Piedras, Palos y Llantas Quemadas en la Protesta de Malagradecidos Afroamericanos Ante el INM

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Los extracontinentales enfrentaron a la Guardia Nacional, cometiendo nuevamente desmanes en la oficina migratoria.

*PROTAGONIZARON EL ZAFARRANCHO MOLESTOS PORQUE –SEGÚN ELLOS-, EN LUGAR DE ENTREGARLES LOS PASES DE SALIDA, LOS LLAMARON PARA QUE LLENEN NUEVOS FORMATOS CON LOS QUE SE LES OBLIGA A PERMANECER EN TAPACHULA.

Tapachula, Chiapas; 8 de Octubre.- Militares de la Guardia Nacional y elementos de la Policía Federal se enfrentaron este martes a golpes y pedradas contra cientos de africanos en la explanada exterior de la Estación Migratoria “Siglo XXI”, al norte de la ciudad.
Por la mañana, cientos de extracontinentales, centroamericanos y de otras nacionalidades se acercaron a unas oficinas provisionales que este lunes abrió el Instituto Nacional de Migración (INM), al sur de Tapachula, donde supuestamente habría un módulo de atención y registro.
Ahí, según les habían informado en la víspera, los extranjeros llenarían los formatos para obtener el oficio de salida que durante todo el año han solicitado para poder atravesar todo el territorio nacional sin ser detenidos y llegar a su destino final, los Estados Unidos.
Sin embargo, dijeron los representantes a este rotativo, todo fue mentira, ya que en esas oficinas se están entregando las solicitudes de diversos trámites administrativos, pero nada más.
Les dijeron que hicieran su solicitud de aspirantes a Tarjeta de Visitante por Razones Humanitarias (TVRH), asilo, refugio u residencia temporal, pero no el oficio de salida que ellos han estado esperando.
Dijeron que las solicitudes no significan que los extranjeros que las están tramitando serán beneficiados, ya que la respuesta podría tardar varios meses y puede ser negativa, por lo que la consideraron una herramienta para mantener varados a miles de extranjeros en la ciudad.
Molestos, se retiraron del lugar y sólo continuaron ese proceso algunos centroamericanos indocumentados, como los que cruzan la frontera sur diariamente, para ver si logran salir beneficiados, e incluso, aparecer en la lista de los programas sociales del Gobierno Federal.
Los africanos, entre los considerados apátridas y los reconocidos como extracontinentales, decidieron regresar a la Estación Migratoria y exigían hablar con la delegada estatal del INM, Yadira de los Satos Roblero, pero nunca salió.
Las horas fueron pasando y la exigencia de que fueran atendidos, si no por la Delegada, por cualquier otro funcionario, fue subiendo de tono.
Ante ello, un grupo de policías federales se acercó a los africanos a decirles que tenían que desalojar el acceso principal y que se colocarán detrás de las rejas metálicas.
Repentinamente empezaron los empujones y luego los golpes. La Guardia Nacional asumió la formación de antimotines y se hizo un zafarrancho en el que se agarraron a pedradas, tubazos, con palos y todo lo que estuvo a la mano.
Mientras que los uniformados hicieron una barricada con sus escudos, los extranjeros prendieron fuego a llantas.
Desde sus respectivos puntos se lanzaron piedras y palos, afortunadamente los menores de edad, las mujeres embarazadas y ancianos pudieron salir corriendo antes de que fueran heridos.
La batalla se prolongó por gran parte de la tarde y, hasta el cierre de la edición, se desconocía el saldo oficial de cuánto heridos hay y los daños provocados.
Había la propuesta de que los extracontinentales saldrían en caravana en las próximas horas hacia el centro del país, pero también la posibilidad de que sean detenidos de inmediato.
De acuerdo a organizaciones defensoras de los derechos humanos, tan solo en Tapachula hay varados alrededor de 60 mil migrantes indocumentados de diversas nacionalidades, en espera de ser regularizados o, en el caso de los africanos, obtener su oficio de salida.
Tapachula se convirtió en los últimos días en la ciudad de la doble moral: por un lado, grupos de migrantes hacen como que barren las calles y el Gobierno les paga. Los cuidan, los llevan de un lado a otro y los dejan descansar el tiempo que sea.
Mientras que, al otro lado de la ciudad, migrantes que decidieron entrar de manera legal al país y solicitar un documento para transitar por territorio nacional para llegar a la frontera norte, han protagonizado enfrentamientos, marchas y plantones, sin ser atendidos. EL ORBE/Ildefonso Ochoa Argüello