en la historia de Tapachula y que, por ello, consideran que las estrategias implementadas para hacer frente a la delincuencia común y organizada, incluyendo los cambios en los mandos policíacos, fueron un fracaso.

En entrevista para rotativo EL ORBE, indicó que una y otra vez presentaron sus inconformidades a los inquilinos del Palacio Municipal sobre ambos temas y que reiteradamente culpaban al Gobierno del Estado o se deslindaban de las responsabilidades.

Hubo también la promesa de que, algún día, reubicarían a los informales, “pero en lugar de hacerlo, comercializaron todos los espacios de la vía pública que pudieron”.

Luego de sostener una reunión con afiliados a esa cámara empresarial, recordó que a dos meses y medio de concluir esta pésima administración municipal, el problema del comercio ambulante en Tapachula, que costó al Gobierno del Estado y al Ayuntamiento anterior tres años para poderlos reubicar, Neftalí del Toro y compañía, lo desbordaron de nuevo, por algún tipo de beneficio personal.

En cambio, dijo, en Tuxtla Gutiérrez y en otros municipios continuaron con ese esfuerzo colectivo y ahora están cumpliendo ya tres años de haber desalojado al comercio ambulante, lo que ha sido agradecido por el sector empresarial y por los miles de personas que habían perdido su empleo por esas causas.

Y es que, según explicó, hay un fenómeno muy especial en Tapachula y en los municipios aledaños, ya que en tres años las ventas se han triplicado, pero que no se palpan los beneficios porque los ambulantes y el comercio informal, tanto de puestos fijos como de los semifijos, se han apoderado de la mitad de esos flujos económicos.

Al concluir el sexenio pasado, a finales del 2012, las autoridades locales les presentaron un padrón de comerciantes ambulantes en el primer cuadro de la ciudad, en alrededor de 2 mil 800 personas, pero temen que esa cifra actualmente pudiera estar cercana a los doce mil, recordó.

Indicó que, de acuerdo a exfuncionarios de ese entonces, los inspectores cobraban uno a uno a los vendedores y reportaban a la Tesorería poco más de 2 millones de Pesos mensuales, pero que ahora han escuchado, sin ser oficial, que solamente se entregan alrededor de 40 mil Pesos mensuales.

“No sabemos en dónde quedó el resto. Nunca hubo transparencia en las cantidades cobradas y mucho menos en qué se utilizaron. No se atendieron las demandas de los comerciantes establecidos y, por lo mismo, se perdió la confianza en las autoridades”, indicó.

De igual forma, afirmó el líder de la CANACO local, que independientemente del desborde del comercio informal en el primer cuadro de la ciudad, también apareció el ambulantaje en parques, bulevares, áreas verdes, banquetas de hospitales, periferia de escuelas y en las entradas de la ciudad.

Además que se quintuplicó el número de máquinas tragamonedas -conocidos también como mini casinos- en el interior y calles aledañas de los mercados San Juan y Sebastián Escobar, de los que se cree pudieran estar generando a sus propietarios varios millones de Pesos mensuales.

Recordó que durante los tres primeros años del actual sexenio, se hizo una serie de acciones para erradicar el comercio ambulante frente al Hospital Regional, pero que ahora se ha vuelto a invadir, y tampoco se terminó la modernización de una de las esquinas del Centro Recreativo Los Cerritos, por los mismos motivos.

Igual pasó con las inmediaciones del IMSS, donde los ambulantes ya se volvieron a apoderar de las banquetas, aunque señala que es una situación que se está viviendo en toda la ciudad.

Carlos Murillo indicó que a los establecidos les aplicaron nuevas medidas fiscales para obligarlos a pagar más impuestos, seguro social, Infonavit, nóminas, y otras prestaciones, y que, por ser empresarios, les cobran tarifas muy altas de energía eléctrica y agua.

Así también, que constantemente son asediados por inspectores para cerciorarse de las instalaciones, de rutas de evacuación, salubridad, baños higiénicos, e infinidad de medidas, o son sancionados y hasta clausurados.

“Sin embargo, por alguna razón en el que pudieran haber actos de corrupción, los informales no son tocados ni con el pétalo de un rosa, no le dan ninguna prestación a sus trabajadores, la mayoría de la mercancía que venden son clonadas de las originales y de dudosa procedencia que creemos entran diariamente por toneladas desde Centroamérica, pero que ninguna autoridad se percata de ello”, agregó.

También hizo referencia que en las banquetas del centro de la ciudad y en los mercados se venden descaradamente medicamentos “milagro”, cigarros piratas, bebidas adulteradas, pirotecnia y muchos otros productos prohibidos, sin que nadie haga algo para evitarlo.

Lamentó que la inseguridad también se haya desbordado en la ciudad, al grado de que los comerciantes y colonos han tenido que formar grupos de autodefensa para proteger la vida de sus familias y la de los trabajadores, además de su patrimonio.

Recordó el líder comercial que a principios del año pasado, en Tapachula se vivieron los actos de vandalismo y saqueo más grandes que se tengan registrados en la historia del municipio, y que incluso tuvo que intervenir el Ejército Mexicano, porque los delincuentes se apoderaron literalmente de la ciudad y la capacidad de las autoridades fue rebasada.

Temiendo de que no habría soluciones y que las cosas podrían empeorar, como considera que ha ocurrido, los comerciantes establecidos reforzaron la seguridad en sus negocios con puertas metálicas y herrería, cámaras de vigilancia y la contratación de elementos privados, pero ni eso ha sido suficiente.

“Todos los días nos levantamos pensando sobre qué empresa será asaltada a mano armada ese día, y si no matarán a balazos a quien se oponga”, comentó.

También se refirió que a finales del año pasado, tras los niveles más altos en materia de inseguridad en la historia de Tapachula, fue destituido del cargo de titular del Mando Único en el municipio, Israel Méndez Hernández.

Lo malo es que, según dijo, esas tareas quedaron en manos de Julio Enrique Balbuena Ruiz, quien a principios de la administración local, hace ya casi tres años, había estado con esa responsabilidad pero fue también destituido en Abril del 2016, es decir, fue más de lo mismo.

Reconoció que Neftalí del Toro y sus empleados, serán recordados por haber inundado a la ciudad con el comercio informal, por los altos niveles de inseguridad, por las calles destrozadas, entre otros. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello