Mientras Ambulantes Invaden Calles, en Mercados y Tianguis Están Abandonados Cientos de Locales

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Este es el aspecto que presentan diversos locales, totalmente vacíos en las diferentes centrales de abasto de la localidad.
Este es el aspecto que presentan diversos locales, totalmente vacíos en las diferentes centrales de abasto de la localidad.

*OCUPARLOS PODRÍAN SER LA SOLUCIÓN A LA REUBICACIÓN DEL COMERCIO INFORMAL. *DEBEN FINCAR RESPONSABILIDADES A LOS LIDERES QUE FOMENTAN Y ENRIQUECEN CON LA INVASIÓN DE CALLES Y BANQUETAS DE PUESTOS SEMIFIJOS.

Tapachula, Chiapas; 10 de Enero.- Mientras que los vendedores informales se han apoderado de los espacios públicos en la ciudad, cientos -quizá miles- de locales comerciales en los mercados y tianguis de Tapachula, se encuentran abandonados o están siendo utilizados solamente como bodegas.
En muchos de ellos, autoridades de administraciones anteriores dejaron pegados requerimientos en los que advertían a los posesionarios de esos locales que les daban 24 horas para informar los motivos por los cuales mantenían en desuso esos establecimientos, pero luego de varios años siguen en las mismas condiciones.
En otros, los anteriores ayuntamientos dejaron colocados sellos de clausurado a los locales que encontraron abandonados, luego de que nadie acudió a los llamados legales.
En algunos casos, como en el mercado ‘San Juan’, el centro de abasto más grande de la ciudad, alrededor de un 50 por ciento de los 700 locales, se encuentran abandonados.
Los locatarios de la zona de jardineras decidieron bajar y ocupar las calles periféricas de ese lugar. Luego se les unieron miles de ambulantes y se posesionaron de los pasillos, estacionamientos, banquetas, afluentes vehiculares, entre otros.
Muy cerca de ahí, el tianguis ‘Tapachula’ atraviesa por la misma situación, al igual que los antiguos terrenos que le dieron en comodato a la CNOP, filial del PRI, que ahora está convertido en una plaza de locales informales.
En tanto, en el ‘Sebastián Escobar’, así como en los tianguis ‘5 de Mayo’ y ‘Guadalupe’, todos en el centro de la ciudad, tienen también la particularidad de tener gran parte de sus instalaciones cerradas, pero están literalmente rodeados de ambulantes y de puestos semifijos.
En otros, como el caso de ‘Los Laureles’, el problema es aún mayor porque son más los locales abandonados que los que están en funciones.
Hay otros tianguis en colonias populares en los que también funcionan a medias. Aparte, hay lugares como el mercado del fraccionamiento ‘La Antorcha’, al sur de la ciudad, que de un centenar de locales sólo deben de estar en servicio unos 20 y, el resto, son cueva de malvivientes.
Si todos esos locales fueran rescatados y ahí fueran reubicados los comerciantes ambulantes y de puestos semifijos que puedan comprobar que son mexicanos, se resolvería casi todo el problema de la venta informal en espacios públicos en la ciudad.
Pero, sobre todo, aplicar la ley sin distingo y sin dar pie a las especulaciones. Por ejemplo, en los operativos que se han hecho en los últimos días en el centro de la ciudad, no se tocó a ninguno de los que se encuentran en la 10ª Norte, así como los de la 5ª, 7ª, 9ª y 11ª Oriente, algunos a unos metros de la Presidencia Municipal.
La falta de voluntad política y de capacidad de las autoridades locales, se ve reflejado en la Plaza Tlapacholt, en la cual se invirtieron millones de Pesos del erario para reubicar a ese lugar a gran parte de los ambulantes y al transporte colectivo, aunque durante algún tiempo funcionó como tal.
Ahora, dicha plaza está desolada. Las colectivas regresaron a apoderarse de la 8ª y 10ª Norte y a ocasionar un caos vial, mientras que los vendedores también se fueron a las calles.
Cabe mencionar que hace seis años, el Gobierno del Estado de ese entonces puso en marcha estrategias conjuntas con las autoridades federales y municipales para combatir el comercio informal y la venta de mercancía de dudosa procedencia y otras irregularidades, sobre todo del tipo fiscal.
De esa manera se limpió de ambulantes a varias ciudades del Estado, como Tuxtla Gutiérrez y Tapachula. En el caso de la capital chiapaneca, las autoridades locales mantienen libres los espacios públicos del comercio informal, mientras que, en la Perla del Soconusco, es todo lo contrario.
Hace años, también, se puso como estrategia la instalación de tianguis itinerantes que recorrían -por un día- una colonia popular, y después se iban a otra.
El proyecto había dado resultados positivos, como ocurre en infinidad de ciudades en territorio nacional, pero las ganancias ilícitas que deja el comercio informal pudieron más que el orden.
Para poner fin y establecer control en lo referente al comercio ambulante, es necesario que la autoridad llame a cuentas a todos los involucrados, líderes, exfuncionarios y funcionarios, que se finque responsabilidad, ya que son ellos los que han creado la total anarquía en el municipio. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello